domingo, 28 de diciembre de 2008

Resumen del año

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El otro día, mientras estaba en el borde de la piscina de la Autónoma, descansando entre serie y serie, un chaval se paró y me preguntó, ¿Haces triatlón? (pregunta retórica porque llevaba puesto mi gorro favorito de "I love Tri") ¿en qué club estás? Cuando se lo dije me contó que nos había visto en alguna cometición y que conocía nuestro blog. Él estaba montando un club en la propia Universidad Autónoma.


Cuento esto porque creo que en el 2008 hemos dado un salto importante, sino en calidad, sin duda en cantidad. Hemos triplicado el número de licencias en un año y hemos dado guerra allá donde hemos estado. Se nos ha visto mucho por todos los triatlones madrileños y de la zona centro en general, hemos estado en clasificatorios y hemos tenido a un armadillo compìtiendo en el Campeonato de España. Triatlón aparte, se ha podido ver armadillos compitiendo en los maratones del Sahara, Madrid, Amsterdam y San Sebastián; en carreras populares, en carreras de montaña; en la Perico Delgado...




Pero no sólo ha habido cantidad, creo que tamién hemos mejorado en nuestro resultados, tenemos gente como Mónica, Carlos nadador , Gustavo o Ángel, que nos hacen no tener que mirar la última página de cada clasificación para encontrar al primer armadillo. En cualquier caso lo mejor de todo es que todas las nuevas incorporaciones de este año (Mónica, Jesús, Ángel, Marcos, Carlos nadador, Manu, Pablo, Gustavo, Miguel Ángel, Pancho, Carlos maratones, Javi, espero no dejarme a nadie) comparten la filosofía armadilla de triatlón como deporte sano y divertido. Y para que nos vamos a engañar, el que seamos tantos hace que haya piques muy sanos en todas las competiciones que al menos a mí me encantan y los disfruto muchísimo.



Además, a mediados de año se creo el blog armadillo (gracias Manu), que a mi modo de ver es una herramienta de comunicacióne estupenda para estar al tanto de quedadas, competiciones o cualquier otra cosa interesante. En los menos de 6 meses que lleva activo contabilizamos cerca de 20000 accesos y casi 500 mensajes.

Pero no todo han sido cosas buenas. Si tuviera que señalar algo negativo de 2008, sin duda sería la lesión de Fer, nuestro presi. Fue una lástima poruqe llego al mes de mayo con una forma física espectacular, que espero que supere en el año que entra.


Ójala que el 2009 sea al menos tan bueno como el 2008 para todos los armadillos, tanto en lo deportivo como en el personal. Amigos, os deseo Felices Fiestas a todos y un excelente año triatlético 2009.

Esquí de Fondo

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Este año ha sido mi bautismo en el esquí de fondo: reconozco que me ha encantado. Por el momento sólo he realizado 3 salidas, pero suficientes para saber que me gusta, y mucho.
Aquí en Madrid las pistas son escasas, pero suficientes para principiantes como yo.
El debut fue en la Centro de Esquí Nórdico en Navafría, donde tienen montado unos circuitos en un paraje increíble, y donde recibimos unas clases por parte de la gente de la estación, por cierto que muy majos y con un muy buen rollo, desde luego que se lo han currado.
Las 2 siguientes ocasiones han sido ayer y hoy en el puerto de Cotos, cerca de casa. Allí he coincidido los 2 días con un gran tipo, Jose Manuel, un triatleta de los Diablillos de Rivas, con mucha experiencia a sus espaldas. Aunque Cotos es una pista menos vistosa que Navafría, sirve para entrenar y practicar las primeras lecciones.
Os seguiré contando más sobre este deporte, y que me está sirviendo para coger buena base para la temporada 2009.
Nano

jueves, 11 de diciembre de 2008

¡¡ Motivación !!

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domingo, 16 de noviembre de 2008

No pudimos con la nieve

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Buenas, hoy hemos salido Manu y yo a hacer una excursión con la bici de Montaña por la Sierra Norte. La idea era hacer Montejo de la Sierra - Puerto de la Hiruela - Puerto del Cardoso - Collado del Mosquito - Montejo de la Sierra. Todo bien hasta que a poco de coronar Collado del Mosquito nos hemos tenido que dar la vuelta a causa de la nieve que había sobre la pista, era imposible dar dos pedaladas seguidas. Una vez en el coche nos hemos dado cuenta de que apenas nos faltaba un km para la cima. Otra vez será...

En cualquier caso, estupenda mañana para montar en bici, aunque con bastante frío a primera hora. Manu, cuando quieras la repetimos.

Yo sigo jorobado del tobillo. Por lo menos puedo nadar y montar en bici pero para correr creo que todavía me quedan dos semanas como mínimo ¡qué desesperación!

Un saludo Armadillos









miércoles, 29 de octubre de 2008

domingo, 14 de septiembre de 2008

Campeonato de España de Triatlón Ferrol 2008

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Con el Campeonato de España en Ferrol terminaba mi primera temporada de triatlón. Yo esperaba recibir en mi "terriña" a un montón de armadillos, pero al final no pude ser y acudí como único representante del club. Y eso que una semana de vacaciones en La Palma y dos semanas casi parado por culpa de un forúnculo eran una excusa perfecta para quedarme en casa, pero Ferrol está a un paso de Santiago y la carrera tenía una pinta estupenda, así que "no quedó más remedio que ir". Y, la verdad, no me arrepiento: el ambiente estupendo, la prueba muy bonita y me saqué el mal sabor de boca que me había dejado el tri de Cuenca.

Tras localizar la playa y analizar con Sonia en coche el recorrido de la bici el día anterior (el forúnculo me privó de hacer el circuito en bici como tenía planeado), el día de la carrera llegamos, como casi siempre, tarde. Por 20 min no me quedo sin recoger el dorsal. Eso sí, luego me tiré casi una hora sin hacer nada porque las transiciones estaban a 2km en bici y había dos horas de margen con lo que el tiempo era más que suficiente. Tarde estupenda de sol y nubes, 22 grados en el ambiente y 19 en el agu
a. 10 minutos calentando y a la cámara de llamadas. Mi grupo de edad era el primero, así que al agua sin más preámbulos.



El recorrido a nado era una especie de rectángulo con cuatro boyas muy juntas que no se veían muy bien (al menos yo no las veía) entre otras cosas por culpa de los tejados rojos de las casas al fondo. Los 1.500m de rigor (más rigurosos que en Cuenca, sin duda) dejando todas las boyas a la derecha. Salgo despacio, como siempre, y primer síntoma de que aquí hay nivel. Pasan 200m y ya no tengo referencias de gorros delante, sólo el mar...a mi derecha van dos tipos que nadan tan mal como yo pero por delante nadie. De ahí a la primera boya perdí mucho tiempo levantando la cabeza para orientarme. El paso por la primera boya sin problemas, pero cuando llego a la segunda...¡ya me han alcanzado los del grupo de edad siguiente que salían 4min después! Me caen palos por todos lados, pero bueno, ahora ya tengo referencias. Sin mucha más historia encaro el retorno a la playa que se me hace eterno. Salgo del agua en 0:29:48, "buen" tiempo para mí, pero el paisaje en la T1 desolador. Dos bicicletas mal contadas en mi grupo de edad.

Además la subida de la playa a la T1 es por una cuesta considerable y al llegar a la bici me encuentro fatal, entre asfixiado y mareado, así que tengo que agarrarme al hierro para
sacar el neopreno sin caerme (momento inmortalizado en una foto que jamás verá nadie).



Salgo de la T1 y como siempre me encuentro mal con las primeras pedaladas: las piernas frías y bloqueadas, así que me siento idiota cuando dejo escapar a un grupo de 6 que tenía a 10 segundos por delante y me "atufo" tanto en el intento que los dos ciclistas que vienen por detrás me dejan de rueda en la primera cuestecita. Esto es empezar bien "mi especialidad" y lo demás son tonterías.

Un triatleta de Canal de Isabel II me alcanza y me pongo a su rueda un rato. Me recupero, bebo, me llega la sangre de nuevo a las piernas y al cerebro, y en el km 5 ya estoy para darle relevos. Sin más llega la primera subida seria que se ve en el gráfico. 2,5km al 4,5%. Cogemos a los primeros cadáveres y se forma el primer grupeto de 8. Aquí se va bien y descanso un rato en la bajada. Nadie tira y el grupo se hace más grande, por delante y por detrás. Llega el puerto largo, 4km al 4%. El amigo del Canal de Isabel II pone el ritmo, me pongo a su rueda y nos vamos de todos...o no...se va él, porque me saca de punto completamente y tengo que soltarlo a media subida. Subo tranquilo hasta que llega la cabeza del grupo de antes, ya muy fragmentado. Pienso que no tendré problemas para retomar el ritmo, pero una leche, las paso canutas para que no me descuelguen los tres primeros. De hecho pierdo rueda en la cima y tengo que enganchar en la bajada. Aquí decido que lo de relevar se va a acabar porque no estoy ni mucho menos fino con la bici.

Bajada ancha, cambio de carretera, dos repechos y viene la bajada peligrosa que había visto el día anterior. Dicho y hecho, curva a derechas feísima y uno de los del grupo se sale de trazada y se la pega. Parece que no es nada...acaba la bajada y viene la cuesta más dura del circuito: unos 300m al 8% con un asfalto miserable que se me hace durísimo. Corono junto a un veterano con tritraje 2xU y bajamos sin tirar comiendo barritas...vamos de paseo pi pi pi. Menos mal que no tiramos, porque por arte de magia nos alcanza un pelotón de 15 tíos en los que, como siempre, tampoco tira nadie. Pues nada, de paseo otra vez hasta la última subida.

Aquí es donde me doy cuenta de que hoy no voy ni para atrás. Por delante se van 6, a un ritmo más que asequible, pero no soy capaz de seguirlos y me tengo que conformar con coronar a rueda de un triatleta muy alto de traje amarillo y otro que tiraba sin importarle que no le relevásemos. Sin pena ni gloria, de vuelta a Ferrol, cuidado en la bajada y T2 sin complicaciones, buena bajada de la bici, me pongo calcetines, zapatillas, gel y a correr. La bici 1:17:32, por el ciclocomputador 32,3km/h de media, vamos, menos media que en Pálmaces y allí eran 60km sin drafting...

La primera vuelta corriendo mal. Me cuesta coger ritmo y desespera un poco el enorme trozo que hay que correr antes de que empiece la primera vuelta. El público anima un montón, tengo a la familia al completo, así que habrá que poner cara de ir bien y saludar...4 vueltas a un circuito con sus repechos traicioneros, pero bastante más suave que Pálmaces o Cuenca. Guardo fuerzas por si acaso, pero la última vuelta suelto caballos y la hago más rápida que las anteriores (a ver si algún año de estos aprendo a sufrir corriendo y marco un ritmo constante desde el principio del segmento). Esprinto porque yo lo valgo, sin nadie delante ni detrás, para parar el crono en 2:31:49, 44:29 en la carrera. Contento, muy contento, y además he llegado muy entero. Saludos a la family, aguas, powerades y a mirar las clasificaciones. 108 de 128 participantes en mi grupo de edad (10 más no se presentaron), sinceramente mejor de lo esperado.

Un broche de oro a la temporada. El año que viene ya no soy novato, así que las excusas de que acabo de empezar a nadar, que patatín patatán ya no valen...y hay un medio Ironman por ahí al que ya estoy inscrito. Quién me mandaría a mí meterme en estas historias...

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Duatlón Boadilla

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Mi amigo y compañero de trabajo Jose Luis, triatleta desde los inicios de los tiempos y finisher del IM de Niza, ha organizado con su club el DUATLÓN DE BOADILLA. Fecha: 27 de septiembre. Puede ser un buen día para celebrar una comida o cena del club.
Animaos!

http://triatlonceb.googlepages.com/duatloncrossboadilla


martes, 9 de septiembre de 2008

¿Por qué somos tan "picaos"?

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Este post no tiene nada que ver con el triatlón (o sí), sino con el comportamiento masculino en general. ¿Por qué somos tan "picaos"? ¿por qué nos gusta estar continuamente compitiendo en todo? Supongo que tendrá algo que ver con la genética y con las hormonas y yo pensaba que sería cosa de la niñez-pubertad y que al llegar a la edad adulta iría a menos. Y puede que sea así pero desde luego no desaparece y nos encanta competir.


Todo esto me ha venido a la cabeza hoy en la CdC. He ido a dar una vuelta con la bici y cuando iba a subir hacia Prado del Rey, me he juntado con un ciclista de unos 45 años con el mallot de la Pedro Delgado. Cuando le he adelantado se me ha puesto a rueda y en cuanto ha empezado la subida se ha puesto delante a tirar. Yo, claro está me he puesto a rueda y a las primeras de cambio le he pasado. Al final hemos acabado subiendo la tachuela a 25km/h en paralelo y echando el bofe. Al llegar al final nos hemos ofrecido agua mutuamente y me ha dicho: "joder, como vas", a lo que le he contestado "pero si eras tú el que me llevaba con la lengua fuera" y nos hemos echado unas risas...

Pasa algo parecido cuando vas corriendo y ves que otro corredor sigue tu mismo recorrido y te va a alcanzar. Caben tres opciones:
-Si vas bien y te sientes fuerte, aceleras para que no te coja. Esta opción es peligrosa porque puede que él esté todavía mejor y te pegué una pasada quitándote las pegatinas.
-Si vas mal, frenas un poco para que te adelante sin problemas y cuando te pasa saludas con cara de sobrado como diciendo "voy así de lento porque hoy me toca rodaje largo"
-Otra opción si vas mal es variar el recorrido para que evitar la coincidencia y el consiguiente adelantamiento, aunque personalmente no me gusta nada.

Y no me digáis que vosotros no sois así. Me acuerdo cuando quedábamos para hacer las transiciones en la CdC. Al principio todos muy de buen rollo al tran tran y al final, como siempre, acabamos a 3'30/km con la lengua fuera.

Un saludo armadillos

martes, 19 de agosto de 2008

El Rookie en Mordor (Crónica de la Pedro Delgado)

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Esta crónica forma parte de la trilogía Pedro Delgado. La misma marcha desde los puntos de vista de 3 personas diferentes. Por favor, no dejéis de leer las otras 2, están justo debajo




Jueves 14 15:00h me como una empanada gallega en la máquina de vending de la oficina … será lo último que coma sólido hasta el sábado. Una gastroenteritis virulenta, aunque eso sí sin fiebre, me tiene en la cama los 2 días siguientes

Sábado 16 23:00h Decido ir a la Perico contra el criterio de familia, amiguetes … a dormir, mañana va a ser un día muy largo

Domingo 17 7:50h Estoy con Manu y Sergio en la salida. Hace frío y mi único maillot es por encima de los hombros así que decido ponerme el que regala la organización. Me han dado la talla S Me lo pongo y aquello es tan ajustado que prácticamente representa una falta de respeto. Estamos de cachondeo, pero en realidad lo que nos pasa es que tenemos más miedo que vergüenza. Os digo con total objetividad y sinceridad que ni Sergio ni yo teníamos claro poder acabar y en cualquier caso nuestro objetivo era llegar “dentro de control” en torno a las 8:00h

Tengo que decir que todo esto se organizó como un complejo timo piramidal. Recuerdo perfectamente un día montando por el carril bici con estos 2 individuos:

Manu – Ey, yo voy a hacer la Perico
Sergio- Ah! Pues yo también (Manu tima a Sergio)
Javi- Ehhhh, estooo, la abuela fuma (atención, yo a Manu puedo decirle que no porque está a años luz de nuestro nivel, pero cómo le digo que no, que no estoy preparado a Sergio, que ha cogido la bici 2 veces este año, una para ir al mercadona y otra a la panadería. Sergio tima a Javi. Jaque mate)

8:00 salida


Manu ya se ha ido a coger posiciones, evidentemente no le volveremos a ver hasta la meta. Sergio y yo salimos de los últimos del grupo y emprendemos la subida a la granja. La carrera es neutralizada hasta allí, pero eso no evita que la gente nos pase por tierra mar y aire y perdamos aún más posiciones.

Pasamos la Granja y comienza el ascenso al puerto. De repente tomo conciencia de que tenemos por delante 160 kms, 4 puertos de montaña y que vamos con 1700 tíos de los que sin duda, estamos entre los 100 que menos kilómetros han hecho en su vida en bicicleta. Parecemos Sergio Bolsón y Sam Sagaz Javi en un periplo con salida y llegada en el Mordor Segoviano.

Llegan los primeros repechos y el pulsómetro se está volviendo loco. Sube a 170 ppms a las primeras de cambio; después a 180 ppms. No puedo acelerar, no se qué me pasa. Nos sigue pasando gente. Sergio me tranquiliza y me da ánimos. Se queda a mi lado y me va marcando un ritmo muy llevadero pero yo “no voy”. Alguien nos advierte que llevamos el coche escoba a 50m y a ambos nos invade el miedo de quedarnos solos desde el primer puerto y que esto se convierta en una agónica contrareloj con un único objetivo: llegar a meta

Los dos entendemos que cualquier posibilidad de acabar esto con éxito pasa por no descolgarnos tan pronto así que Sergio acelera y yo me quedo. No mira para atrás y tampoco hace falta, los 2 comprendemos perfectamente la situación y yo personalmente me alegro porque veo que Sergio está determinado a acabar y va a conseguirlo. Sólo espero que el miedo al coche escoba no haga que se cebe en este duro puerto.
Me quedo solo y un fantasma llamado Pálmaces recorre mi cuerpo. Apago el pulsómetro, me está haciendo daño …

Hago el resto del puerto delante del temido coche de carrera junto a un par de veteranísimos del Club La biela de Segovia. Al llegar arriba me paro (atención llega el momento clave de la carrera) saco una camiseta interior que llevaba en el maillot y me la pongo. Enseguida empiezo a notar un calor muy agradable. Seguidamente, en el llano entre Navacerrada y cotos me tomo una barrita que me sienta mejor que un vaso de leche caliente con unas María Fontaneda … yuhu!

Bajo Cotos y me encuentro cada vez mejor, ya no veo el coche escoba y en el llano de Rascafría voy cogiendo gente. Comienzo el puerto y hago la subida de morcuera como una moto (Digamos una vespa) voy con un chaval de Eibar que va sobradísimo y hasta nos relevamos en los tramos expuestos al viento que tiene el puerto. Casi coronando veo a lo lejos la una estampa conocida. Un tío grande moviendo un desarrollaco impresionante … es Sergio!!! (habrá puesto alguna vez el plato pequeño?)

Nos juntamos en el avituallamiento y lo primero que me dice es que tenemos plata en Tenis y no se que de vela jajaja me parto. Comemos como en un cumpleaños y llega un momento que aquello parece una romería y que van a poner Paquito Chocolatero. Trato de sacar a Sergio de allí antes de que pida un trozo de tarta y justo entonces aparece Carlos Maratones. El tío va fresco como una lechuga y sonríe. Ha ido frenado por el grupo en el que iba y ahora empieza su verdadera Perico Delgado.
Le dejamos “almorzando” y bajamos hacia Miraflores para empezar a subir inmediatamente Canencia. Voy genial! Tengo muy buenas sensaciones y me digo a Sergio que se ponga a rueda en el falso llano del puerto pero cuando me doy cuenta está en paralelo a mi y encima lleva toda una grupeta a su rueda en fila de a uno jajaja es incorregible, el paradigma armadillo!
Bajamos juntos Canencia y cogemos a un grupo grande que va volando. Ya no hay otro avitualllamiento hasta dentro de 50 kms; demasiados kms!. En el tramo de Lozoya, como siempre, hay viento en contra. El grupo va cogiendo gente pero se va rompiendo continuamente porque los de delante están imponiendo un ritmo altísimo para el nivel general de los que en él vamos. Tengo que agradecer a Manu y a Ángel el que me enseñaran a rodar en grupo y a sufrir para mantener una rueda en las últimas salidas en bici. A pesar de que el grupo iba mucho más rápido de lo que yo creía poder soportar, siempre iba en los primeros puestos y no me quedaba nunca cuando se rompía.
Así llegamos a Lozoya y comienza Navafría; ahí pienso: “ no puedo seguir a estos señores porque me van a sacar de punto y lo voy a pagar caro después”.
Efectivamente me sacan de punto pero no me descuelgo. Los que marcan el ritmo son del CD Avila y hay un ambiente estupendo en el grupo; todos hablan menos yo que no puedo decir ni Pamplona. Kilómetro tras kilómetro pienso que me dejaré ir en el siguiente pero nunca es así (navafría tiene 11kms) recuerdo algo importante que he aprendido este año, a veces las circunstancias te obligan a hacer algo que crees imposible y cuando lo haces te das cuenta de que simplemente no te habías atrevido a hacerlo “te estabas autolimitando” …sin duda esta es la vez que he subido más rápido un puerto y eso que llevaba otros 3 delante.
En los últimos 2 kms noto que viene tras de mi el hombre del mazo. Por suerte llevo un plátano en el maillot y me lo voy a comer en marcha en cuanto coronemos porque tengo claro que aquí nadie va a parar en la cima.
Justo antes del puerto acelero, me separo del grupo y me pongo a pelar el plátano. Comienza el descenso y cuando me lo voy a llevar a la boca paso sobre el típico foso con barras que ponen en la sierra para el ganado, la bici bota y el plátano cae al suelo … Noooooooooooooorrrrrrrlllllllll, sigo hacia abajo pensando en el plátano, el señor del mazo y los kilómetros que me quedan hasta el avituallamiento de Collado Hermoso.
El tramo llano se me hace eterno, no vamos rápido pero “el lado oscuro se está haciendo fuerte en mi” y, o como algo inmediatamente o las voy a pasar moradas. Por fin collado Hermoso! En el avituallamiento como sin pudor … ya está hecho!!
Tras el avituallamiento me doy cuenta de que llevo kilómetros rodando detrás de David Baeza un amiguete de Alcalá!: “Baeza, que mal montas en bicicleta!” El tío es un superclase y con diferencia de los que más frescos van en el grupo. De hecho ha querido entrar varias veces a tirar pero no le han dejado porque se ha instaurado, por parte de un club que lleva 2 chavales delante tirando, un ferreo control que nos lleva a un ritmo que hace que cojamos gente que va muy madura pero que evita que se pierdan unidades por detrás (no es coña)

Entramos en Segovia, ya veo la meta yuhuuuuuuuuu! Somos grandes somos grandes, a ver el tiempo … toooooooooomaaaaaa

Llamada a la familia que se habían quedado preocupados con lo de la gastroenteritis: Estoy feliz!!
Me cambio, voy a dejar el chip y a ver la entrada del resto de los Armadillos (menos de Manu claro, todavía no conocía el tiempazo que había hecho el gallego)

Los 4 armadillos acaban la Perico!!!

Nos merecemos un premio que llega en forma de fortuito encuentro y posterior instantanea con Pedro Delgado in person (Por cierto, es un tío majísimo)

Un gran día!!

lunes, 18 de agosto de 2008

Mi primera cicloturista

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Hola a tod@s, lo primero es que debajo de mi crónica está la de Manu. Leedla porque refleja mucho mejor que la mía lo que es una competición ciclista. Lo mío es más una excursión por la sierra, larga y dura eso sí, acompañado de gente.

Domingo 17 de agosto, 7:50 de la mañana, polideportivo Pedro Delgado de Segovia, 10ºC de temperatura. 1700 ciclistas se amontonan en la salida y yo me siento completamente fuera de lugar, bastante asustado con la que se me viene encima. Menos mal que llega Javi a la carrera y embutido en el mallot talla S con el que le acaban de obsequiar para romper un poco la tensión. Vamos tranquilamente donde está Manu, charlamos un poquillo, nos abrazamos deseándonos suerte y se da la salida.
La carrera es neutralizada hasta La Granja, lo que supongo que importará para los que se jueguen la victoria pero a mí me da igual, ya podíamos haber empezado en La Granja y nos ahorrábamos unos cuantos kms. Manu, que es el responsable de que estemos metidos en este lío, se va rápidamente para delante, ya no lo volvería a ver hasta la meta.
Hago los primeros kms con Javi, muy tranquilos, nos pasa gente por todos los lados. Javi me dice que no va fino, acaba de pasar una gastroenteritis y no se siente bien. "Venga, tranquilo, vamos poco a poco". Pero al llegar a La Granja miro hacia atrás y veo que tenemos el coche escoba a 50m, así que me agobio y decido tirar un poco. Javi no me acompaña pero yo estoy seguro (aunque él no se lo crea) de que se rehará y conseguirá acabar.
Empezamos la primera tachuelita del día, el Puerto de Navacerrada. Subo bastante cómodo, siempre por encima de los 12km/h y adelanto a un montón de gente, pero claro con lo detrás que empecé no era difícil. De todas formas intento no cebarme, esto es larguísimo y nunca he hecho esta distancia, ni siquiera de cerca. De hecho mi récord de kms con la bici de carretera (88) fue el martes pasado (Manu, no te descojones). ¿Y qué pinto yo aquí? os preguntaréis. Pues ni yo estoy seguro pero ya sabéis que me apunto a un bombardeo y que estás historias/retos me encantan. Bueno, al grano. Nunca había subido Navacerrada en bici pero me parece un puerto muy cómodo, supongo que porque es el primero del día y porque la carretera es muy buena.
Corono y empezamos la bajada, primero suavecita hasta Cotos y después a saco hasta Rascafría. Dentro de lo que cabe no me considero un mal escalador, pero bajando soy un desastre. Si a esto le unimos que tenía muy claro que no me quería caer nos encontramos con una bajada infame, en la que me adelantaron como 100 o 200 ciclistas. Llego a Rascafría completamente congelado por la bajada, menos mal que el sol comienza a calentar algo. En el pueblo deben estar de fiestas y hay algún trasnochado que prolonga el pedo a base de botellines de cerveza diciendo paridas que contribuye a echarnos unas risas. Aprovecho el llano antes de comenzar el Puerto de La Morucera para tomarme una barrita e hidratarme, recordando los mandamientos del ciclista: CBR (comer, beber, rueda).
Justo cuando empiezo a subir La Morcuera me llega un mensaje de Laura diciéndome que las americanas nos han pasado por encima en el doble. Joder, si es que estaba claro que las nuestras se conformaban con la plata, yo creo que ayer se fueron de juerga y han llegado al partido con resaca. Bueno, empezamos a subir, bastante bien. Cojo un ritmo fácil y adelanto a muchos ciclistas. Voy muy cómodo y realmente estoy disfrutando un montón de la subida. Cuando me falta un km para llegar al avituallamiento me pasa Javi y me llevo el alegrón del día. Me dice que se ha recuperado y que va muy bien ¡ya lo sabía yo! En el avituallmiento hay un montón de gente parada así que eso hacemos. Llevamos 64kms y son las 11:03. Saco mi chuleta y veo que llevamos media hora de adelanto sobre el cierre de control, que era mi obsesión. De todas formas Javi me dice que no hay que acomodarse e hizo bien porque yo por mí hubiera echado allí la mañana charlando y tomando plátanos y rodajas de sandía. Estiramos un poquito, meamos, llamo a Laura para decirle que todo va bien, saludamos a Carlos Maratones, que acaba de llegar y nos ponemos a bajar, despacito y con buena letra.
Nada más acabar la bajada, en Miraflores, empieza la subida al Puerto de Canencia, en teoría el más facilito de los cuatro. Voy con Javi aunque veo que está más fuerte que yo. La subida se me atraganta, sobre todo los 4 últimos kms al 7% de media. Por fin llegamos a la cima y me paro a por agua. Bajamos tranquilos y en el pueblo de Canencia cogemos un grupo. Aunque vamos demasiado rápido para mí y no voy cómodo, me esfuerzo para cogerlo y llanear hasta Lozoya. Son las 12:45, llevamos 102km y casi una hora de adelanto sobre el cierre de control, bien. Antes de subir el puerto me paro a estirar un par de minutos porque noto que las piernas ya no van frescas. Me tomo la segunda barrita y Veo que tengo noticias olímpicas de Laura y de Nacho en el móvil. Hemos ganado una plata en 49er y Gervasio ha conseguido otra en suelo. ¡Bien por él! Junto con Llaneras, el mejor deportista olímpico español de todos los tiempos, aunque habrá que esperar a ver de lo que es capaz David Cal. Pienso que me estoy perdiendo la mejor jornada olímpica pero qué se le va a hacer, estamos a otra guerra. La subida se me hizo un infierno, lo pasé realmente mal. No sé si me dio una pájara pero iba con las pulsaciones desbocadas, con todo el desarrollo metido, con sudores fríos y completamente vacío. Aquí en vez de pasar a gente me pasaban a mí, aunque en general la gente iba con la reserva. Me tomo una de las pastillas de fructosa que llevo pero no hace demasiado. Finalmente consigo coronar y veo a gente parada pero decido no detenerme y seguir hacia abajo. Mal hecho, nada más empezar a bajar noto que voy mareado así que me paro y me relajo un poco, bebo agua y más o menos se me pasa. Reanudamos la marcha.
A partir de Navafría quedan 40kms a meta y Manu me había dicho que lo principal era disfrutarlos. Pues a eso me dispongo. Me pilla un grupo por detrás y, aunque me apetece más ir solo, me uno a ellos de mala gana porque quiero llegar al avituallamiento de Collado Hermoso cuanto antes, en el km 135. Es curioso el comportamiento ciclista dentro de un grupo. Están los que tiran demostrando que van sobrados, los que aunque van bien prefieren ir a rueda reservando, los que van haciendo la goma... Pero lo que me ha parecido más curioso es que la gente se comunica dando voces, a base de interjecciones monosilábicas. Lo bueno es que, acostumbrado a los triatlones en los que la gente va super tensa y a tirando a saco, aquí en general todos están relajados y de buen rollo. Llego al avituallamiento con más pena que gloria y me paro a descansar un rato. Mientras que comento las resultados olímpicos con unos valencianos bastante majetes, me bebo dos cocacolas y un aquarius en 40 segundos, me como tres plátanos y cuatro rajas de sandía e intento hacer lo propio con un sandwich de chorizo pero no entra. Llamo a Laura para decirle que la cosa va bien y me da el alegrón del oro de Nadal, ¡vaya crack! También llamo a Nacho para agradecerle los ánimos y por último a Carlos Maratones. Me dice que me lleva 10 minutos, me habrá adelantado en algún momento y no nos hemos visto. Como no se me ocurre a quien más llamar y como me estoy quedando sin batería en el móvil decido que ya es hora de salir y acabar con esto.
Ya sé que salvo hecatombe acabo porque lo que queda son 30km de llanear hasta meta. Me pongo a pedalear solo. Por mucho que Javi y Manu me critiquen, no quiero ir en grupo, no quiero llevar el ritmo de otros, quiero ir solo y disfrutar de la carrera. ¿Voy a perder tiempo? Seguro que sí ¿Voy a gastar más energía? También pero ¡qué más da si lo que quiero es terminar! Así que en esas estoy, de vez en cuando me alcanza algún grupo y les dejo que se vayan y otras (las menos) alcanzo yo a algún grupeto que va bastante cascado y les dejo atrás. Poco a poco voy quemando kms y la meta está cada vez más cerca. Pasamos por Torrecaballeros y tomamos la carretera a La Granja, ahora sí que lo estoy pasando realmente bien. En La Granja me da un tirón en el muslo pero nada serio, paro a estirar y sigo la marcha. Enfilo la carretera a Segovia y tengo la piel de gallina ¡voy a acabar! Los últimos kms se pasan en un suspiro y finalmente llego a meta tras 166km. Pensaba llegar sobre las 5 de la tarde y no son ni las 4, fenomenal.

Con esto casi acabamos un año "retista": el maratón del Sahara, MAPOMA, la Cuerda Larga y la Pedro Delgado. Bien pero quizás todo esto me ha despistado un poco de mi pasión triatlética. Veamos qué pasa el año que viene, espero que ninguno me liéis para hacer alguna otra cosita de estas que tanto me gustan ¡soy tan fácil! :-))