martes, 26 de mayo de 2009

Half Challenge Maresme: Crónica de Marcos Gato

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Cuando a finales de los años setenta apareció en la telefunken en blanco y negro de casa, el Antolín García de turno para contar que unos marines americanos habían hecho un “ironman”, yo tenía once años y aún andaba en pantalones cortos. Aquello me sonó a algo parecido a lo que a mi abuela Justa le supuso el intentar comprender que Amstrong había llegado a la luna. Ella dijo algo así como: “esto no es verdad, son cosas de los americanos que están locos”. No sé lo que diría yo entonces, pero con otras palabras vendría a pensar lo mismo. Treinta y un años después es mi madre la que opina que cuanta razón tenía la abuela, pero que ahora el loco soy yo.

Pero aquí no hay locura alguna, o mitad de locura, pues se trata de un medio ironman. Goethe dijo que “la locura, a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma”. Es más, sí hemos sido capaces de hacer esto ha sido porque no hemos vanalizado en absoluto el esfuerzo que supone una prueba así, sino todo lo contrario, ¡¡qué nos lo hemos currado leches!!

Thomas Carlyle (historiador inglés lo dice así de bonito) “Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos”.

Creedme si digo que si yo puedo, puede cualquiera. Esto no consiste mas que en una macedonia en la que se mezclan ingredientes como: la voluntad y la constancia, aliñadas con un poco de atrevimiento y de sentido del humor.

Para la voluntad tengo a Einstein: “ Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”

Para la constancia un proverbio árabe: “Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda”

Y para el atrevimiento y el humor nos tenemos a nosotros mismos. Si seremos atrevidos que somos capaces de… y empiezo a largar:

“El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura”. Eso dijo Unamuno. El modo de hacer dos kilómetros nadando, noventa en bici y veintiuno corriendo no consiste en otra cosa mas que en: entrenar, entrenar y entrenar. Ahora, que el modo de hacer comprender a tres cafres como nosotros en qué consisten cosas como el drafting, donde se dejan las bolsas de la ropa de la bici, de correr y de nadar…. ¡hasta con calzoncillos debajo del tritraje!!! Como se colocan unas gafas (vaya discusiones previas si ventosa o no ventosa) o como se pega un papel con el dorsal en la tija del sillín,… todo esto ya es más complicado de explicar.

Si hay que tratar de memorizar cual es la calle en la que hemos dejado nuestra bici en un parking que ni el del Carrefur, aprender la víspera como se cambia una rueda si es que pinchamos y de nada va a servir rezar el “jesusito de mi vida eres niño como yo…”, si hay que impedir que no se te despeguen las pegatinas del casco nada más empezar a pedalear, o si hay que ser capaz de memorizar un dorsal de cuatro cifras sin olvidarlo a cada instante, o incluso hay que tratar de evitar tragarte un cono por ir mirando al asfalto y aun así no romperte dos costillas, o se trata de ahorrarle a un barco que te toque la sirena a trescientos metros de la costa para indicarte que ese no es el camino, que por ahí vas rumbo a Cerdeña, ese es otro tema. Por no hablar de como impedir que no se te salga la cadena por dos veces, o como dejar de mirar las tías en bikini en pleno sufrimiento, tras cinco horas de competición, mientras vas corriendo entre piscinas atestadas de gente a un lado y al otro el chiringuito con su olor a calamares y la playa con su olor a copertone.

Es entonces aquí donde te das cuenta de que sin esa dosis de atrevimiento, nada hubiera sido posible. Wilde dijo que “Nada se parece tanto a la ingenuidad como el atrevimiento” y creo que es esto lo que nos ha hecho fuertes ante esta prueba. No ante la prueba en sí, sino ante todo lo que le rodea. Yo creo que nos atrevimos a ello porque somos unos ingenuos.

“Me atreveré a todo lo que pueda hacer un hombre. Quien se atreva a más es un insensato”. Shakesperare fue quien dijo esto y nosotros no tenemos la capacidad ni las ganas de llevarle la contraria: si estos pueden ¿por qué no vamos a poder nosotros?

Cuando llegamos a Calella ya empezamos a darnos cuenta de donde nos habíamos metido. Nosotros en un apartamento con terraza y vistas a un par de maduritas inglesas en paños menores y a un árabe que nos ofrece “maría” a gritos desde la terraza de al lado de las anteriores ¿tan poca pinta tenemos de superatletas? Todo esto ocurre a la altura de un segundo piso, mientras a nivel del suelo encuentras a triatletas probando sus bicis, con sus cascos tipo mago Merlin echado hacia atrás y con esos cuerpazos esculpidos a golpe de cincel probando sus zapatillas o camino hacia el mar para probar sus neoprenos ¿por qué no vamos a la playa a ver como esta el mar para el domingo? Vale, sí, vamos, pero lo vemos desde una terracita con una cerveza.

Ahí nos ponemos de acuerdo. Los triatletas prueban el agua con sus neoprenos y comprueban si la fuerza del mar puede con ellos. Nosotros los miramos desde la distancia, no sea que nos sintamos provocados. Mientras, probamos la cerveza y nos preocupamos más de que la espuma tenga suficiente fuerza ¿Insensatos? ¿chulos? ¿modestos? En absoluto, sencillamente temerosos por no decir acojonados. Fenelon, que era un escritor francés, me viene al pelo para hacer mío lo que dijo sobre el verdadero valor, que “consiste en prever todos los peligros y despreciarlos hasta que lleguen a hacerse inevitables”. Total, que en este caso le hacemos caso sólo en su última parte, no vaya a ser que al final nos convirtamos en unos puristas. Disfrutaremos de las cervezas hasta que el domingo no nos quede más remedio que pelearnos con las olas.

Sé que en el fondo a los tres nos puede la pasión por esto que al día siguiente vamos a hacer y que no es fruto de una locura, sino de mucho esfuerzo bien llevado y bien administrado. Fui yo quien les convencí para venir aquí y me sentiría culpable si no disfrutaran, si ahora se vinieran abajo. Llevamos meses entrenando, riéndonos, yendo a Chinchón en bici a hacer kilómetros. No sé si por ver a la rumana del bar o por completar noventa y tantos kilómetros entre ella, su bar y nuestra casa. Llevamos kilómetros entre los brazos peleando en la piscina y de correr ya ni hablamos. En el fondo nos gustamos marcando paquete bajo estos tritrajes, incluso nos excita vernos de esta guisa pese a los boxer que ocultamos debajo. El neopreno ya nos da un toque de estilismo que no hay quien nos aguante. Toda esta parafernalia en el fondo nos provoca porque “hay pasiones que la prudencia enciende y que no existirían sin el riesgo que provocan”. (esto es de un francés)

Sería largo de contar las veces que este fin de semana hemos hecho el más absoluto de los ridículos, pero al final te relajas y si tu bici es una orbea de segunda mano frente a cientos de cervelos, carbonos y lenticulares no importa nada. Porque si resulta que a mitad de la prueba adelantas a varios aspirantes a mago Merlin con ruedas de bastones, llegas a la conclusión de que “cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo. No ocurre lo mismo con quien siempre es capaz de reírse de sí mismo”. (Vlacav Havel) El sábado por la mañana éramos partidarios de llevar las bicis al aparcamiento envueltas en sábanas para que nadie se fijara en nosotros. El domingo por la tarde volvíamos a por ellas hinchados de orgullo, aunque también de cervezas, tortillas de patata, calamares fritos y “pan amb tomaca”. El sábado por la tarde vimos triatletas tatuados con toda la trilogía encima: corredor, nadador, ciclista. Nosotros también acabamos tatuados en tres dimensiones: cuello, hombros y piernas. El sol, que acaba igualándonos a todos y nos mide por el mismo rasero. Que me perdonen por lo que digo, pero hay alguno que se toma así mismo demasiado en serio ¿Pues no va el amigo Sergio y pide un poco de agua a un compañero triatleta cinco minutos antes de lanzarnos al agua (ahí íbamos todos a hacer lo mismo) y le contesta con un tal que “es que voy a necesitarla toda”?

La prueba fue larga y dura, pero se afrontó con paciencia, con ilusión y con alegría. Del agua decir que me perdí, que volví a aparecer y que de entre casi dos mil tíos en tandas de quinientos, al salir coincidí dándome codazos con un ser que tres cuartos de hora antes, de los nervios que tenía encima, estuvo a punto de estallar el neopreno. No era otro que Tetovic, que aun con todo seguía refunfuñando y diciendo entre sofocos: joder que mal he nadado, que puta mierda,… ¿hacemos trato en la bici? Yo me descojonaba mientras intentaba salir de la playa con él pegado a la oreja. Chema mientras seguía luchando contra los elementos y con las gafas, que no le hacían ventosa. En la bici disfruté como un enano y hubiera preferido otros noventa kilómetros en bici a la media maratón que venía a continuación, a no ser por ese último kilómetro cuesta arriba atravesando Calella. La gente a aplauso lleno de manos, gritando tu nombre impreso en el dorsal ¡¡¡bravo marquitos!! ¡¡ya es tuyo!! ¿cómo no ponerte derecho y ofrecer la mejor de tus zancadas a esta gente que te ayuda? Voy más rápido de lo que puedo pero es que no puedo dejar de devolverles lo que ellos me dan. Agudizo la vista, sé que antes de entrar al estadio me encontraré con Paki y Alfons y el resto de familia “armadillos”. Los veo y levanto los brazos para que ellos también me vean. Me paro a su altura, quiero besarles y darles las gracias, decirles tantas cosas, pero no puedo soltar una puta palabra. La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar” (Chalmers, teólogo). Tuvimos las ganas de hacer esto, yo tengo a Paki, que es a quien amo, a quien besé y a quien abracé varias veces durante tantas horas y tantos tránsitos y de la que no esperaba ltanto como lo que me da y me dio: su euforia, su impaciencia, su comprensión, su aliento, sus gritos, sus abrazos. Yo le dí lo que me quedaba y lo que me salía en ese final estilo Angliru. Mi agradecimiento en silencio, mi emoción en calma, mis ganas de decirle cosas y la imposibilidad de decir nada, mas que mostrarle mi gratitud y ofrecerle la más amplia y sincera de mis sonrisas. No fui capaz de decir nada, no me salían las palabras, sólo quería quedarme allí un ratito para después, brazos en alto, acabar bien lo que bien empezó.

“No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas”. Esta es de Séneca ¿a que mola? Pero de aquí, de andar por casa y como dice mi compañero Baldomero: “lo difícil se hace y lo imposible se intenta” Nosotros nos atrevimos y lo hicimos y ahí está el resultado. Todos terminamos, fuimos felices y lo seguimos siendo.

Muchas gracias compis por este fin de semana tan intenso.

lunes, 25 de mayo de 2009

Half Challenge Maresme: Orgullo

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Como supongo que muchos armadillos querrán escribir su crónica, para no aburrir la mía será muy corta.

Estoy muy orgulloso de que todos los armadillos que nos plantamos en Calella ahora luzcamos la camiseta de finisher.

Estoy muy orgulloso de haber acabado la carrera a pesar de ser tan inconsciente como para seguir con dolores en la rodilla y calambres en el cuádriceps desde el km60 de bici.

Estoy muy orgulloso de llegar a la costa saltándome la última boya por seguir a un grupo, volver a entrar al agua y hacer un ida y vuelta hasta dicha boya.

Estoy muy orgulloso de pedalear 90km sin chupar rueda ni 20 segundos seguidos hasta casi el final, de haberme descolgado voluntariamente de grupos de 10 ciclistas que me seguían un buen rato y cuando llegaba un juez se ponían delante, de haberme echado hasta dos veces al carril contrario para que me diese el aire en la cara mientras a mi derecha circulaban pelotones de 80 ciclistas dándose relevos.

Pero, sobre todo,

Estoy muy orgulloso de aguantar el ritmo de Sergio en los dos últimos kilómetros de la carrera a pie para disfrutar del mejor momento de mis 20 años haciendo deporte federado, atravesando las calles de Calella con la piel de gallina mientras Sergio me anima, Sergio anima a la gente y la gente se enciende y nos anima a todos. De subir la cuesta en la nube que formaban los gritos de ánimo de las acompañantes armadillas y el resto del público...de entrar en meta al lado del amigo que me convenció para hacer mi primer triatlón y que el destino puso justo a mi lado tras un 1.900 - 90 -21. De abrazarme a él y a Gustavo y dedicarle mi pequeña hazaña a mi amigo Pedro que seguro que pronto estará haciendo deporte conmigo otra vez como lo ha hecho toda la vida.

Estoy muy orgulloso.

miércoles, 29 de abril de 2009

MAPOMA 2009. 42.195 METROS DE SENSACIONES

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Por fin me animo a escribir en este blog que he leído con entusiasmo casi desde su creación.
La verdad es que he tenido unas cuantas invitaciones a hacerlo, pero nunca pensaba que fuera el momento.

Después de recorrer los 42.195 metros que separaban Madrid de Madrid el pasado domingo 26 de abril, pienso que es una buena ocasión para debutar como bloguero (hay que adaptarse a las nuevas tecnologías). Además, no se me ocurre mejor manera de expresar mi agradecimiento a unas cuantas personas que irán apareciendo en el relato. Espero que no os resulte demasiado largo (creo que me he excedido un poco) ni ñoño o flipado (no era mi intención, pero me da que sigo emocionado un par de días después)

¿Por qué correr el maratón?......como dijo Hilary cuando le preguntaron por qué subió al Everest, “porque estaba allí”….pues lo mismo. Los retos siempre están disponibles, sólo hay que tener tiempo y ganas para prepararlos (y mucha motivación!!!!).

¿por qué precisamente MAPOMA 2009?......porque lleva pendiente desde 2003, cuando a Rubén se le pasó por la cabeza prepararlo (lástima que me pillara en Alemania, no te habría dejado hacer esa locura solo!!!) y acabarlo y algunos nos planteamos hacerlo con 33 palos (mitos y leyendas)

  • A las 6.30 empieza el día del maratón. Desoyendo unos cuantos consejos, me meto un buen desayuno para el cuerpo: zumo de naranja, plátano, dátiles, barrita, café con leche y 4 galletas María. Vamos, hasta arriba. Mejor que sobre energía. Cada día estoy más flaco, a ver si me va a dar una pájara!!!Ducha fría en las canillas, esparadrapo en los dedos, vaselina a tutiplén (para los novatos: si te echas vaselina en los pies, cuidadito, corres el riesgo de pegártela en el salón de tu casa, sería una pena perderse el maratón por una tontería así), cronómetro de opositor y a Madrid que nos vamos María y yo (impagable apoyo el domingo, ayer, hoy y siempre…..no voy a decir mucho más, para que no nos sonrojemos ninguno :-))

En las banderas de la Casa de América, o Palacio de Linares, quedo con los cracks del maratón, a los que hice de liebres hasta la Casa de Campo ;-) y a los que agradezco infinitamente su compañía:

- Pancho: a su aire……a este paso baja de 3 horas!!!!
- David: fresco como una lechuga hasta que le dejé
- Nico: grande como un roble, referencia visual durante un par de km en la CdC. A cada paso suyo tiembla el metro de Madrid.
- Carlos: va y viene, se para en el bar a tomar algo, me coge, le cojo…..y llegamos casi juntos. Muy grande lo tuyo Carlos. Entrenar a medianoche entre maleantes tiene mérito, pero acabar el maratón en las condiciones del domingo, mucho más (recuerda, fabes antes del maratón no!!!)
- Guillermo: muchas gracias crack. “Mi único consejo es que si te apetece, lo hagas”, esa frase terminó por animarme.
- Sergio: Carreras por monte del Pilar, carril bici, dehesa, 3 cantos, carreras populares (cuando la mítica liga de fúbol sala lo permite), salidas ciclistas, deportes varios......siendo el más friqui de todos (sin faltar), es el que más confianza me dio en mi preparación multideportiva para el maratón. No me planteaba hacer una preparación específica, eso me puede matar (de aburrimiento lo primero), pero estaba bastante cagado por si no era suficiente la tralla que llevaba encima. Muchas gracias Sergio, te sigo debiendo la cerveza!!!! (menos mal que no te aguanté el ritmo de 3h45’, porque me habría tocado pagar la mariscada)


Cuando nos juntamos todos, y después de las fotos de rigor, empieza la preparación: baños, glucosa/dextrosa/fructosa, guarrerías de geles y más vaselina (aquí lo dejamos)

Planteo calentar un poco, pero como soy novato no me toman en serio “el primer km sirve de calentamiento”…..en fin, uno que es ya viejuno tiene que calentar, estirar, volver a calentar, estirar otra vez…..mal empezamos. Les da por avanzar y cuando llegamos casi a la altura de Julio Rey deciden que es buen sitio para empezar. Me pongo a estirar como puedo en el carril bus, siento todo el cuerpo agarrotado….no he estirado, verás el tarascazo que me pega. “Tranquilo Pablo, el ritmo del maratón no es el de la media, vamos mucho más lentos”. Yo voy y me lo creo…..incauto.

Pistoletazo de salida. Nervios a tope. Echo de menos la música de la San Silvestre, los aviones que pasan….algo que me haga sentir que es un evento grande, irrepetible….se ve que eso lo dejan para otras carreras o que el día lluvioso no da para más. Aquí parece todo el mundo muy serio y concentrado como para que les pongan musiquita.

Nico repite una y otra vez a Sergio que no le cante los pasos por km….yo pido que me los cante, me da que vamos volaos. Subimos Castellana y en Plaza de Castilla busco a María, primer aliento. También está por allí Bea, que después de ver pasar a Pancho volando nos anima a todos. Voy bien, son pocos km los que llevamos y la teoría del calentamiento se confirma. Lo que no se confirma es que vayamos lentos!!!! Me permito el lujo de encabezar el grupo, para un paquete como yo, que no sabe nada de ritmos, de pasos de media ni nada por el estilo, es un placer haberos tenido como compañeros de carrera, espero que mi posición en la retaguardia durante buena parte de la carrera (sobre todo desde la CdC!!!!!) no os incomodara.

Los 10 primeros km se me pasan volando. Voy cómodo, disfrutando incluso de la lluvia que nos acompaña. Pasado el km 10 o el 11, el gran susto: dolor inmenso en el poplíteo. Hace una semana no sabía ni lo que era (con tanto médico en la familia y yo ni idea), pero por lo visto lo tenía bastante inflamado o cargado. El jueves fui al fisio y me dijo que con los mimos, masajes, cremas y demás técnicas que me había hecho aguantaría. Hasta ese día, llevaba 3 semanas en las que después de 40 minutos corriendo me dolía a muerte la rodilla, pensaba que era tendón o ligamento, pero era poplíteo y por lo visto eso era bueno. Llevaba una hora de maratón, era cuesta abajo y empezó el dolor. Pienso que hasta aquí hemos llegado, que hemos alargado de 40’ a 1 hora, pero eso es todo…..igual forcé mucho después de la media….igual no estaba preparado. Doy un par de saltos a la pata coja, intento movilizar la rodilla, la subo, la bajo y de repente…….fuera el dolor!!!! Maldito poplíteo, menudo susto me has dado!!!

Llegando a cuatro caminos perdemos a Carlos, pero encontramos a Manu animando. Manu, muchas gracias por acercarte, te pega un subidón cuando ves a algún conocido. Recomendación para preparar un maratón: hacer 3 o 4 salidas ciclistas tras-Manu (evitar el Pozuelo)

En 4 caminos, más ánimos. A lo largo del día nos animan constantemente Laura (paciencia infinita, reportera deportiva amateur), Bea de nuevo, Bea voley (muchas gracias!!!), María y Almudena (prima, eres una animadora increíble!!!). Este grupo de incondicionales nos sigue por todo el recorrido, son unas fieras y se merecen millones de besos y abrazos. Con el día tan feo que hacía y allí estaban dándolo todo en Plaza de Castilla, Cuatro Caminos, Plaza de España, Príncipe Pío, Puerta del Ángel y en Meta, corriendo tanto o más que nosotros. Muchísimas gracias de verdad!!!

De aquí a la media sigo bien, en grupo. Disfrutando de calles y monumentos emblemáticos en una zona con bastante animación. Muy grande el vecino que puso carros de fuego a todo trapo (MAPOMA…..más música por favor, que alimenta al corredor más que todos los aquarius del mundo). Se nos une Gustavo en Ferraz y todavía me planteo si llegó a sudar algo. Se le veía sobrado. Pasamos la media en 1h49’59’’……en fin, hice 1h44’ en Madrid y 2h06’ en el Sahara, me parece rápido, pero estoy con el grupo para ver, oír, callar y aprender. Pienso que ahora tengo 4 horas para hacer la misma distancia y no entrar fuera control. Eso es lo que quiero, acabar. A partir del km 21,098, rumbo a lo desconocido. Empieza mi tirada más larga. Para los puristas de la preparación del maratón será una locura no haber hecho tiradas más largas, pero la decisión estaba tomada. Cada nuevo paso, nuevas sensaciones. A ver cómo respondo.

La bajada al Parque del Oeste la hago acojonadillo, pensando en el maldito poplíteo. En la avenida de Valladolid esperan los Agulla, con una botella de agua por si acaso hace falta (muchas gracias, a ver qué tal salió la foto!!!!). Avanzo por zona conocida, el barrio, el colegio, paseo de la Florida…..pero cada vez hago más la goma, tipo Jaskula. El tramo es favorable, pero cada vez cuesta más. Sigo enganchado al grupo hasta Príncipe Pío. Increíble animación, nos hacen pasillo como a los ciclistas en las montañas!!! La entrada a la CdC es infernal. Entre miedos poplíteos y que un tío casi se la pega delante de mí, pierdo al grupo. Intento remontar, pero no doy más de mí. Tengo a Guillermo y David a tiro durante un rato, hago un esfuerzo, pero mis piernecillas me dicen “dónde vas chaval!!!”. Mantengo la distancia visual durante 1 o 2 km, pero los pierdo definitivamente. Una pena, igual si hubiera aguantado la bajada podría haber aguantado algún km más…..o igual habría reventado, quién sabe.

La CdC es el momento más duro. 7 km sin público. Recién estrenada mi condición de maratoniano solitario. Con lo paquete que soy, incapaz de fijarme un ritmo, soy consciente de que me va a caer una minutada. Tengo la sensación de que me adelanta hasta el speaker. Madre mía, qué de gente. Creo que no adelanto a nadie en la CdC y me adelantan miles. De aquí al final me pasa el globo de 3h45’ y el de 4h…..espero al de las 4h30’ pero no llega….pienso que igual no hay más globos. Soy como un seiscientos y todos me parecen porsche o ferraris. Parada técnica a echar un pisete y continuo (he bebido en todos los avituallamientos, según recomiendan….me da miedo parar por si me clavo….pero tengo un límite). A partir de aquí, cada km es más lento, cada zancada más corta, cada músculo menos flexible. Necesitaré más pasos, más tiempo, más paciencia, pero tengo claro que quiero acabar. Hago cálculos de dónde estará el avituallamiento, de cuánto me ha costado el último km, de cuántas personas me pasan, cualquier cosa con tal de seguir avanzando. Me pasa Carlos y me intento unir a él……imposible, voy cuadrado.

Por fin salimos de la Cdc!!!!Los ánimos finales son reparadores……aunque ya no sonrío tanto, os lo agradezco igual. Ahora sé que tengo una San Silvestre por delante, ese es mi planteamiento. En el peor de los casos, 2 horitas……llego seguro!!! En el km 33 veo a unos colegas de Ana, ellos no me conocen, pero sé que la van a animar a ella y unos cuantos más. Me alegra verlos, igual que me alegra ver el Calderón (en el fondo creo que soy del atleti). En el km 35 o 36 me acompaña Nacho un rato con la bici. Me comenta la situación de todo el mundo y me da a entender que se queda conmigo porque voy hecho trizas……me da conversación, me ofrece agua, me da apoyo y me dice que no me preocupe por todos los que me pasan, que ya pasaré yo a alguno en el tramo final (muchas gracias Nacho, prometo hablar un poco más la próxima vez que nos veamos!!!!).

Subida tranquila hasta Atocha, con avisos de tironcillos en las ingles. No parece nada grave, pero por si acaso bajo un poco más mi ritmo tortuguil. Subo el cuestón de Atocha y ya estoy paralelo al Retiro. Veo a Clara y me dan ganas de abrazarla…..madre mía qué ánimos (las flamencas siempre han sido muy pasionales!!!). Paralelo al Retiro paso unos cuantos. Después del cuestón, el olor a reflex y los tirones de última hora se multiplican. Me encuentro a Carlos, le paso y le animo, ya estamos al lado!!! Me emociono y los gemelos me ponen en mi sitio: “chaval, para 2 km que quedan déjate de tonterías”……vuelvo a bajar el ritmo…...si sigo bajando termino andando o haciendo skipping, pero no quiero caminar, quiero correr cada metro de esta bendita locura. Correr despacio, pero correr. Me da miedo caminar, parar y no ser capaz de continuar, por eso no paro ni camino. Corro, o eso creo yo. Km 40, el corazón se vuelve loco, me late hasta la cabeza. Entro en el Retiro, me emociono cada vez más. Igual me da por llorar, o por reír, o por no pensar y sólo disfrutar. María y Almudena aparecen casi por sorpresa, se unen a mi y corren un rato conmigo…….la alegría me bloquea, creo que voy casi parado pero no me importa lo más mínimo. Justo antes del km 42 le pega un tarascazo en el gemelo a un corredor (espero que los sanitarios le dejaran terminar, porque habían salido como locos a por él…..aunque sea gateando!!!!)…..no está todo hecho, hasta la meta todos son metros a recorrer. Sigo disfrutando de la compañía hasta que un tipo de seguridad les hace un placaje a mis animadoras favoritas.

Esos 195 metros finales son la gloria, el momento en el que eres consciente de que todo va a terminar. De que vas a ser maratoniano, de que lo has conseguido….aprietas los dientes, sonríes, lanzas los puños al aire una y mil veces. Veo la meta, no me lo creo…..lo voy a conseguir!!!!. Almudena y María aparecen en el lateral, saltando setos como muflones por el Retiro, siguiendo mi paso y gritando como locas……el corazón a mil, la meta a 100 metros, el cuerpo erizado..…4 horas, 3 minutos y 59 segundos después del primer paso….……está hecho!!!!

¡¡¡¡SOY MARATONIANO!!!!

lunes, 13 de abril de 2009

Canicross

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El canicross es una disciplina deportiva consistente en correr con un perro atado a la cintura mediante un cinturón, una línea de tiro con amortiguación y un arnés específico. Depende de las Federaciones de Deportes de Invierno, pues es una especialidad derivada del mushing (trineo tirado por perros). Su gran atractivo obviamente es unir dos aficiones que muchos tenemos en común: correr y los perros.

Los Armadillos ya tuvimos una representación en el canicross de la Carrera de Navidad de Cercedilla, donde Jesús y su perro acabaron en 4º lugar. Unos días después fui con Sonia a comprar el material y empecé a salir con nuestro Flecha a correr de vez en cuando.

Éste es Flecha, junto a su dueña y a su hermana Kelly:











El sábado 11 de abril iba a correr la Carrera de Pascua de Padrón (A Coruña), sobre 13,3km, cuando me enteré de que se celebraba el mismo día el Campeonato Gallego de Canicross. La distancia era un poco explosiva para mí (5km), pero al fin y al cabo en un duatlón sprint también lo das casi todo en el primer segmento, así que no me pareció descabellado participar en las dos carreras. Como a Flecha le faltaban 9 días para cumplir la edad mínima exigida de 12 meses, la organización nos dejó participar de forma extraoficial, de forma que no apareceríamos en las clasificaciones.

Nada más llegar pasamos el control veterinario y conocimos a la gente de la Asociación de Cans Deportistas (ACADE)
http://acade.blogia.com que está promocionando el canicross en Galicia. La verdad es que es una gente muy maja y que se preocupa muchísimo por la salud de los perros en estos eventos. Sonia y yo nos llevamos muy buena impresión del ambiente de estas carreras, y el único punto gris fue un perro un poco agresivo que estaba poco acostumbrado a correr con otros canes. En concreto, fue un buen detalle que a pesar de que casi todos los participantes ya se conocían no dudaron en intentar integrarnos al grupo e invitarnos para futuras carreras y entrenamientos.



La carrera en sí fue muy divertida. Correr un canicross no es tan sencillo como mover las piernas y llevar el perro a tu lado. Necesitas compenetración con la otra parte del equipo y educarlo para buscar un ritmo que os venga bien a ambos.

Flecha salió muy concentrado y en la primera curva se puso en tercera posición. Cuando apenas llevábamos unos cientos de metros y empezábamos a perder la estela de los dos primeros clasificados, pasamos junto al lugar donde había visto a Sonia por última vez antes de la salida y perdió la atención. Dejó de tirar y quería darse la vuelta para ir a buscarla. Como está terminantemente prohibido tirar del perro, no me quedó más remedio que pararme e intentar convencerlo de que siguiese corriendo. A duras penas arrancó otra vez pero ya habíamos sido superados por un buen número de parejas.

El recorrido era una especie de ida y vuelta con unos cuantos cambios de sentido, y mientras nos alejábamos de la salida Flecha se limitaba a correr a mi lado. Sin embargo, fue encarar de nuevo el centro de Padrón y se puso a tirar como un loco ansioso por llegar junto a Sonia. Aprovechando sus fuerzas fui remontando posiciones hasta que el perro agresivo lo asustó un poco y no se atrevió a seguir tirando cuando peleábamos con otras tres parejas por el tercer puesto.

En el sprint final vio a Sonia y me dio un último arreón para entrar creo que en cuarto lugar. El caso es que lo estoy acariciando tras la línea de meta y me dice alguien que he quedado de segundo. Me extraña, miro el reloj y veo 17 y poco…¿en 5km? Imposible. Me tenía que haber ido a 18:20-18:40 fijo. De repente llegan los dos primeros clasificados a línea de meta. Resulta que un fallo en la señalización nos desvió a todos menos a los dos primeros por un camino más corto. Una nube que, al menos para Sonia y para mí, no ensombreció una mañana estupenda junto a nuestro perro. Al fin y al cabo, la carrera era gratuita y cuando te aprovechas del trabajo de los demás sin dar nada a cambio no me parece de rigor exigir sino agradecer.

Dos horas después participé, ya sin Flecha, en los 13,3km de la Carrera de Pascua. Me salió a un ritmo de 4,17, bastante cuadrado en los km finales, pero contento por completar una semana con un volumen de entreno aceptable para el mal tiempo que hizo, y con cada vez mejores sensaciones de cara al Half Challenge.

domingo, 12 de abril de 2009

Más Motivación

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lunes, 30 de marzo de 2009

Media Maratón Vig Bay

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La grandeza de una carrera masificada radica en que te sientas como en una carrera de barrio, por lo que para mí la Vig Bay, desde ayer, es una carrera grande.

El primer aliciente de la Vig Bay es su recorrido a lo largo de la bahía. Los 4km iniciales se hacen por un circuito en el paseo de la playa de Samil, en Vigo, donde se recibe el calor del público de la “gran ciudad” gallega, para a continuación dirigirse hacia el Concello de Nigrán y recorrer la bahía hasta el Parador de Baiona.


Se trata de una prueba bastante llana, pero con un repecho interesante a la altura de Canido, entre los km 6 y 9:

El inconveniente del transporte de los corredores entre la salida y la meta está muy bien solucionado con autobuses de Baiona a Vigo: a primera hora (la opción que elegí yo) y después de la carrera. Un punto a favor de estos buses es que van exactamente por el recorrido la de prueba, por lo que te permite ir viendo lo que vas a correr luego.

Otra cosa buena de la Vig Bay es que, a pesar de contar con casi 3.000 corredores, no había sensación de aglomeración ni para recoger los dorsales, ni en el camión guardarropa (salvo a última hora) ni en la salida. La gente se puso ordenadamente en los cajones en función del tiempo estimado y dos minutos antes de comenzar la prueba podías meterte perfectamente en los cajones más rápidos.

A la hora en punto se daba la salida y, sin apenas problemas de empujones, busqué un ritmo un poco más rápido de mi objetivo: 4’15” de media para bajar de la 1h30m. Los km de Samil me salieron a 4’06”, 4’10”,4’07” y 4’01”. Buenas sensaciones y ritmo vivo para aprovechar estos primeros km llanos.

Los siguientes km son los más rompepiernas, el terreno en el que más cómodo me encuentro siempre. Los de subida los hago entre 4’15” y 4’25” adelantando gente. Del km9 al 15 predomina la bajada, noto los abductores cargados y me pasa un buen número de corredores. Me salen a una media de 4’07”.

El bajón lo paso del 16 al 18. Ya se ve el Parador al final de la Bahía, pero me desconcentro bastante con el goteo incesante de puestos perdidos y empiezo a pensar en lo dura que será psicológicamente la media del Challenge. Tres km llanos que paso en 4’18”, 4’16” y 4’12”. Justo antes de la pancarta de 18 me pasa un grupo de seis corredores que protege del ligero viento en contra y los km finales sufro un poquillo para hacerlos en 4’07” y cruzar la meta con 1:27:58, mejor marca personal y objetivo ampliamente cumplido.

Una vez en meta el avituallamiento es de lujo: roscón de pascua, yogur, flan, plátanos, barritas, aquarius, powerade y agua. Si le sumamos una camiseta técnica de la talla pedida cuando haces la inscripción, el balance final es muy positivo.

Carrera muy recomendable a la que espero volver en próximas ediciones.


miércoles, 18 de marzo de 2009

Maillots armadillos

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Posible diseño del futuro maillot de ciclismo armadillo. Se admiten críticas.


domingo, 22 de febrero de 2009

¿Bici de carretera o de montaña?

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Hoy he salido a entranar un poquillo con la burra por el carril bici de la M-607 y me ha sorprendido la cantidad de gente con bici de carretera. No exagero, en las 2 horas que he estado rodadndo seguro que me cruzado con más de 500 ciclistas y de ellos un 95% iban con bici de carretera. Esto era algo impensable hace unos años, en los que las bicicletas de montaña eran las protagonistas y para comprarte una bici de carretera tenías que acudir a tiendas especializadas. Yo creo que el auge de nuestro amado deporte tiene algo que ver en esto.


Bueno, a lo que voy: ¿Qué preferís, la bici de carretera o la de montaña?

Ventajas de la bici de montaña:
-Se consigue disfrutar de la naturaleza en estado puro
-El ciclista se integra completamente en el entorno
-Las rutas se hacen a salvo de coches
-Se puede hacer con amigos/chicas que no sean tan friquis como nosotros. No es que con la de carretera no se pueda pero lo normal es que la gente tenga bici de montaña
-Es más versatil
-Es más barata
Ventajas de la bici de carretera:
-Rodar en pelotón es una gozada
-Se pueden subir los puertos "míticos" que nos han fascinado desde nuestra infancia (que se lo pregunten a Manu :-)) )
-Es complicado encontrar una carretera sin tráfico pero cuando lo haces se disfruta muchísimo
-La mayoría de triatlones se hacen con bici de carretera
Yo personalmente lo tengo claro, me quedo con la de montaña sin ninguna duda. Será que se me da mejor....

Nos vemos

miércoles, 11 de febrero de 2009

sábado, 7 de febrero de 2009