jueves, 13 de junio de 2013

Ecotrimad 2013 - Crónica de Serbio

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Decía Manu que el principal miedo que tenía al Ecotrimad era el calor debido a la hora tan rara de salida (11:15). Yo también. Pero el caso es que las malas previsiones meteorológicas se confirmaron y amaneció un día frío y gris, más propio del mes de marzo que de junio. En fin, es lo que hay y hay que contar con este tipo de cosas.

Llegamos pronto a boxes y menos mal porque cuando estaba colocando los bártulos se oye un "pfisssssssssssss". Toma ya, la rueda delantera pinchada. Era la rueda que Manu me había prestado para suplir a la mía dañada la semana pasada al caerme en el tri de la CdC. Bueno, será que la he inflado demasiado o yo qué sé... Me puse un poco nervioso pero con la ayuda de la rápida reacción de Manu en un santiamén la teníamos cambiada y lista.

Y sin muchos más prolegómenos saludamos a los otros valientes armadillos, José Luis y Pablo y nos vamos para la salida. El agua no está tan fría como se preveía pero el circuito solo está marcado con 2 boyas que están a tomar por saco una de la otra. Ya desde aquí la natación parecía larga pero ya sabéis que estas cosas engañan.

Salen los pros, las tías y 10 minutos después nuestro grupo de edad. ¡Allá vamos!. Salida limpia desde el agua y me noto más o menos bien. Poco a poco me voy quedando de los últimos pero bueno, es lo previsible. Nado tranquilo y llego a la primera boya sin mayores problemas. Giro y....¡mierda! ¿de dónde ha salido esta corriente? Resulta que estaban desembalsando agua y claro, la ida era a favor de la corriente y se nadaba de puta madre pero la vuelta es un infierno. Aparecen olas de no se sabe donde, la puñetera boya no se ve, la gente se cruza en perpendicular...madre mía, ¡qué mal lo pasé!

La sensación es de no avanzar absolutamente nada y la percepción es que todo el mundo lo está pasando regular y se ve mucha gente pararse a orientarse cada dos por tres. Por fin llegamos a la boya y ya solo queda el tramo de unos 400m hasta la orilla. Miro el reloj que marca ya 34 minutazos...¡pufffffff! De aquí al final fatal, medio mareado y nadando por nadar, sin ninguna técnica ni nada que se le parezca.

Veo tierra, me pongo de pie y hala a correr, o mejor dicho a trotar durante la larga transición hasta boxes. Acabo la natación en unos lamentables 43m (puesto 326 de 407 llegados a meta). El organizador reconoció que la natación se le fue de metros porque se le movieron las boyas pero vamos, que no es excusa para lo mal que lo hice.

Bueno, el caso es que estamos ya en la T1. Me sorprende que Pablo y Jose Luis todavía estén liados por aquí y no me sorprende en absoluto que Manu ya haya salido. La pregunta es: ¿y yo que me pongo? La previsión es de 15º de máxima y posible lluvia, lo cual aconsejaba llevar algo de abrigo. Lo que pasa es que con el cabreo que llevaba preferí no pillar nada y salir a pelo, sin más que el tritraje...¡ya he perdido suficiente tiempo nadando como para andar probándome trapitos! En esas estaba cuando Jose Luis pasa delante de mí para empezar la bici.

Pues nada, allá vamos. La idea que llevaba con la bici era disfrutarlo sin forzar demasiado, a ver si puedo llegar a la carrera en condiciones. Ya en las primeras rampas paso a Jose Luis al que le noto un poco clavado y que me dice que está sufriendo mucho. Yo no le veo tan mal y de hecho al final le salió en triatlón muy decente. El circuito en bici me va bastante, muy toboganero con subidas y bajadas relativamente cortas y no demasiado pronunciadas. Iba muy preocupado de trazar bien las curvas sin arriesgar absolutamente nada. Después de la leche de la CdC lo fundamental es no caerse y acabar sin contratiempos. Al final de la primera vuelta se pone a granizar un poco y la temperatura baja radicalmente por debajo de los 10ºC...aquí es donde me arrepiento de no haber perdido un minuto más en la T1 poniéndome algo más por encima. Afortunadamente solo duró 10 minutos y se pudo aguantar bien. En el punto de giro veo a Manu que ya me saca unos buenos kms y luego a Jose Luis y a Pablo. Todos bien, ¡genial!

La segunda vuelta más de lo mismo. En las subidas adelanto a gente y en las bajadas me pasan, vamos, lo de siempre. El circuito de 74kms se me hace hasta corto y no me hubiera importado dar otra vueltecita más. No entiendo la manía que les ha entrado a los organizadores de MD de programr bicis cortas. Llego a la T2 en 2h40m (puesto 272).

Tras una transición rápida y dolorosa por las piedras del suelo, salgo a correr con ganas. La temperatura es buena, está nublado y decido no coger la gorra. Solo pillo un gel y para dentro. Se trata básicamente de dar dos vueltas a un circuito que tiene un primer tramo llano de unos 3,5 kms y luego otro tramo de bajada hasta el pueblo y subida correspondiente. Al principio voy bien, marcando un ritmo por debajo de 5'/km. En la primera bajada me cruzo con Manu al que veo que va como un tiro y que me advierte de la extrema dureza del circuito. Pues venga, a pasarlo bien. Poco a poco los kms van pasando y cada vez voy más justito. De vez en cuando me cruzo con Jose Luis y Pablo que también están sufriendo lo suyo. Solo Manu parece estar fresquísimo y va lanzado, como un tiro. En la zona del pueblo hay unas cuestas de cojones y ya en la última vuelta no me queda más remedio que subir alguna de ellas andando, así como unos malditos tramos de escaleras con los que los organizadores han tenido a bien obsequiarnos. Además el calor va apretando y el sol está pegando de lo lindo (mal por no haber cogido la gorra). Parte del circuito es un secarral sin una sola sombra y no me quiero ni imaginar el infierno que tuvo que ser el año pasado con el calor que hizo. Ya sabéis que en la carrera hay que tirar de coco y yo tuve dos bajones motivados por mi desconocimiento del circuito (pensaba que no había que subir a la presa una tercera vez) y de la distancia (pensaba que eran 20kms, no 21).

Y así, tirando de cojones y con más pena que gloria, ya estoy en la última bajada y enfilo el precioso tramo sobre la muralla del castillo. Aprieto los dientes y adelanto a dos tíos que no sé si son de mi GE y llego a meta cansado y contento. 1h51m en la carera (puesto 255) y 5h24m en total (puesto 260). Mucho que mejorar y que corregir pero lo positivo es que he conseguido acabar otro medio, y ya van 9. Recuerdo cuando nos desvirgábamos en la distancia, allá por Calella 2009. Acabar un medio IM parecía algo imposible, solo al alcance unos cuantos privilegiados... Estoy contento porque con el nivel de entrenamientos que puedo afrontar, que no suele pasar de 6-8 horas a la semana, me veo capaz de enfrentarme a este tipo de pruebas y acabarlas dignamente.

Y no quiero acabar sin felicitar al resto de mis compañeros, todos ellos orgullosos finishers:
-Manu. CA-RRE-RÓN. Si no fuese por el pinchazo en la bici la marca ya hubiera sido estratosférica. Ya está en otro nivel. Se echa de menos un pique Manu-Gus-Jesús...¡saltarían chispas!
-Jose Luis. No le vimos a la llegada. Durante la carrera le vi sufrir como nadie y echarle un buen par de pelotas. Ahora tienes el IM de Vitoria a la vuelta de la esquina..¡Ánimo!
-Pablo. Plas, plas, plas. Acabó su segundo medio, después de pasar por una travesía en el desierto y de que los médicos le convencieran de que no iba a poder volver a correr. Ya sabes amigo, ahora hay que ir a por el IM!!!

Próxima etapa: Half del Wild Wolf Triathlon, en la Casa de Campo...¿quién se anima?

martes, 11 de junio de 2013

Zarautz

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Este año nos habíamos planteado hacer algún tri de los llamados míticos, y con esas gracias a Eva, me apunte al tri de Zarautz.

La verdad que en todo el año no me he sentido bien, una serie de problemas hace que no vaya muy mentalizado a las carreras y a Zarautz subía con mucho miedo. Primero y sobre todo por si seria capaz de pasar el corte de la natación, 1 hora para 2900 metros en mar abierto, me da que no llego, o hace corriente a favor o si no......

Al final antes de salir veo que las ultimas noticias hablan de alerta amarilla, agua bastante fría y plaga de medusas. Pero al llegar a Zarautz me acerco a la zona de boxes, y joder las medusas, es increíble esta lleno toda la playa y cuando miras al mar se ve que las olas están llenas de medusas. Joder!!

Todavía no llovía mucho, la tubería del agua debió romperse más tarde, joder como cayo!!!!

Y el tiempo hacia fresquito, unos 15 - 16 ºC, pero bueno se llevaba

Pero por la tarde empezó a caer agua, ya con Eva en el hotel decidimos no salir a estirar las pierna, cae como si no hubiera llovido nunca, lo malo, que en el calor de la habitación, uno se calienta.... y termina apuntandose al medio de Madrid..... ¡no puede ser!!!!

Mientras Eva habla con los organizadores y le cuentan que tienen una reunión en breve para decidir, con ello nos dicen que quitan la natación, y que será duatlón, aunque en principio todavía no sabían las dsitancias, yo me imaginaba que haríamos una carrera, de transición cortar unos troncos, la bici, levantar unas piedras,..... en fin que estamos en el País Vasco

Al final se quedo en 9km - 82 km - 14 km, en parte a mi me viene mucho mejor, pero en parte también me hubiera gustado probarme en el agua, creo que he mejorado algo, pero no se cuanto,...., habrá que esperar al tri de Madrid para ver si he ganado algo

Por la mañana seguía lloviendo a mares, ¡¡¡pero si como cae alguna vez tiene que acabarse el agua!!!

Empezamos la carrera, voy muy tranquilo, la gente sale rápido, salgo sobre 4' 30", no quiero forzar mucho, pero según pasan los km voy cogiendo un poco de ritmo, para ponerme sobre 4' 15", hay que controlar mucho, creo que es el segundo duatlón que hago, y seguro que el primero con estas distancias, llega la transi y se nota que es carrera, jjajaj, nunca había visto tanta bici, incluso me cuesta encontrar la mia, jajja, si siempre esta solita..

Salgo tranquilo, nada mas salir de Zarautz empezamos a subir la primera parte se me hace larga, voy calado y sigue lloviendo a mares, aunque deje preparados manguitos, chaleco no he cogido nada, de momento no hace falta, pero......, no paramos de subir y subir esta todo muy negro, niebla por los montes y agua mas agua......., la parte final de la subida es muy tendida se sube con plato y bien, se da la vuelta 180 grados y empezamos a bajar, y cuidado!!!! llega la primera curva y toco el freno,...., no frenan!!!!! primer susto... intento frenar varias veces a ver si se secan un poco, la bajada es muy controlada, no se arriesga nada de nada, no se ve nada, creo que subía más rápido que bajaba, la bajada también es larga, pero todavía se aguanta bien, se llega a Orio, nos meten al lado de la ría y hacen que giremos a la izquierda, y de repente se ve un muro, Dios... una carreterita de 2 metros de ancha como mucho, con bastante pendiente y llego de gente animando, tengo que meter el piñón mas grande que tengo, y subir como se pueda, al ponerte de pie la rueda patina y hay que subir sentado, y dando algún bandazo para no parar.... pero la gente es impresionante, ¡¡¡¡anima y anima!!!! con lo que esta cayendo......

Después de este muro, se baja a Zarautz y se empieza la segunda vuelta,...., aunque parezca mentira llueve mas, y la niebla se esta metiendo en la subida,...., empiezo a sentir algo de fresco, y es subiendo, cuando empezamos la bajada ya voy helado, se me hace eterna la bajada, frio, bajando como en una piscina por el agua que baja por la carretera, las curvas cada vez las tomo mas lentas, por el agua, porque el frio hace que no me fie de controlar la bici, en fin, no podía ni apretar el bidón de los geles, fue muy duro, incluso pensé en bajarme, pero que voy a hacer allí, hay que llegar a Zarautz, ósea que se termina la bici y ya saldré corriendo.

Al llegar a Orio en un repecho me pongo de pie y se me suben los cuádriceps, Dios y todavía me queda el muro....... Empiezo el muro, la primera vez que me pongo de pie se me vuelven a subir los dos cuádriceps, joder, aquí no puedo parar, sufro para subir sentado y controlando la fuerza suficiente como para que no se vuelvan a subir y la fuerza al pedal para poder seguir subiendo el muro, hago mas bandazos de lo normal, pero llego arriba y ya solo queda intentar relajar las piernas para llegar lo mejor posible al comienzo de la carrera, entro a Zarautz y llego a T2, saltito y corro sobre una moqueta empapada, no siento los pies pero ya da igual, llego a mi box cuelgo la bici e intento ponerme las zapatillas, tengo unos calcetines secos, pero viendo todo, se que van a estar empapados en un minuto, por lo que me quedo con los que traigo, estoy un mundo para conseguir atarme las zapatillas, me es imposible, estoy tiritando y no controlo las manos,..., tras unos minutos consigo atarlas y salgo a correr.

Tengo los cuádriceps cargadísimos, preparados a subirse en cualquier momento, empiezo muy despacio, y me pasa mucha gente (me mosquea que en la carrera me pase gente), pero voy controlando las piernas, con la esperanza que se "relajen" un poco (que ironía que se relajen las piernas corriendo), y poco a poco ocurre, a partir del km 3 empiezo a "sentirme" mejor y voy metiendo mas ritmo cada vez, en el km 1 me metí el primer gel que llevaba y en el 4 el segundo, parece ser que las piernas cogen aire, se pasa por una zona de maderas y veo que ya voy mejor, paso por boxes y empiezo la segunda vuelta, aquí ya voy mucho mejor, cada vez mas rápido y pasando a todos los que me pasaron al principio y a bastantes más, ya solo veo a los grupitos de gente que me voy a cargar, a por los seis que van delante, ..., mira alla hay otro grupito a por ellos...., paso la segunda vez por boxes y ya solo quedan algo mas de un kilometro para la meta, y aquí intento metr aun más ritmo, intento correr bien, zancada larga, alto,...., al final me puse a acabar a 3' 44",....., ¡que bien me hubiera sentado otra vuelta!!!!!

Al final contento, primero por acabar algo que se hizo tan duro, y segundo por las sensaciones de controlar y por ir de menos a mas. El total 4h 52' 02", creo que puesto 281,

Es un tri que hay que hacer, con buen tiempo debe ser la hostia, había muchísima gente a pesar de la lluvia, me imagino que con buen tiempo tiene que estar todo abarrotado.

¡¡Volveré!!!

III Ecotrimad

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Buitrago de Lozoya, Madrid. Ecotrimad, 1.900 – 75 – 21. Campeonato Armadillo de Media Distancia 2013, también era Campeonato de Madrid, pero eso importa menos… Allí nos plantamos José Luis, Sergio, Pablo y un servidor. El cielo amenaza lluvia y la temperatura es fresca, así que las condiciones no pueden ser mejores para un gallego compitiendo en la meseta. 

Embutidos en el neopreno veo a Pablo nerviosillo, es su primer half desde Calella 2009 y ha tenido una larga travesía en el desierto con sus problemas de espalda. Me alegra mucho verlo aquí. José Luis está inmerso en la preparación de su segundo Ironman, y Sergio viene como siempre, a comerse los halfs con patatas, creo que con este lleva ocho ya. Por ahí anda también Ángel Polo, le abrazo y le pregunto si va a ganar el campeonato de Madrid en nuestro grupo de edad. Modesto él, me responde que el año pasado posiblemente hubiese tenido opciones, pero que este año imposible. Veremos… somos un montón, unos 120 en 35-39 años, pero se le ve muy fino y en Madrid en grupos de edad hay pocos de su nivel. 

Nos meten en el agua, fresquita pero no helada, y enseguida dan la salida. Recorrido a una única vuelta, con sólo dos boyas amarillas. Hasta la primera la corriente es a favor, de modo que parece que estoy nadando bien, ágil y a pies. Giro con un par de golpes, y empieza el infierno. La segunda boya está lejísimos, ni se ve. Además ahora la corriente es en contra y da la sensación de que casi no se avanza. Busco referencias, busco pies, pero no deja de adelantarme gente en todas direcciones, alguno completamente cruzado ¿o soy yo el que va cruzado? Tras mil brazadas eternas alcanzo la dichosa segunda boya, cargado de hombros y muy descentrado. Venía de nadar en 36 en Elche, hoy me voy a ir a 40…por lo menos. La última tirada hasta la orilla parecía corta, pero de corta nada, deben ser otros 300m como mínimo. Al margen de que me esté saliendo fatal, esto es largo de más. Salgo malhumorado en 41:31, puesto 283 de 407 finalizados. ¡Mal!

Tramo largo del embalse hasta la T1, adelanto a seis o siete, pero en boxes me lo tomo con calma. Maillot, dorsal, casco, gafas, calcetines que no entran en los pies mojados…y Sergio no aparece. Va a estar contento… Salgo con calma y a dar pedales. Hoy me he traído la vieja Orbea sin acople con las Planet X 60 y he dejado la cabra en Galicia. El recorrido lo conozco, lo hice hace años a la inversa con Pablo. Son 75km a dos vueltas con unos 1.100m de desnivel. Aunque no es nada llano es bueno para ir acoplado, pero entre que va a mojarse el asfalto, que hay muchas curvas y que no he tocado la cabra desde Elche, prefiero perder uno o dos minutos en el sector y ganar en seguridad y confort. 

Me lo tomo con mucha calma en la primera vuelta, oxigenando piernas en las bajadas y sin forzar nada en las subidas. Sin embargo las sensaciones son muy buenas y adelanto un montón de gente. Hoy he cambiado el bidón con geles por un segundo bidón de isotónico y me hidrato todo lo que puedo para evitar los calambres de Elche. La granizada esperada me coge en un tramo complicado, evitando situaciones de drafting con gente de muy distinto nivel que va clavada entre el granizo y la lluvia y otros que me adelantan a buen ritmo. Me quedo helado, pero enseguida para y en la siguiente subida aprieto un poco para recuperar calor corporal. 

Paso la primera vuelta en 1h11m, 4 minutos por debajo del tiempo objetivo, a una media de casi 31km/h. Sé que puedo ir más rápido, pero creo que llevo el punto justo para conservar las piernas para la carrera a pie, y cuando me cruzo a Sergio le estoy sacando más tiempo del habitual. Sin embargo, en la bajada hasta el Embalse oigo el fatídico ruido de una rueda deshinchándose rápidamente… ¡pinchazo atrás! Mi primer pinchazo en competición. Intento mantener la calma, me salgo de la calzada y a cambiar la cámara. A pesar de que llevo botellita de CO2, tardo un montón en reparar con las manos frías y la tensión del momento. Según el Garmin más de 10 minutos parado…menudo mecánico lamentable estoy hecho. 

Ya completamente resignado retomo la marcha. Me concentro en seguir guardando piernas e intentar desquitarme de Elche, haciendo el parcial de carrera que llevo dentro tras un durísimo invierno entrenando bajo la lluvia. Llego a la T2 en 2:34:10, a 29,2km/h, puesto 217. Sin el pinchazo hubiese hecho sobre el puesto 90. A toro pasado contentísimo con el sector de cara a futuras competiciones. 

Me bajo de la bici con los dedos del pie izquierdo medio congelados. Me cambio de calcetines (sí, soy una nenaza y siempre dejo dos pares por si acaso) y salgo a correr…el primer km lo llevo mal, me duelen los dedos que van entrando en calor, pero al cruzar la presa y entrar en una zona de tierra, aumento el ritmo y empiezo a sentirme realmente bien. La carrera es muy dura, primero cruza la presa en una zona llana pero luego baja hasta el pueblo desde el embalse, pasa junto a la meta, y arranca otra vez hacia arriba por calles muy empinadas e incluso una pasarela de escaleras para atravesar la carretera antes de seguir subiendo. Una auténtica encerrona, menos mal que no hace calor, el año pasado tuvo que ser un infierno. 

A mí la verdad es que estos recorridos me encantan, cada vez corro más por cuestas de tierra y estoy sustituyendo las carreras sobre asfalto por las de montaña. Voy adelantando a un montón de gente, y las sensaciones no pueden ser mejores, aunque entre la mala natación y el pinchazo tengo la errónea sensación de que voy hundido en la clasificación.

El momento psicológico estúpido de la carrera sucede cuando me cruzo con Sergio en el km14. Me grita “llevas a …. a un minuto”. En realidad se refería a Ángel Polo, que me llevaba más de 5km de ventaja, los de la última vuelta, pero yo le entendí “llevas a José Luis a un minuto”. Como no le he visto en toda la competición, doy por hecho que ha nadado mejor que yo, y que aún está por delante. Me mentalizo para sacarle un minuto en 7km y llevarme el campeonato armadillo, pero por más que fuerzo y adelanto gente, José Luis no aparece. Y es que no estaba por delante, sino por detrás de Sergio. 

Tras unos últimos dos km de sufrimiento en bajada dando todo lo que tengo para cerrar un buen parcial, cruzo la meta con 1h32m18s en la media maratón, parcial 47, para un tiempo final de 4:55:11, puesto final 124 de 407 finalizados, y puesto 28 de 115 en el campeonato de Madrid 35-39 que se lleva … ¡Ángel Polo! Enorme, crack. Me alegro un montón. 

Sergio entra un poco gruñón por la natación, pero como siempre sobrado. A José Luis no lo vemos entrar, y esperamos por Pablo que entra contentísimo y muy entero. Todos finishers en un Ecotrimad bastante bien organizado, que fue durillo, pero que pudo ser mucho peor con otras condiciones meteorológicas. 

Volveré al Ecotrimad.

jueves, 18 de abril de 2013

IX Triatlón de Elche

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Primera cita triatlética de la temporada, y 5º medio ironman al zurrón. Esta vez tocaba viajar a Elche, una paliza, menos mal que fraccioné el viaje en dos días y el sábado se hizo ameno debatiendo con Sergio todo el camino sobre política y ciclismo...de triatlón ya hablaríamos el resto del viaje :)

Tras un sábado bastante agotador, con reconocimiento de la natación en el Mediterráneo, paseo en bici, check in y cena a base de pizza y helado, tocaba madrugón el sábado. Las condiciones eran estupendas, sol naciente, agua fresquita y mar aparentemente en calma. Este invierno he corrido mucho y bien, dándole un gran mordisco a mis marcas de 10.000 y media maratón, pero me faltan muchas horas de bici y piscina, así que el plan es cumplir con el trámite del agua, ir tranquilo en bici, y ya veremos como sale la carrera. Se trata de un triatlón facilito, facilito. Natación en el mar a una vuelta, bici llana, llana, pero que muy llana, que tuvo que ser acortada a 82km por problemas con las autoridades, y carrera a pie divertida a dos vueltas, con un tramo de escaleras y otro de arena blanda en la playa.

Con algo de retraso, bocinazo y allá que salimos a los pies de Sergio, pero enseguida tiene que parar a colocarse las gafas, así que lo adelanto y sigo metido en el grupo. Nado bien abrigado hasta la primera boya recibiendo tortas continuamente, una en la mano de la que aún tengo marca y que me la dejaría hinchada durante toda la competición. Salvo estos gajes del oficio, todo perfecto hasta la segunda boya, situada a 800m, que paso en 14:40. El giro a la izquierda deja una tirada larguísima paralela a la costa, y aquí pierdo bastantes puestos. Reagrupamiento en la última boya para encarar la playa en grupo y con buenas sensaciones. 36:20 netos, tiempo "decente" para poco entreno, a ver si con esto me quito los fantasmas de la natación del año pasado. Puesto 642 de 1120 finalizados.

Transición eterna y el circuito de bici nos recibe con una bonita cuesta que empieza al 8% pero toca al final el 12%. Paso a mucha gente y arriba tomo contacto con el acople, bajando tranquilo hasta la carretera del aeropuerto, a partir de aquí pica hacia arriba un poco, pero bastante llano todo. Aquí intento no pasarme, porque el viento sopla lateral y a ratos a favor, y como dice Sergio "la cabra pide watios".

Salida a una autovía y hay que dar dos vueltas con dos puntos de giro. El recorrido es feo de narices, ideal para el despliegue de cabras y cascos aero que se ve alrededor. No hay que sacar plato en ningún momento, y lo ideal es ir siempre acoplado, aprovechando los escasos repechos para ponerse de pie y relajar las piernas. El viento sopla ligero de levante, así que da de cara en un sentido, y de culo en el otro.

La primera vuelta la hago encendido, de hecho cuando acabo el tramo de viento a favor en el km 35 llevo 36km/h de media. Ritmo de suicidio, pero es lo de siempre, pasas gente, pasas gente y luego lo pagas. Además me aburro bastante en estos triatlones llanos, me pongo a pensar en otras cosas y en vez de bajar el ritmo lo subo. Por cierto, que una juez en moto le sacó una amarilla a un chupón que iba a 10cm de mi rueda trasera, y el tío aún tenía más que decir y se puso a insultarla. 

El resto de la bici lo hago con el freno de mano echado, cabreándome a ratos con lo poco que respeta la gente el drafting, y sin pena ni gloria vuelvo a boxes a ritmo cochinero creyéndome muy entero para la carrera. Parcial 357 de 1120, a 34,1km/h de media según la organización, 34,5 según el Garmin.

Me bajo en la T2 y ooooops, calambre tremendo en el cuádriceps. No sé si me pasé en la bici, el calor, que bebí poco, o la falta de kilómetros de este año, pero mi gozo en un pozo. Intento salir despacio a ver si baja pero en cuanto llego a las famosas escaleras tengo que parar a bajarlo dándole un buen masaje. Subo como puedo escaleras y cuesta, bajo andando y al llegar al avituallamiento pregunto a ver si hay plátanos. Me dicen que no...así que cojo lo único que veo con sales, que es el isotónico, y me bebo cuatro vasos del tirón. 

Aprovecho el tramo llano que hay hasta la playa para coger ritmo, y lo estabilizo en 4:40, mucho más lento de lo previsto, pero es lo que hay. Empiezo a pasarlo un poco mal con el calor, estamos a 25º y en Galicia no hemos pasado de 15º en todo el invierno. La zona de playa me encanta, adelanto a bastante gente aquí y en las pasarelas, y empiezo a pensar que el cuádriceps ya está bien. 

Sigo metiendo isotónico en vena, y cuando llegan las escaleras otra vez las subo caminando con buenas sensaciones. Sin embargo la puntilla me la pone la bajada, que intento hacer corriendo, y me da otra vez un calambre en el mismo sitio. Tras más masaje y más isotónico, cojo ritmo más lento, en torno a 4:50, intentando acabar lo más dignamente posible. Cuando paso por segunda vez por la playa, me vengo arriba y cambio para acabar bastante fuerte los últimos 3km. Saludo de Ximo (no me abrazó, que dicen que es lo típico...) y rápidamente a los fisios a recibir un buen masaje. Parcial 539, 1h38m38s. Puesto final 445 de 1.120 con 4:46:25. Discreto, pero si no se entrena, los resultados no llegan. En el triatlón no hay milagros.

Sergio entra poco después con un tiempazo para sus ridículos números de entreno. Dudo mucho que haya 20 tíos por delante de él que hayan entrenado menos. :D Además el tío está de lo más entero y tiene ganas de enseñarme Alicante por la tarde, cosa que agradezco, pues es la primera vez que me ven por esos lares. Y aunque el triatlón de Elche está bastante bien organizado y el ambiente es bueno, creo que tardaré en volver por allí. ¡Demasiado lejos!

miércoles, 16 de enero de 2013

Duatlón Cross de Vimianzo

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Suena el despertador a las 8h y oigo la lluvia en los cristales. ¿Me quedo en cama tranquilamente o me levanto para hacer 80km de coche hasta Vimianzo y participar en un duatlón cross que va a ser un espanto de frío, agua y barro? ¡Menuda pregunta! Sonia ni se extraña y tan sólo susurra tapada hasta la nariz “¿Llegarás para comer ¿no?” Llegar, llegaré, veremos con qué aspecto…
Aparco en Vimianzo con tiempo para calentar…pero mejor me quedo calentito en el coche. Fuera llueve y lo peor es que el termómetro marca 6ºC. Hemos venido unos 100 pringados, digo valientes, y se ven pocas ganas de correr. Según se acerca la hora de la salida, escampa un rato, así que cojo el dorsal, suelto piernas en mi vieja Decathlon Rockrider y dejo las cosas en boxes. La zona de transición es una placita de losas resbaladizas. Me he traído las Fuji Trabuco de trail, por el tema del barro, pero tengo que acordarme de tener cuidado de no resbalar con tanto taco.



La salida se retrasa por un aguacero que nos deja a todos un poco fríos, pero nada más dar el bocinazo, se sale bastante fuerte. Tras 500m dejamos la carretera principal y pronto encuentro hueco para situarme en el segundo grupo. El primer sector de 5,4km es casi todo de pista con charcos, algo de asfalto, una larga cuesta por el monte sin grandes porcentajes, primero subir y luego bajar. Los tres primeros toman algo de distancia, pero mantengo al 4º a la vista. De momento se puede correr bien a pesar del barro. Llego a la T1 en el puesto 10º, a 3:45min/km.
Freno junto a mi bici en la T1, pero las zapatillas no agarran y me caigo de espaldas. La caída debió de ser fea, alguna señora incluso dio un grito, pero parece que sólo me he hecho daño en la mano derecha al caer. Empiezo a rodar aturdido y me pasan dos o tres como motos. Sin embargo, en cuanto llega la misma cuesta que subimos antes corriendo, adelanto unos cuantos puestos y me sitúo 9º, con la cabeza de carrera alejándose irremediablemente. La bici son dos vueltas de 10,5km cada una a un circuito no muy duro, nada técnico en seco, pero que se va a hacer muy duro por el barro. La cuesta deja paso a una zona más llana, por donde hay que elegir si trazar por un carril de hierba traicionero en el centro de la pista o meterte de lleno en las piscinas. Tomo la segunda opción y tiro de fuerza para pasar el tramo no sé si nadando o pedaleando. Voy dejando atrás a los perseguidores y cogiendo a Arturo, un conocido de Santiago, al que adelanto a mitad de esta primera vuelta.
Tras un tramo de transición por asfalto con un cruce mal señalizado que me obliga a parar a orientarme, llega la peor parte. Una corredoira más estrecha, llena de charcas de suelo de piedra suelta, en la que me cuesta un mundo mantener la trazada. Tengo que poner pie a tierra un par de veces. Al margen de que mi técnica con la MTB es nefasta, tampoco creo que mis cubiertas, que llevo como cinco años sin cambiar, sean las más adecuadas para este terreno. Sorprendentemente no me pasa nadie y completo la primera vuelta con muy buenas sensaciones.



De repente empieza a granizar, y me pilla en un tramo de bajada por asfalto. No veo ni torta, así que me quito las gafas de sol, pero el remedio es peor que la enfermedad, ya que el granizo hace daño en la cara, así que me las vuelto a poner y pongo “modo superviviencia” teniendo mucho cuidado de no caerme con tan poca visibilidad. Competir con este día es de locos, pero tampoco lo deben estar pasando bien los voluntarios que hay casi en cada cruce.
No tarda en pasarme un corredor con pinta de biker (mucha cadencia, piernas muy anchas, bici buena). Le aguanto un rato, pero en cuanto viene otra zona técnica me deja tirado con mucha facilidad. El circuito ahora ha soportado el paso de los 90 y pico participantes, y cada vez está peor. De repente se me mete una rama en la rueda y tengo que parar a quitarla. Llego a la corredoira de la muerte, y aquí sí que me atranco completamente. Empiezo a pensar en los Panzers alemanes atrapados en el barro del deshielo ruso, cuando otro biker me saca las pegatinas. 

Este no era ni mucho menos el peor tramo

Pongo el pie a tierra un montón de veces, y al final decido hacer un tramo en plan ciclocross, corriendo con la bici en suspensión. Milagrosamente no me caigo a pesar de trastabillar varias veces. Por detrás vienen cerca Arturo y otros dos, pero ya he salido de lo peor y llego a la T2 echándome el resto del bidón de agua que me queda por la cara para ver si por algún milagro sale la tierra que tengo incrustada en los ojos. Me bajo 10º con los otros tres pisándome los talones.
La T2 me sale rápida, pero me he olvidado de algo…ah, sí, que en las losas las Trabuco resbaaaaaalan. Pum…otra vez al suelo, esta vez caigo de lado, me raspo toda la pierna, me hago daño en la otra mano y en la cadera. Me levanto como puedo y veo que efectivamente mi transición sí había sido rápida, porque sigo justo delante de mis perseguidores.
Arturo me pasa enseguida pero lleva un ritmo que puedo aguantar, así que me pego a él y nos distanciamos rápidamente de los otros. Este segundo sector de carrera de 3,6km es más llano, lo que equivale a que hay muchísimo más barro. Las Trabuco agarran muy bien (menos mal que valen de algo) y en los tramos más anegados le recupero lo que me saca en los trozos de asfalto. 



Adelantamos a uno de los bikers que me adelantaron antes y salimos a la recta de meta, de unos 500m, con el otro biker que nos saca un buen pedazo pero al que se le ve corriendo bastante lento.
Recuerdo las crónicas de Jesús…¡Toca Sprint! Arturo, que hace rato que me lleva con el gancho,  me gana un par de metros irrecuperables, pero fuerzo y consigo adelantar al otro participante y entrar 9º, corriendo el último sector a 3:58min/km.. Un top 10 para empezar la temporada con moral, aunque soy consciente de que el nivel tampoco era para tirar cohetes.



Lo peor vino después. ¡Hacía mucho frío! No había duchas y no quería meter la bici en el coche en el estado en el que estaba, así que manguerazo a bici y cuerpo y tiritando al coche a cambiarme. Eso fue lo más duro del día…pero nada que no remedie una ducha calentita en casa. De todas formas pienso que no compensan 160km de coche, el tiempo de lavar y engrasar la bici, lavadoras varias, limpiar tierra del coche…todo para hora y media de carrera. Creo que voy a pasar de correr más duatlones cross por una temporada…ah, pero si esto mismo lo dije en octubre…

miércoles, 28 de noviembre de 2012

DUATLÓN CROSS de Segurilla (a por la guitarra...)

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Por segundo año consecutivo nos presentamos en este duatlón cross Monica y yo con la unica misión de llevarnos la guitarra ( usease el jamon) pero este año parece q la cosa va a ser complicada ya q vemos a varias chicas con pinta de pro y bikers, en fin, no pasa nada, ns a lo nuestro.... dorsal, calentamiento con la bici para reconocer el circuito y luego las prisas d siempre.

Desde el Campenato de España habré corrido como 3 veces y lo máximo 25 minutos por la mierda del tendón de aquiles, para colmo llevo como un mes con un dolor en la espalda y cuello fatal, grrrrr
así que no se q tal voy a ir, en fin, en el calentamiento empiezo a notar las lumbares, pero pienso "solo tengo q aguantar el ritmo de Mónica en la carrera y luego la bici ayudarla".

Nos ponemos en la linea de salida y hay q vamos, el ritmo q pone Monica es lento para lo que ella puede correr, pero es lo que hay en este momento d la temporada y ademas el circuito no ayuda demasiado, parece una carrera de montaña, hay un tramo que se forma tapón debido a una bajada con preduscos que no hay por donde pisar.....aguanto bien, aunq con dolor de lumbares y asi pasan las dos vueltas, con el mismo tiempo en las dos, bien! (por lo menos somos conscientes de que no estamos para tirar cohetes y no hemos salido en plan San Fermines)


Cogemos las bicicletas y a por el circuito que el año pasado nos los  puso de corbata, espero un poco a que a Mónica se le desencarchuten las piernas y cuando me dice que ya puede, nos ponemos a ritmo  hasta que empiezan las cuestas, yo voy bien pero a ella le cuesta, llegamos al tramo más peligro una cuesta de unos 150 mts de plato pequeño y piñon grande, en el que la bici hace caballitos, hay gente que se baja y la sube andando y nosotros a pedalitos pedalitos la subimos y nada más culminar una bajada en la que te encuentras con un roca que tiene una grieta por donde tienes que encajar la rueda para pasar y despues una bajada con bastante pendiente que hace eses con un terraplen a un lado, este año nos parece algo más facil y así tres vueltas, en la segunda vuelta como veo q Mónica se desenvuelve bien decido ir acercarme a ver como va la primera chica, la doy alcance y veo que está a un minuto, voy con ella en el tramo peligroso y veo que no lleva calas y que está a punto de piñarse en varias ocasiones, pero veo dificil que Mónica la pueda recortar y más sabiendo que en la carrera nos va a ganar, así que vuelvo a esperar a Mónica y ya hacemos la 3ª vuelta con la intención de que no nos pillen por detras; las tres vueltas nos salen practicamente en el mismo tiempo, otra vez bien! no hemos petado.

Ya por último la ultima vuelta de carrera, en esta si que aflojamos bastante, Mónica tiene los cuadriceps al pil pil y yo lumbares y un tendón al pol pol...me dice que no puede correr, así que tranquilamente llegamos a meta, eso si, no puede faltar un sprint con un jovenzuelo que hemos ido pillando poco a poco y al que pico un poco para que se exprima ...
me gana off course ;-D

Resultado: Hemos bajado 8' el tiempo que hicimos el año pasado en el mismo circuito y misma climatología, así que tan contentos nos vamos a casa con la pandereta (usease el queso), aparte de 4 platos de migas. q Me meto entre pecho y espalda Además de  caldito que nos da la organización, (al llegar a casa tuve que tomarme una manzanilla, me dolía la tripa ;-)
fin



lunes, 15 de octubre de 2012

CHALLENGE CALELLA

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Lo primero que quiero hacer antes de contar nada es darle las gracias a Beatriz por la paciencia que tiene conmigo, y a los niños porque son mi fuerza. Si hace dos años me hubieran dicho que hoy iba a poder decir que he hecho un ironman hubiera pensado que el que estaba en frente era el mismísimo diablo tentándome. Por aquellos entonces estaba intentando preparar la San Silvestre Vallecana, que iba a ser mi primera competición de ningún tipo, no tenía flaca, solo bici de montaña y no había nadado más de 20 largos en mi vida. Era un sueño, así de simple, pero los sueños a veces se cumplen, sobre todo si eres muy cabezón.
No os voy a decir lo que lo he preparado porque pensaríais que soy un inconsciente, lo cierto es que hice el ecotrimad, nació Marcos el 29 de mayo y hasta julio no decidí hacer el ironman, intentando seguir el plan de Javi, que no lo hacía ni de broma. Lo he preparado como he podido, entre pañales y biberones, gracias a que el niño es un bendito.
Al grano. El fin de semana pintaba mal, muy mal, el sábado se paso el día entero lloviendo, y las previsiones no eran nada claras, todos nos aferrábamos a que iba a hacer bueno. La niña subiéndose por las paredes del hotel la pobre, yo le había prometido ir a la playa…
Me fui a la cama un poco desanimado, no dormí mucho que se diga, cuando sonó el despertador a las 5 de la mañana fue toda una liberación, baje a desayunar y allí estábamos unos cuantos valientes, dentro de unas horas nuestras caras serían muy distintas, de felicidad en la mayoría de los casos, pero a esas horas allí había mucha tensión, eso no me ayudo a relajarme precisamente. Total que desayune y me eche un rato. Y a las 7 me voy al lío, un beso a los niños y a Bea y para allá que voy.
Enseguida que llego al bike park me encuentro con Javi y Estefania, están muy tranquilos, y me ayuda a relajarme un poco, voy tratando de convencerme de que estoy preparado, se que lo estoy. Al rato estamos ya en la línea de salida, no he nadado en mi vida en el mar, pero ni lo pienso, dan la salida y salgo corriendo a tope, como siempre tengo la sensación de nadar mal, pero como siempre también veo que tan mal no debo hacerlo porque no me quedo atrás, voy más o menos con un grupo numeroso. Me entretengo pillando pies a todo el que me pasa, así consigo que se me haga más corto. Cuando paso por la tercera boya, ya de vuelta, veo que voy muy bien, cómodo y descansado y que el ritmo es bueno, estoy pasando a mucha gente, es una sensación nueva para mí, eso me anima y voy aún mejor. Cuando salgo del agua no se qué tiempo he hecho, pero no debe de ser muy malo (1 hora 12 minutos vi después), salgo con muchos azules, y lo mejor es que estoy como si nada, eso sí, he tragado mucha agua salada…
La transición a la bici me la tomo como siempre, con mucha calma, casi 10 minutos!! Vamos que a poco me echo una siesta, y la bici la comienzo igual de tranquilo, uno incluso me pregunta si estoy bien, “estoy perfectamente” claro, como le explico que me lo tomo con calma cuando aquí todos van desbocados, pero no me quiero agobiar con el tiempo y esas cosas, el objetivo es terminar y punto. Poco a poco voy cogiendo ritmo y la primera vuelta la hago a una media aceptable, si sigo así haré por debajo de 6 horas. La segunda vuelta en cambio no va tan bien, me duelen mucho los riñones, tengo viento en contra y no respiro bien, estoy un poco frio, a ese ritmo haré más bien 6 horas y media. Encima tiene pinta de ponerse a llover, hasta que efectivamente comienza a llover, y es como si de repente me hubieran cambiado las pilas, empiezo a pasar a gente y más gente y bajo hasta poco más de las 6 horas, con lo que los últimos 40 km los hice volando, supongo que sería por la adrenalina, ya no me dolía nada.
Carlos me pasa justo entrando en el pueblo, va a tope!, yo voy más tranquilo, soy muy patoso y no quiero caerme callejeando. Me lo encuentro en la transición, me anima mucho charlar con alguien conocido en ese momento. Total que empiezo a correr y veo que voy muy bien, de piernas y de tiempo, voy a ser ironman!! Entonces me empiezo a acordar de lo que decía el gurú de Javi, más o menos y traducido decía, si vas bien, no fuerces, si vas muy bien no fuerces, si queda poco y vas genial no fuerces!! Pues eso, que queda mucho. Y efectivamente, a partir del kilometro 15 el estomago me empieza a matar, es el mal de siempre, me paro en cada avituallamiento buscando un remedio milagroso, cola (que mala estaba), naranja, isotónico, agua por supuesto, lo intento todo, pero no se me pasa. De repente veo a Bea y a la niña y me emociono mucho, me paro y les doy un beso, es el único momento que lo estoy pasando realmente mal y justo allí están, es una inyección de fuerzas!!  Pero sigo mal del estomago, hasta que en la última vuelta y de repente se me va, total que me pongo a correr de nuevo, esta vez sí a tope, a tope de las fuerzas que tenía a esas alturas, y consigo salvar los muebles, si hubiera seguido con el estomago mal no hubiera bajado de 12 horas. Entro en meta con fuerza, voy bien, mejor que en otras carreras incluso, esta conseguido!! Pero dónde está mi familia? Una pequeña desilusión, enseguida caigo, Marquitos estará dormido, y Paula casi, es tarde y ya me puede dar algo que lo primero son los niños!! Estoy de acuerdo. Eso sí, que decepción de entrada en meta, el speaker pasa de mí, me reciben con desgana, nadie me indica nada, ni enhorabuena, ni nada de nada, toma tu medalla, toma tu camiseta y dame el chip. Como soy un poco raro lo único que alcanzo a pensar, aparte de donde estará mi familia es, y ahora qué? No siento una especial alegría, es más una sensación de vacío existencial. Menos mal que al rato se me pasa y estoy como debe estar uno después de hacer una cosa así, eufórico!! Y no es para menos, no todos los días se cumple un sueño, y este año van dos!!

miércoles, 10 de octubre de 2012

Campeonato de España por Relevos y SERTRI Madrid

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Cerramos la temporada de triatlón con doble ración de Casa de Campo. El sábado por la tarde, Campeonato de España por relevos, en formato de tres relevistas haciendo cada uno 300m nadando, 7km en bici y 2km corriendo. Me tocó correr en élite defendiendo el honor armadillo con Jesús y Sergio. Para un club tan pequeño como el nuestro, correr en élite sólo significa una cosa..."a ver si no quedamos de últimos". El equipo del Open lo hace muy bien, y entre verlos y meter las cosas en boxes se pasa la tarde rápidamente.

Jesús abre la competición mientras Sergio y yo observamos. Arranca de último pero enseguida progresa un par de puestos. Madre mía qué nivelazo la gente nadando. Jesús hace un relevo fantástico en bici y carrera y se empieza a abrir hueco con los últimos clasificados.

Sergio da otro gran relevo que me deja el cierre de la carrera muy cómodo. Voy 4º por la cola, y no llevo a nadie demasiado cerca, ni por delante ni por detrás. Aún así, es mi doble debut, en élite y en una competición por equipos, así que salgo a darlo todo desde el primer momento. La natación y la T2 bastante mal, pero la T1, la bici y sobre todo la carrera me salen muy bien, aunque sufriendo un montón y con los isquios arrastrando las secuelas del Titán. Posición final del equipo: 31 de 34. Estoy completamente vacío, lo de competir para el equipo hace que uno se exprima más, y estas distancias tan cortas me parecen realmente agónicas.

Los seis Armadillos del triatlón por relevos
El domingo me levanto un poco hecho polvo, pero un par de platos de pasta de María y Fernando y una "focaccia" de la panadería de Los Molinos me devuelven las fuerzas para afrontar el último tri de la temporada, el SERTRI, un sprint muy popular de 1.200 peronas en 12 salidas con recorrido clásico en la Casa de Campo. 

Llevo un despiste tremendo, y primero me olvido las plantillas en el coche y tengo que volver a por ellas, y luego me doy cuenta de que no tengo el gorro negro de mi salida. Esto ya no tiene solución, así que voy a hablar con Felipe el de la Federación y me escribe "negro" en un gorro blanco que tenía por ahí a mano. Si he competido este año con un nº1 en el dorsal, podré competir con un gorro distinto a los demás...

Neopreno a pesar de que la tarde es calurosa y el agua está templada, algo de calentamiento y a la eteeeeeeeeeeerna cámara de llamadas...esto es lo peor, casi 20 minutos esperando de pie por mi salida. Por fin llega la hora y otra vez me veo tirándome de cabeza a mi querido Lago de la Casa de Campo. Tras unas brazadas compruebo que el nivel es muy bajo, el de la gente no el del agua. Entre los 100 que hemos saltado voy el 7º o así, aunque llegando a la primera boya me pasan unos cuantos más. Empiezo a doblar gente de las salidas anteriores, muchos a braza, alguno a espalda...recuerdo a cada momento mi debut aquí en 2007, 19 minutazos intentando salir vivo del hundimiento del Titanic...y esquivo a los primerizos con cuidado de no darles golpes. Salgo en 14:15, mediocre, pero para la temporada que llevo nadando no me quejo, y corro como un loco hacia la bici. Otra cosa no, pero práctica en transiciones sí que hicimos en el tri por relevos. Puesto 145 de 820 en la natación.

Cuando llego el dorsal 770 me dice "suerte", y se larga bici en mano (yo llevo el 772). Le contesto lo mismo, hago una buena transición y al turrón...Iba con intención de no darle mucha caña a la bici al principio, pero desde el primer momento las piernas responden de maravilla y tiro a tope desde la primera subida a las pistas de tenis. 

Tras la primera subida a Garabitas alguien me da un relevo en la bajada, pero enseguida se queda. Alcanzo a Sergio en mal sitio, antes de la segunda subida a las pistas. Le doy un grito pero no me sigue, así que sigo a tope. Llega la segunda subida a Garabitas y tengo que tomarme un respiro para beber. Uno de los que acabo de adelantar me alcanza y se pone a mi lado. Le dejo pasar, me pongo a su rueda, pero mira hacia atrás y se para. Le adelanto, me pongo a tirar yo, y no se pone a rueda...se vuelve a poner a mi lado. De repente, entre jadeos, me hace tres preguntas:

- ¿Cuántas vueltas llevas?
- Dos.
- ¿A qué hora saliste?
- 16:36.
- ¿De qué color era tu gorro?
- Negro. (¡NOOO! ¡ERA BLANCO!! ¡AAAAAAAAAAAAHHHHH!)

Tal cual:


No sé cuándo se queda mi peculiar compañero de pedaladas, pero cuando llego al inicio de la tercera vuelta ya no está. Subo las pistas a tope esta vez, y veo a Fer Herva que me está animando a grito pelado (¡Gracias!). En Garabitas veo a lo lejos al 770 y poco a poco llego a su altura, justo cuando se corona en la fuente. Desde allí ni intento soltarlo de rueda y nos bajamos juntos en la T2 para comprobar, tremenda sorpresa, que vamos los primeros de nuestra salida. Puesto ciclismo: 3º.

En la T2 un juez me despista y pierdo unos segundos, que acumulados a los que pierdo poniendo los calcetines (yo sin calcetines no soy nadie), me llevan a empezar la carrera a unos 10 segundos de mi vecino en el box. Pongo ritmo en torno a 4 min/km. Las sensaciones no son las mejores, pero tampoco voy mal. Justo en el punto de giro lo alcanzo, choco la mano con Sergio en la bajada, y cuando miro atrás ya le saco un buen trecho. Termino la primera vuelta e intento darlo todo en la segunda con miedo de que me alcance alguien por detrás. Pero las piernas ya no van, mucha caña acumulada. Sé que puedo correr esto en 19min, pero a pesar de que lo doy todo, el crono me conduce sin remedio a los 20min pelados. 

Cuando quedan 100m para meta veo un triatleta bajito que me viene pisando los talones. Lo que faltaba...ahora toca sprintar. Cierro ojos, aprieto dientes y le gano el sprint, para comprobar que lleva el 666...vamos, que no era de mi salida y le llevaba 2 minutos. Parcial de carrera 11º. Puesto final 5º de 820 finalizados.

El sprint...


...el desenlace...
...las conecuencias: parezco un zombie en el anuncio del coche

A pesar de ser un popular (muy popular) me deja un sabor de boca buenísimo. Cierro la temporada con 3 halfs, 2 olímpicos, 5 sprints o similares y un triatlón por relevos. He tenido grandes actuaciones como Titán o Allariz, actuaciones sin pena ni gloria y alguna decepción, como el Campeonato de España o la avería y los calambres de Riaza. Pero estoy contentísimo con el balance global. Me lo he pasado en grande y a pesar de la distancia me sigo sintiendo muy cerca de los Armadillos. Que dure muchos años...

domingo, 7 de octubre de 2012

Experiencia en la élite

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Escribo este post para dejar constancia de la que seguramente haya sido la primera y última competición en la categoría élite en triatlón, el Campeonato de España de triatlón por relevos Evidentemente no quería estar aquí pero entre que era obligatorio inscribir al menos un equipo en categoría élite y que no había ningún otro inconsciente que quisiera ocupar mi lugar, allí me planté, haciendo equipo junto con Jesús y Manu. Está claro quien de los tres era el punto débil, je, je.. Eso sí, lo que me llevo es haber compartido una prueba con megacrakcs como Iván Raña, Ramón Ejeda,...... ¡quién me iba a decir a mí que algún día competiría contra ellos! Decidimos que Jesús (el mejor nadador) irá el primero y que Manu (el mejor ciclista) lo hará el último. Pues nada, después de ver a carrera de nuestros compañeros Fer, Alberto y Juan Antonio en la categoría open, ya nos toca salir. Me quedo junto con Manu para ver la natación de Jesús y pufffffff, nada más salir la gente va rapidísimo. Jesús es un nadador excelente y a duras penas puede seguir con el grupo. Al final los primeros salen en 3'45'' y Jesús en algo menos de 5'. Ya me dirijo a boxes para prepararme para el relevo. Está claro que Jesús va a dejar a algunos tritletas por detrás. Tras una bici y carrera rapidísima, ahí llega, me da el relevo y salgo a toda pastilla para recorrer el largo camino hasta el agua, el cual está aderezado con buenas piedras que te dejan los pies destrozados. Llego al pantalán a tope de pulsaciones pero bueno, es lo que esperaba. Me tiro al agua, que está bien fresquita y a darle caña, todo lo que puedo. Salgo con un par de chicas que me dejan atrás enseguida y cuando levanto la cabeza veo que voy muy desviado para la primera boya....joder, tiene narices que me desvíe en 100m. En fin, hago lo que puedo pero soy consciente de que estoy haciendo una natación horrible. Por fin llego al pantalán y el reloj me dice que he tardado casi 6', lamentable, nado al mismo ritmo 300m que 3000m...en fin... La transición me sale fatal. Aquí es vital no perder segundos y yo los perdí por todos los lados. Durante la transición me adelantan otros dos triatletas. Aprieto en la subida a las pistas de tenis y parece que voy a poder contactar pero en la bajada s me cruza un perro suelto y me obliga casi a parar....nada, cuando quiero arrancar de nuevo les tengo lejísimos, toca penar en solitario. A partir de aquí, toda la bici en solitario. Creo que me para lo mal que hice la T1, no salió un mal parcial de bici. De vez en cuando miraba para atrás y como no veía a nadie estaba casi convencido de que era el último. Llego a la T2, que sale un poco mejor y le pregunto a Manu que si voy el últimos. Me dice que no, que cree que tengo uno por detrás pero no suena demasiado convincente. Pues nada, a correr como si me persiguiera el diablo. Son sólo 2kms y al menos parece que las series que estoy haciendo regularmente dan sus frutos y puedo correr a menos de 4'/km, impensable para mí!! Además me da un alegría comprobar que al menos tenemos a dos equipos por detrás y parece que consigo mantener las distancias. Por fin llego a la zona de relevo, un último esfuerzo y le doy el relevo a Manu. Han sido "solo" 33 minutos pero estoy absolutamente fundido Manu se marca un carrerón y consigue mantener la posición. Al final quedamos cuartos por la cola, una más que meritoria posición. Compañeros, estoy muy pero que muy orgulloso de haber compartido esta prueba con vosotros pero ya os digo que has sido una experiencia IRREPETIBLE :-)

martes, 2 de octubre de 2012

Titán Triatlón 2012

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Mientras leo con envidia las crónicas de los finishers del club, debo decir que aún no soy Ironman, pero por lo menos ¡soy Titán!
Con tan solo ocho ediciones, el Titán Sierra de Cádiz es ya un clásico en el panorama del medio ironman español, y una vez que lo has corrido es fácil entender por qué. Conjuga uno de los recorridos más duros en su distancia con una belleza tremenda, una buena organización y la implicación total de la gente de los pueblos donde se desarrolla (Zahara de la Sierra y Algodonales). Además entre los participantes existe una complicidad en el esfuerzo, un colegueo en cada brazada, en cada pedalada, en cada zancada, que no he visto en ningún otro triatlón hasta la fecha.
Tras unos días de lluvia en Andalucía que chafaron las mini vacaciones, al menos el clima norteño iba a estar de mi parte el día de la competición. Se esperaba lluvia intermitente y máximas de 16º, y yo como mejor carburo es con frío. El día anterior subí el Puerto de las Palomas en bici y ya vi que el chuvasquero y los guantes eran obligatorios. 
Ante este panorama me presento en boxes con un mochilón cargado de ropa de abrigo y prácticamente soy el primero en dejar todo preparado una hora antes de la salida.
Esta vez me pasé un poco de madrugador...
 
 La natación del Titán en teoría son 2.000m, pero no se sabe bien por qué este año fueron 2.200m según varios participantes con Forerunner. Se nada en el embalse de Zahara, en un lugar muy escénico, con el pueblo y el castillo de fondo y el Puerto de las Palomas trazado en la sierra detrás. 
Chupinazo y salida desde el agua, 320 participantes y hay que dar dos vueltas a un triángulo de boyas, 6 "largos" en total, para volver a la orilla después. 
El agua está templada y limpia, una gozada nadar aquí. Me sitúo en el medio intentando repetir lo que me dio buen resultado en Riaza, salir fuerte e ir cogiendo pies en la primera vuelta mientras me pasan las masas. La gente es muy respetuosa y apenas hay palos en una primera boya con giro muy cerrado. 
1 boya, quedan 5. Miro atrás y veo un montón de gente..."esto va bien, ¡vamos!"
2 boyas, quedan 4. Me pasa un montón de gente...la típica pregunta que se pasa por la cabeza "¿qué narices hago yo aquí metido?"
3 boyas, quedan 3. Cojo algo de ritmo otra vez..."a ver si no me empieza a doler el hombro".
4 boyas, quedan 2.  La natación se está haciendo eterna..."a ver si un año de estos aprendo a nadar".
5 boyas, queda 1. "Vamos, que no queda nada"
6 boyas..."Esto está hecho, ¡si hay que dar otra vuelta, se da!".

Salgo en 43:20 netos, puesto 243, y muchas bicis aún en boxes. Como todo el año sigo con la natación cruzada, pero un poco mejor de lo esperado. El hombro no ha dado la lata en absoluto.

En la T1 tardo 4 minutazos en ponerme casco, maillot con herramientas, cámaras, barritas, guantes y chuvasquero, calcetines de invierno, zapatillas y botines de neopreno. No me gusta nada ponerme las zapas antes de salir de boxes, pero creo que mantener los pies calientes en las bajadas es una prioridad. A mi alrededor sale mucha gente sin abrigo ninguno...ellos verán.

La bici del Titán es muy dura pero amable. Dos largos puertos, Las Palomas y el Boyar, sin grandes rampas y muy bien asfaltados, unidos por una zona rompepiernas entre Grazalema, Ubrique y el Bosque. El desnivel es considerable, 2.300m, pero hay muchas zonas donde las piernas descansan del esfuerzo.


Nada más empezar a subir Las Palomas paso el momento malo del día, llevo los isquios muy fríos y no cojo ritmo ninguno. Afortunadamente, casi una hora de subida da para entrar en calor, y a poco de coronar ya empiezo a adelantar mucha gente y cada vez me encuentro mejor. 
El precioso trazado de Las Palomas con el embalse al fondo
En la cima me paro en el avituallamiento a coger un bidón y a ponerme el chubasquero y los guantes de invierno. Respecto a los avituallamientos, decir que hay 5 en el recorrido en bici, completísimos y con voluntarios con mucha experiencia. Los cruces dudosos están perfectamente señalizados y, aunque el tramo desde Grazalema a El Boyar es a tráfico abierto, la Guardia Civil detenía perfectamente a la mayoría de los coches. Un lujo de circuito, y un lujo de organización en este segmento.

Bajo hacia Grazalema en medio de la niebla y empiezo a adelantar andaluces poco acostumbrados a descensos en mojado. Al poco rato empieza a llover, y el tramo rompepiernas hasta la bajada de Ubrique me lo tomo con calma, guardando fuerzas.

Llego al Bosque en un "grupo" de 5 en el que casi todos respetamos el no-drafting, y empiezo a subir el Boyar con inmejorables sensaciones bajo la lluvia. El Boyar son 19km de subida, con un tramo inicial de muchos descansos, un tramo central duro, y un tramo final muy suave. En la parte dura sigo guardando y guardando, pero cada vez me encuentro mejor, y cuando las rampas del 11% quedan atrás, cambio el ritmo y empiezo a pasar un montón de gente.

En ese momento empecé a disfrutar como nunca lo había hecho en un triatlón...entré en una especie de trance en el que gozaba con cada pedalada y si no podía ir más rápido era porque las piernas no daban más de sí. Entre lluvia, niebla y bosque, pasé a más gente en los últimos 4km de puerto que en los 40km anteriores. Corono con ganas de más subida y paso algo de frío en la bajadilla hacia el cruce de Las Palomas. Por aquí la gente en tritraje va helada y alguno temblando peligrosamente sobre la bici. La imagen era dantesca, incluso en un par de adelantamientos tengo que pedir paso al que me precede, porque le veo temblar y me da miedo iniciar el adelantamiento. 

Afortunadamente quedan 3km duros de subida de vuelta a Las Palomas, en el que paso a cinco triatletas más, antes de lanzarme a la bajada final, que está seca. Aprovecho para comerme la 4ª y última barrita y disfruto el descenso por asfalto impecable para bajarme de la bici en 3h50m netos, puesto 74. Casi 4h, pero la bici se me ha hecho corta.

En la T2 le doy una alegría a mi madre, que ha venido a verme, y comprueba que llego mucho antes de lo esperado. Llevo como 15 minutos de margen sobre el tiempo previsto, y me noto muy fuerte aún. Tardo 5 minutos en quitarme todo lo que llevo encima y salgo a correr contentísimo y disfrutando a tope.


El tercer segmento es sin duda el más duro del Titán. Es una media maratón corta, 19km, pero con 600m de desnivel positivo. Se trata de bajar los primeros 2km, subir al pueblo de Algodonales, dar la vuelta en la plaza llena de gente, volver al embalse y desde ahí subir en 4km eternos hasta la plaza del pueblo en lo alto de Zahara de la Sierra.


Paso el km 2 en bajada en 7:40 y pienso que voy un poco pasado de rosca. La subida a Algodonales me la tomo con calma, disfruto tremendamente el paso por la plaza con todo el mundo animando, pero en el regreso vuelvo a apretar cuesta abajo y paso el km 10 en 42:30. Paro a tomar un gel en el siguiente avituallamiento y me pasa un corredor tras mucho tiempo sin hacerlo. Decir que cada 3km había un avituallamiento, todos con fruta, barritas, geles, vaselina...una maravilla. Los voluntarios te preguntaban de antemano que querías para tenerlo preparado y que no tuvieses que parar. A partir de aquí entro en una fase de la carrera extraña, en la que corro sin referencias, sin nadie a la vista ni por delante ni por detrás, pero mi ritmo aún subiendo sigue siendo muy bueno. 
Al volver al embalse tengo que parar a orinar en el km15. De repente miro hacia arriba y veo que en 4km tengo que subir hasta lo alto de la torre, donde se sitúa la meta. ¡BRUTAL! Aquí ya entro en una fase de mayor sufrimiento y aunque paso a alguno que va petado, me adelantan tres o cuatro. Subo corriendo mientras puedo, a unos 6min/km, hasta que en el último kilómetro peto y tengo que caminar. La gente te grita y te sube en volandas, y aunque hay alguna rampa del 18% que da un aviso a mis isquios, corono sin problemas contentísimo y corro el último tramo para entrar en 6h16m, puesto 89 de 282 finalizados y parcial 85 de la carrera a pie (1h34m47s).

¡Soy Titán! El speaker dice "Muy grande, Manuel, del Tri Armadillos". En efecto, ha sido muy grande acabar esto y aunque la gente se queja de lo duro que ha sido con la lluvia y el frío, yo he disfrutado como nunca en un triatlón. Cierro así la temporada de media distancia con Aviaman, Riaza y Titán en el zurrón, impensable hace apenas un año. El Titán me queda en la otra punta de España...pero el año que viene, si se apunta alguien, allí estaré. Es un triatlón que todo armadillo debería hacer al menos una vez en la vida.