Siento que no sean muy buenas. Enhorabuena a todos, ¡qué envidia me dísteis!
domingo, 22 de junio de 2008
sábado, 21 de junio de 2008
La Muralla China
Había oído que en la provincia de Guadalajara tenían una Muralla China, así que este sábado fuimos Gus y yo a comprobarlo. No sé si se parece o no a la maravilla oriental, juzguen ustedes, pero si no es así, podemos cambiarle el nombre a Tortura China. Menuda pared con rampas hasta del 20% y un suelo de hormigón estriado para que las ruedas de los vehículos se agarren mejor en caso de que las condiciones meteorológicas sean adversas.La ruta por la impagable Sierra Norte fue preciosa, pero muy dura, mucho más de lo que dicen los números. 64km con 1.430m de desnivel ascendido no parece gran cosa, pero la dureza radica en que no hay ni un metro llano y que el asfalto en general está en un estado lamentable, por lo que las bajadas son un sufrimiento para los brazos y los frenos. Además, la necesidad de ir constantemente evitando baches hace que la relajación en los tramos favorables sea menor. En principio teníamos previsto bajar
al pueblo de Peñalba (8km más) pero el asfalto en la bajada del puerto tenía peor pinta todavía hacia la vertiente norte, por lo que volvimos directamente y dio tiempo a tomar una merecida jarra de cerveza. El tráfico, una vez más, inexistente, salvo en el tramo entre el famoso Hayedo de Montejo y el final de la ruta.
En definitiva, estupenda mañana de cicloturismo y de paso un buen tute para las piernas. Seguro que al fenómeno de Gus no le pasa factura en el Cross del Telégrafo de mañana.
domingo, 15 de junio de 2008
Un armadillo en el Triatlón Clasificatorio de Vigo
Pues sí, como le dije a Sergio, ya me siento triatleta. He terminado dignamente un triatlón y he disfrutado, así que el objetivo con el que fui a Vigo está cumplido.
Bueno, vale, también estaba en mis planes clasificarme para el Campeonato de España de Ferrol. Esto no parecía muy difícil, porque en teoría había más plazas (170) que inscritos, aunque a la hora de la verdad aparecen 176 participantes y 196 inscritos (?). No quiero entrar en mucha profundidad en este tema, porque es lo de menos, pero todo esto de los grupos de edad, plazas, etc. me parece un rollo patatero. Por un lado clasificarte en un olímpico en Madrid es durísimo, en un sprint en Vigo o Águilas regalan las plazas...no tiene sentido. Si lo que se busca es selección, un % de participantes en cada grupo de edad y cada clasificatorio. Si lo que se busca es que entre todo el mundo, inscripción libre.
Otra cosa que no entiendo de los triatlones es esto de que salgamos todos los grupos de edad juntos y luego aparezcamos en la clasificación por separado. Yo choco en el agua, doy relevos e intercambio ánimos con triatletas de todas las edades. Me parecería lógica una clasificación conjunta sin distinción de edad, que es menos desangelada si en tu grupo de edad sólo entran 4 o 5 personas (aunque no sea nuestro caso).
Después de este rollo, os cuento cómo fue el triatlón.
Llegamos a las 13h a la Playa de Bouzas, en Vigo, con una mañana estupenda y gente tomando el sol en la arena. Tras recoger los dorsales y ver que el circuito de bici aún no está cerrado al tráfico, los boxes no están listos, y el circuito a pie no está marcado, dejo a Sonia con las cosas (¡Qué paciencia tienes conmigo! ¡Gracias!) y reconozco con la bici el paseo marítimo hasta donde intuyo que llega el circuito a pie, todo llano. De paso veo las boyas de la natación: es prácticamente un ida y vuelta desde la playa a debajo del puente por donde se sube con la bici. Allí hay dos boyas formando un triángulo con la playa, pero el tramo de boya a boya es mínimo.
Tras perder el tiempo por la zona, por fin abren los boxes 45 min antes de que empiece la prueba. Dejo todo, me pongo el neopreno de Fer (gracias, una vez más, ya es la última que te lo gorroneo) y me meto en el mar a calentar media hora antes de la salida. Esto me parece imprescindible. A partir de ahora, no vuelvo a hacer el primo de tirarme al agua en la carrera de primeras, sin calentar, y estar sin aire a los 100 metros.
Tras diez minutos nadando muy suave, incluso para mí, salgo del agua y espero a la "cámara de llamadas": subir de la playa al paseo marítimo para ser llamado a la línea de salida ya dentro del agua. Lo primero que me llama la atención: sólo veo a dos sin neopreno, esto es menos "popular" que el Villa de Madrid. Salen las chicas primero, con retraso. A los 10 minutos, salimos los grupos de edad masculinos. Entro de los primeros en el agua por orden de dorsal y me retraso unos metros para salir de último en el centro de los 170 y tantos participantes.
Bocinazo y a nadar. Empiezo lento y cómodo, a los 50m ya pierdo de vista al resto del grupo. Hago un par de zig zags estúpidos, pero voy cogiendo ritmo y adelanto a un puñado de nadadores. Cuando estoy a mitad de distancia de la boya, soy tan garrulo que choco a lo bestia con un tipo que iba pegado a mi derecha (perdón). Llego a la boya muy bien, esto es pan comido. De boya a boya genial, están unidas por cuerda y la orientación no hace falta aquí. Último giro y hacia la playa. Cuando empiezo a estar harto de nadar, ya casi he llegado. Salgo del agua más contento que un ocho, miro el reloj: 16:30, 3 minutos menos que hace una semana en Madrid. En la clasificación quién sabe por qué me han puesto 15:28, pero como me han sumado dos minutos y medio más a la bici de lo que hice (supongo que incluye transiciones), el tiempo final es correcto. Sonrío a Sonia y me voy a la T1, con el desolador paisaje de sólo 10 bicicletas...¿qué esperabas? ¡Habéis salido todos juntos, no hay turno "salvador" 5 minutos después!
La T1 me sale razonablemente bien, y empiezo la bici como siempre después de nadar: mal. Las piernas frías y no sudo. El duatlón será más duro, pero al menos empiezas a pedalear sudando. Por delante el paisaje es desolador. En la primera subida voy dando alcance a algún que otro triatleta pero van tan lentos que no suponen ninguna protección contra el viento que, aunque flojo, entra de costado en la subida al puente.
El circuito de bici es duro, feo y mal asfaltado. Vi más de diez pinchazos...sin comentarios. Supongo que es imposible buscar un circuito mejor cerca de la playa de Bouzas. Se sube una cuesta larga por una carretera de dos carriles por sentido con mediana, se baja un poco hasta una rotonda, y se vuelve por el mismo sitio (sube, baja, sube, baja). El ciclocomputador dice que fueron 19,1km y el mismo desnivel que el Villa de Madrid: 250 y pico metros de ascensión total.
La primera vuelta sólo me vale para ver que me van a doblar tarde o temprano, así que decido no darlo todo de momento. En la segunda vuelta sigo adelantando ciclistas uno a uno pero ningún grupo. En triatlón con drafting estás vendido en la bici si eres nulo nadando. En la segunda subida de la vuelta llega el momento novato del día: el spray antipinchazos se me gira al coger un bache y empieza a molestarme al pedalear. Pierdo tiempo en intentar recolocarlo hasta que lo doy por imposible, lo desengancho en marcha y lo llevo en la mano. A todo esto me pasa un chico (otro que debe nadar tan bien como yo) y por fin tengo rueda, aunque me trago la rápida bajada y los baches con solo una mano en el manillar. Empieza la tercera vuelta, suelto el spray donde está Sonia y relevo con el amigo de antes la subida principal. Cuando está acabando ya no hace falta más relevo, porque llega el grupo de los primeros, sin juez ninguno en moto ni gaitas. Sintiéndolo mucho (o no), dejo pasar a todos para no molestar y me pego a la rueda del último tres kilómetros hasta que se van todos para boxes y yo tengo que seguir. Menuda gozada de vuelta: dos minutos menos que la anterior, sufriendo como un perro en la subida para aguantar el ritmo, pero bajando a 70 por hora casi sin dar pedales.
La cuarta tampoco me va mal, adelanto bastantes posiciones, y llego por fin a la T2 que me sale desastrosa (la triple cinta de la zapatilla se me engancha y me bajo con sólo un pie descalzo). El año que viene a ver si compro zapatillas de triatlón para los sprints...
La carrera ni fu ni fa. Sigo el ritmo de dos triatletas de Segovia 2016 hasta que uno de ellos afloja, el otro parece que se queda a esperarlo y yo sigo a mi ritmo. Al final aprieto y en la recta final le doy las gracias a Sonia por los ánimos, paciencia y compañía, entrando en meta en 1:14:33. Contentísimo con el tiempo y la carrera, apenas me da tiempo a descansar cuando veo que en boxes entra quién quiere a retirar el material, sin control alguno. Rápidamente voy para allí, recojo mis cosas y volvemos a Santiago a ver el partido de España.
Al final, 34 de 57 en mi grupo de edad (114º de 176 en total), 51º natación, 31º bici, 31º carrera. Es mi segundo triatlón, pero el primero en el que me siento triatleta...y dicen que es una droga que cuesta dejar...
miércoles, 11 de junio de 2008
Apología Armadilla
(Idiosincrasia: Del griego διοσυγκρασα, temperamento particular).
Dicese de Rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad.
No se bien cómo empezó todo esto. A lo mejor el día en que Fernando, estando con una ONG en Cuba, compró esa hoja de árbol en la que viene escrita la frase de Charly Chaplin "Sólo existe un obstáculo: tú mismo"
Este es un club sin microciclos de asimilación ni complejos entrenamientos combinados. Nuestra preparación viene, principalmente, de días en los que salimos a rodar al carril bici y sin saber cómo, acabamos dándonos un calentón todos picados como si tuviéramos 12 años, de que Manu nos coja y nos haga una cicloturista y te descubra unos puertos que sólo conocen Labordeta y él o de hacer unas transiciones en la casa de Campo donde lo más difícil es meter las bicis en el coche de Sergio si no has jugado nunca al tetris.
Un club donde todo el mundo está liadísimo pero todos encuentran un rato para escaparse a “darle” un poco; a las 8.00h un Domingo con la bici a Navacerrada cuando no están puestos ni los quitamiedos antes de que se le despierten los chavales(Angel de la Peña), de viaje de trabajo en una piscina Genovesa probablemente regentada por la temible mafia Genovese (Sergio) o arriesgando una estupenda relación llevándote la bici de vacaciones a la playa con tu novia(Gus y muy pronto todos los demás jeje)
Debo decir que, en el poco tiempo que llevo, nada es comparable a encontrarte a otro armadillo en medio del caos que es un tri. Ver a Sergio, como siempre, dejándose todo en el asfalto o a Dani rehaciéndose en mitad de la carrera a pie después de 1500m de natación y 40 km de bici hace que te den ganas de formar parte de esto y además de hacerlo bien.
Y qué decir de esa incansable afición, que ya sea por amor al arte, por amor a secas o por una especie de síndrome de Estocolmo mal entendido, son siempre ese aliento que hace que apretemos el paso en el momento clave de la carrera (un pequeño secreto, tras la primera curva frenamos)
Un club de amigos, al que cada uno ha llegado a su manera, por ser amigo, por ser amigo del amigo de un amigo, por conocerse de carreras populares, por el Blog … pero claramente un club en el que, desde el primer día te sientes … Armadillo
Esto únicamente pretende ser un elogio a todos los que formáis parte de esto
Idiosincrasia Armadilla
lunes, 9 de junio de 2008
PÁNICO EN EL LAGO
En condiciones normales esta crónica debería titularse “mi debut” o algo así, pero lo que pasé ayer no merece otro nombre. Como de las malas experiencias también se aprende, aquí va la mía.
- Oye Sergio, que yo no he nadado un largo en mi vida.
- 750m nadando no es nada. Tú fedérate, corres los duatlones, y lo intentas con algún triatlón.
- Venga, vale.
Sí, yo soy “difícil” de convencer para estas cosas, y Sergio lo sabe. Once sesiones de natación después le doy la razón: en la piscinita de 25m, viendo el fondo, y con tres personas por calle, 750m no son nada. Es más, en las últimas sesiones he nadado 1.500m sin muchos problemas y casi sin parar, así que me voy todo pancho a correr mi primer triatlón a la Casa de Campo pensando más en cómo coger buenas ruedas en la bici que en el primer segmento de la carrera.
Hora de encuentro: 8.15 frente a la recogida de dorsales. Aparcamos a las 8.30, pero entre hinchar las ruedas y darle una cámara a uno que había pinchado nada más bajar la bici, llegamos los últimos y ya con prisas. Gustavo me trae una goma elástica para el dorsal (gracias!) pero está pensada para su cintura y a mí me queda bastante pequeña. Tras dos intentos infructuosos intentando que supere mis caderas, me decido a ir a la tienda a comprar un cinturón mientras dejo a Sonia reforzando el cierre con cuatro imperdibles.
Tienda:
- No nos quedan cinturones para dorsales, los acabamos ayer. Pero seguro que en la organización te dan goma elástica.
Organización:
- No nos queda goma elástica, la acabamos ayer.
Caray con “ayer”. Sonia ha hecho un buen trabajo (gracias!) y con mucho cuidado de que la goma no se rompa consigo ponérmela en la cintura. Rápido, a la zona de transiciones.
Los otros armadillos ya están casi listos. Dejo las cosas con calma, parece que aún tengo tiempo. Vamos a ponernos el neopreno de Fer (gracias!), que el pobre está lesionado pero se ha dado el madrugón para animarnos, como las incondicionales armadillas (gracias!), vosotras sí que tenéis mérito. A Fer se le ve que disfruta al ver tanto Armadillo, porque se está muriendo de risa al lado de Sonia…ah no, se ríe porque me estoy poniendo el neopreno con la cremallera hacia delante. Nunca llegaré al nivel de Mr. Diesel, pero soy un alumno aventajado. Saco neopreno, lo pongo de nuevo, y le pido a Sergio que me lo cierre. “A la cámara de llamadas!”. Leñe, si aún tengo la mochila. Me la coge Fer (gracias!), y venga, que esto empieza.
Estoy muy tranquilo, charlo un poco con Carlos, el nuevo fichaje, y con José Luis, el juez árbitro y amigo mío, que me mira con escepticismo (sabe que apenas llevo un mes nadando). Miro a mi alrededor y veo a 80 tipos dispuestos a darse palos en el agua. La estretegia mía es sencilla: dejar que se tiren todos, y nadar tranquilo. Suena la bocina y empieza mi primer triatlón.
Cuento hasta cinco desde que saltan todos y me tiro al agua. Un armadillo ha tenido problemas con las gafas y casi me lo trago cuando me tiro de cabeza. Empiezo a nadar respirando cada dos, ya cambiaré a cada tres si me veo bien. Me angustia un poco la sensación de no ver el fondo, pero la verdad es que me encuentro cómodo. El neopreno me oprime al respirar pero me ayuda con la flotabilidad, y sacar la cabeza es más fácil. Llevo 150m y de repente choco con alguien. ¿Alguno está nadando más lento que yo? Cambio a braza, giro la cabeza y veo como a 15 o 20 tíos detrás pegados a mí. ¿¡Qué es esto!? El grupo se ha comprimido desde la salida y he adelantado a algunos. Empiezo a ponerme nervioso y eso no es bueno.
Me faltan unos 50m para la boya de 300m, creo que cambio mi trayectoria sin querer y alguien me da una patada en la boca. Trago agua, me quedo aturdido y se me descolocan las gafas. Me paro, recoloco las gafas y entro en pánico. Soy incapaz de moverme mientras noto el corazón latiendo a todo meter. Intento nadar otra vez a croll, pero no coordino la respiración. Intento a braza, tampoco. Intento a braza sin meter la cabeza, y apenas avanzo. Así como 2 o 3 minutos. Estoy muy estresado y los últimos nadadores me van dejando atrás. Veo a un chico en el mismo estado que yo que va de rojo, y empiezo a pensar aquello de “¿qué hago yo aquí? ¿qué hace este aquí?”. Me agarro a la boya de los 300m y me tranquilizo un poco. Empiezo a nadar a braza sin meter la cabeza y así avanzo otros 100m por lo menos. De repente llega la barca de la organización, nos miran con cara de circunstancias, y nos dicen “¿queréis subir?”.
Paso rápidamente del pánico a la vergüenza, me río un poco de mí mismo, y decido que ni de coña me tienen que rescatar en barca de un estanque. Las pulsaciones bajan y empiezo a nadar medio bien, respirando cada dos, otros 100m. De repente me pasa el primero de la tanda de los gorros amarillos. Miro hacia atrás y veo una nube de espuma, brazos y gorros amarillos por todos lados. Segundo ataque de pánico, esta vez más controlado. Sigo nadando escorándome hacia el exterior del lago para que me adelanten sin problemas y por fin llego a la rampa azul.
Allí está Fer que, con un par de narices, me da ánimos diciendo “venga, que aquí tienes un buen grupo para la bici”. José Luis con cara excéptica comenta un poco más adelante “bueno, no pasa nada, que ahora viene lo tuyo”. Escucho los ánimos de Sonia y solo espero que no me haya podido ver pasarlo mal en el lago entre tantos gorros…
La T1 no tengo ni idea de si me salió bien o mal. No la recuerdo. Con el susto aún encima me subo a la bici, pero las piernas no van. Subo la primera rampa del teleférico a 14km/h, cuando entrenando lo subo a 17 y no rompo a sudar hasta el falso llano de arriba. En la bajada adelanto unas cuantas mountain bikes naranjas y casi al final engancho grupo de dorsales amarillos.
Empieza la segunda subida, me encuentro mejor. Recibo los ánimos de la afición armadilla, adelanto en algún punto indeterminado a Pancho que me grita (perdona, no te vi) y en lo más duro a Óscar, al que sí que me da tiempo a animar. Dejo a los del grupo y engancho rueda a dos de un club con tritraje naranja. En la bajada apenas tiran en los relevos, pero recordando mi desgaste del novato en el duatlón en este terreno aprovecho para beber y dejar correr la bici sin dar pedales. 34km/h bajando, vamos de paseo, pi pi pi. Llegando a la avenida de los Plátanos nos pasan tres a saco y me pego como una lapa a sus ruedas, dándoles un buen relevo. Alcanzo a Pablo y le grito que coja rueda al menos hasta abajo. No sé si me hace caso, pero cuando empieza la tercera vuelta ya no está detrás.
En la tercera vuelta me vengo arriba. Paso a Dani, al que se le ve muy bien. Este chico se multiplica por tres del duatlón al triatlón. Subo la rampa dura sin bajar de 18km/h, la mejor subida de las cuatro vueltas, saludo a la hinchada armadilla y Fer me anima a coger a Gustavo, que circula 1’30” delante. Me he olvidado del incidente en el agua, y por primera vez estoy disfrutando. De repente me pasa un “naranja” por la izquierda. Hago la lapa a su rueda y empiezo a oir gritos de un juez en moto.
- ¡Que no puedes!
- ¿Cómo que no? ¡Si yo también soy naranja! (Razonamiento inexplicable y estúpido que pasa por mi mente a 170ppm).
- ¡Que vas doblado!
- Ah, vale, pues lo avisas y ya está, no hace falta que me grites. (Espero que el juez no sea el mismo que el de la barca, porque me estoy cubriendo de gloria).
Vale, pues me aparto. Me doy un sprint en la bajada arriesgando un poco para enganchar un nuevo grupo y aquí sí que se va rápido y cómodo. Relevamos cinco y alcanzamos a ratos 50km/h donde en la vuelta anterior he ido a 34. Cuando empieza la cuarta vuelta veo a Sergio que me saca unos metros.
Empieza la última vuelta, adelanto a Sergio y dejo a los del grupo. Al coronar veo a Gustavo a lo lejos, en medio debí de pasar a Carlos, pero ni me enteré. Me alcanza por detrás un chico muy alto con tritraje azul y dorsal amarillo. Pienso que este viene de atrás muy fuerte porque es el primero que me pasa sin contar al que me dobló. Chupo rueda subida y principio de la bajada, pero en la curva a izquierdas el tipo baja a saco, yo tomo precauciones y pierdo su rueda. “Ni de coña”, pienso. Me doy el sprint del día en la parte final de la bajada, paso a Gus, al que animo para que me siga y alcanzo al de azul. Le doy un relevo todo lo fuerte que puedo, pero el tipo tira muchísimo más que yo, así que toda los Plátanos a rueda. Llegando a la transición se me rebota.
- ¡Ya está bien! ¿no? Vamos hasta meta, joder.
- Perdona, pero es que casi no puedo ni seguirte. Además no te preocupes, que me llevas 5 minutos.
Le doy un último relevo de compromiso, pero ya me estoy descalzando para hacer bien de una puñetera vez la bajada a la T2. Descalzo, pierna por detrás en marcha, y abajo. ¡Perfecto! Algo que me sale bien hoy...
Llego a la T2 y me grita Fer que soy el primer Armadillo. Sé que Gus me pasa corriendo y que Carlos tiene que ir por delante porque no lo he visto, así que voy a disputarle a Sergio el tercer puesto del equipo. Piensa que te piensa, empieza el show de Benny Hill, capítulo dos.
Con mucha calma me pongo las zapatillas, y paso el elástico por encima de las caderas a cámara lenta para no romperlo. Ya está. Salgo a correr…de repente oigo la voz de José Luis (el juez árbitro)
- Manu, el casco!!!!!!
Genial, marcha atrás y dejo el casco cuando Gus entra en la transición. Salgo a correr…de repente oigo la voz de una juez:
- El dorsal, llevas el dorsal al revés!!!!!!
“Ni de coña paro ahora a cambiarme el dorsal, sácame amarilla si quieres, pero yo no me paro”, pienso. La carrera se me hace pesada, me falta motivación. Gus me pasa en el km 1,5 y Carlos como una flecha en el 2. Sé que no tengo nada que hacer con estos dos, y mi crono final está machacado por lo del agua, aunque sé que en la bici he ido mejor de lo que esperaba. Los isquiotibiales me dan avisos, así que me dedico a controlar la renta de 20-30 segundos que tengo con Sergio y a saludar a todos los armadillos a medida que me los voy cruzando, público incluído. Sergio aprieta con su impresionante espíritu competitivo y me hace exprimirme al 100% en el último km para entrar con 15” de ventaja. Espero a que entre en meta y me abrazo con él. 1h20m25s. Pienso que él es el cabronazo que me ha metido en esto. (Gracias!)
Cuando enfrío un poco empiezan las típicas conversaciones y me doy cuenta que sigo un poco estresado, así que me voy solo a la zona de transición y allí me relajo recogiendo las cosas. Por cierto, faltaron las cañas… el único pero al club. :P
Soy sincero: no lo pasé bien, ni siquiera en la mayor parte del segmento en bici. Pero el ambiente en el club es tan cojonudo que no me planteo ni de coña renunciar a estos momentos con todos vosotros. Sois de lo mejor que he encontrado en Madrid. ;)
Gracias a todos, espero poder disfrutar en el siguiente triatlón.
domingo, 8 de junio de 2008
Relevos y Villa de Madrid, triatlón en estado puro ... !!!
Un fin de semana con mucho triatlón, y sobre de todo de equipo. Relevos el sábado y Villa de Madrid con 9 Armadillos.
Aquí teneis las direcciones con más de 500 fotos (!):
Relevos: http://picasaweb.google.es/clubarmadillos/TriatlNVillaMadrid
Villa Madrid:http://picasaweb.google.es/clubarmadillos/DADelTriatlonRelevos
Y aquí SuperRubio (o mejor dicho, SuperCoco) en plena acción:



miércoles, 28 de mayo de 2008
Ratas de triatlón
Con el permiso del presi quiero crear un post acerca de lo que el llama "Ratas de triatlón" Madre mía como me gusta esa frase.
¿Y qué son las ratas de triatlón? Pues son (somos) personas a los que les encanta este deporte pero que son tan paquetes que para ellos es impensable clasificarse para el Cto de España en triatlones multitudinarios como Cullera o Madrid, y tienen que hacerse 1200 km en dos días para clasificarse en Águilas.
Pues con este planteamiento állí nos plantamos Fernando, Óscar (y su novia), Gustavo (y su novia) y un servidor intentando conseguir la plaza. Para que os voy a engañar, clasificarse estaba hecho, salvo catástrofe. De 52 inscritos en nuestro grupo de edad se clasificaban 49, así que muy mal lo teníamos que hacer. Pero, cuidado con subestimar a los armadillos que de todo somos capaces.
La natación no salió mal del todo, teniendo en cuenta lo paquete que soy y que era practicamente la primera vez que nadaba en el mar más de 5 minutos. Durante todo el recorrido tenía localizado a Gustavo porque nadaba sin neopreno y salimos del agua prácticamente juntos.
Hago una transición lentilla, para variar, y meto todo el desarrollo que puedo a las primeras de cambio intentando pillar a Gustavo, que está unos 200m más alante. Me cuesta algo cogerle y le digo que me intente seguir pero prefiere ir a su aire.
El recorrido es prácticamente llano aunque la primera parte pica un poco para arriba. Se me une un tío bastante majete del Aguaverde (otra rata)y vamos haciéndonos unso cuantos relevos y pillando a bastante gente. A Fernando no le veo pero asumo que ha salido del agua bastante antes que yo. Al volver veo a Óscar con una cara de cabreo tremenda. Me dice algo de las zapatillas y yo pienso "Será marica el tío, yo también tengo algo de arena en las zapatillas". Luego nos contó que se dejó las zapas de bici en la mochila y tuvo que hacer la bici con las zapatillas de correr (completamente kafkiano). El caso es que disfruto bastante del sector de bici pero lo mejor estaba por llegar. Intento hacerme el bueno y poner en práctica el truquito que me enseñó Fernando de quitarme las zapatillas antes de la transición. Me quito la del pie izquierdo, voy a quitarme la del derecho y ¡mierda! la zapatilla toca el suelo y se sale. Para colmo de males la T2 está más lejos de lo que pensaba y me toca hacer como 300m pedaleando descalzo (ya me vale).
El caso es que pese al percance me bajo a correr con energía y con ganas de ver qué tal se comportan mis zapatillas "voladoras". Nada más empezar me doblan los primeros y al poco rato veo a Fernando, que me saca un porrón de minutos. Descarto intentar cogerle, mejor me centro en que no me cace Gustavo, que viene como una moto por detras. En cada giro voy tomando referencias y al empezar la última mitad de vuelta ya creo que conseguiré que no me pille. A Óscar le sigo viendo cabreado pero claro, todavía no sabía lo de las zapatillas :-))
Al final, puesto 41 de 50 llegados a meta y clasificación de rata de triatlón conseguida, al igual que el resto de los armadillos. Objetivo cumplido.
Fotos cortesía de Estafanía, la novia de Gustavo.
Nos vemos
lunes, 26 de mayo de 2008
El Rookie (Crónica de un Debut)
Viernes 23 de Mayo a las 17:30 Mañana a las 9:00h es la salida así que quedamos a las 7.30 en la recogida de dorsales ¿ok? … OK!
Sábado24 de Mayo 6.30 h suena el despertador, lo apago.
Sábado 24 de Mayo 7.30 h me despierto como uno debería levantarse uno todos los días, con los pájaros cantando y la primera claridad asomando por la ventana. Me siento Flex y ahora mismo lo que me apetece es desayunar, unos cereales, tostadas, un zumo y un yogur (miro el reloj) vaya las 7.30h uhmm Vamos a dejarlo en un café y unas magdalenas del mercadota. De repente se me viene a la mente la imagen de todos los armadillos en la salida preocupados pensando que no voy a llegar y sonrío … voy a llegar.
Anoche estaba tan cansado que no preparé nada así que, prácticamente al azar meto el 50% de la ropa de deporte que tengo en una megabolsa de IKEA y me voy para el trastero. A punto de coger el ascensor me doy cuenta de que me he dejado las zapas de correr (vuelvo a sonreir, que sí, que voy a llegar).
8:00 h Llego al trastero con el siguiente plan: quitar el plástico de los piñones, poner el soporte del segundo bidón, bajar el manillar a una posición normal e hinchar las ruedas (miro el reloj) lo dejamos en hinchar las ruedas … Esta semana los veteranos me han dicho que ponga las ruedas a 7 u 8 bares. Miro el manómetro … las tenía a 2.5 bar (¿??) le doy gas
8.10 h subo la bici al coche, el portero de mi casa, con las pintas que llevaba no tenía muy claro si era el propietario o la estaba robando. No llevo ni 5 minutos en marcha y me llama Dani:
-Javi ¿Dónde estás
-estoy saliendo de casa
-(Silencio, pero un silencio como el de que le acaban de decir al presidente que han robado el maletín de los misiles)
-Dani, que llego
- Javi no vas a llegar
8:31 (29 minutos para la salida) aparco y llamo a Dani, me dice que está a la entrada de la zona de las bicis (salgo corriendo para allá).
8:35 h Le dejo la bici a Estefanía, la novia de Gustavo, los últimos armadillos se van hacia el lago y yo me voy a por el dorsal (en chándal)
Los siguientes 20 minutos sólo los podrían explicar objetivamente los hermanos Marx y tengo que decir que, si no es por Estefanía (Novia de Gus) no hubiera podido participar (No sabes como te lo agradezco).
En 20 minutos, recogí el dorsal, el tritraje, llevé las cosas de la bici a la transición de la bici, las de correr a la transición de correr, me puse el tritajee, el neopreno y me fui hacia la zona de la bici. Por fin voy a entrar!!! (Mientras Estefanía se va a dejar todo en la consigna)
8:50
-A ver el DNI y las pegatinas para el casco
-No lo tengo, está en la consigna
-Pues no participas
-Estefanía!!!!
8:50 (10 minutos antes de la salida.Soy el último en entrar, tras de mi, cierran el control)
Me quito el neopreno, me ponen mi número en todas partes. Dejo la bici y el casco en su sitio y me voy corriendo para el lago
(Hay 3 categorías, gorro azul de 30 a 35 años, gorro blanco más de 35 y gorro amarillo chicas, cada categoría sale con un decalaje de 3 minutos)
8:56 corro hacia los gorros azules, no veo a los míos así que le pido a un chaval que me cierre el traje.
-Joer
-Qué?
-Que lo llevas al reves figura
-Nooooorrrrl
8:58 Veo a Dani, a Oscar, a Sergio nos damos un abrazo!! He llegado
8:59 Todos al agua “Triatletas, estáis a las órdenes del Juez de salida”
9:00 Piiiiiiiiiii
Pongo el pulsómetro en marcha, espero unos segundos a que salga todo el mundo y empiezo a nadar. La gente está fatal de la cabeza, veo gente dejándose la vida en la salida y pienso … no os queda nada…
Mi objetivo es nadar bien y salir descansado del agua así que me separo de la trayectoria más directa y espero volver a ella cuando todos se dispersen. Voy respirando cada 3 pero muy incómodo, no cojo el ritmo, el neopreno no me deja respirar bien. Se me pone a la derecha un chaval que nada bastante bien. Él va nadando cada 2 y mirando siempre hacia el interior del lago. Yo cada 3 y veo el interior del lago y su cabeza. Vamos deslizando bien y nadando a gusto, sin “pegarnos”. Tras un rato pienso que con la emoción de haber llegado a tiempo a la salida, no he mirado dónde estaban las boyas (Miro) UEEEEEEEEEE! Veo la boya en Cuenca, estamos nadando hacia la segunda boya en lugar de hacia la primera. Me cruzo y el chaval también se da cuenta. Se estaba fiando de mi y supongo que ahora se está acordando de …
Acaba la primera vuelta y al empezar la segunda ya sólo veo gorros blancos … (voy de los últimos de los azules, si no el último. O eso creo). De repente pienso en que Angel Polo me dijo el jueves que él respiraba cada 2 (Pruebo) cojo el ritmo (Qué bueno) voy tranquilísimo, rodeado de gorros blancos eso sí, pero tranquilísimo… y salgo del agua
Salgo corriendo, tiro de la cremallera pero el neopreno no se abre. Hay un velcro que no me puedo quitar. Sigo corriendo, paso las duchas en las que se supone que hay que ir sin neopreno, y oigo de fondo:
-Pero quítate el neopreeeeeeeeeeeeenoooo (cómo mola la gente cuando ven que lo estás haciendo mal, se desgañitan, yo se lo agradezco)
Paso las duchas con el neopreno cerrado, y veo a David que nos está grabado con una cámara.
-David, no me puedo quitar el velcro
-David me mira como diciendo “cómo hemos dejao entrar a este individuo en el club”
David no me dice nada, así que doy por hecho que soy el último armadillo y que no me quiere desanimar
Sigo corriendo hacia las bicis. Al llegar, no se donde esta la mía, al principio corro hacia un lado pero, enseguida me doy cuenta de que es por el otro y salgo para allá yuhu! Esta todo! (ojo, no las tenía todas conmigo después de haberlo dejado todo a 1000 por hora en cualquier parte) me seco los pies con la toalla (no quiero cachondeos) me pongo los calcetines, las zapas, el casco y salgo.
(Atención que aquí esta la clave de la carrera)
Salgo de los boxes, pensando que soy el último armadillo y prácticamente el último de mi categoría y que me quedan 40 km por delante en la bici y 10 corriendo. Estoy desorientado y llevo el ritmo del cartero del anuncio de “El almendro”.
De repente, pasa un tío (creo que el 133) me ve así y me dice “engánchate aquí) me pongo detrás de él , se une más gente; por primera vez tengo la noción de estar en una competición. Empieza la subida, voy muy suelto y salgo del grupo. Paso a mucha gente y me pasan un par. En la bajada me pasan el 70% de los que he pasado en la subida (lo mío es un caso a estudio, espero que los entrenamientos con Van deer Ruíz, me ayuden)
No cojo grupo, no voy cómodo con ellos, así que decido ir solo el resto de la prueba. Al empezar la segunda vuelta está David con todo el grupo (qué alegría veros!!)
Me dicen que llevo a Fernando detrás
-¿¿¿¿Detrás?????
¿Cómo puede ser? Se me reconfigura la situación de carrera. Parece que he podido ser el primer armadillo en el agua. Comienzo la subida de nuevo y aquí llega el momento surrealista de la jornada.
En la parte final de la subida, oigo una voz conocida, me doy la vuelta; es Fernando. Va de charleta con otro comentando la jugada (está en un momento de forma salvaje) me quedo tan flipado que no se como acabo en el suelo, en la caida, tiro al que subía con Fernando (Me he caido subiendo!!! Esto sólo se lo he visto a Lucho Herrera en una vuelta a España).
Yo estoy bien … los típicos raspones. El chaval al que he tirado se rehace, le pido perdón , se levanta, me pasa y me dice “venga Aupa” joooder, eso es espíritu deportivo, le podido fastidiar el triatlón y el tío dándome ánimos (Chapeau!) mi idea es tirar de él para que enlace con el grupo de Fernando y después dejarme ir. Lo intento pero me tiemblan un poco las piernas después de la galleta y no soy capaz de subirle (qué paquete!). Me pasa, enlaza con Fernando y yo, sinceramente, me alegro mucho. Fernando va mirando para atrás para ver si conecto … ni de coña, después de la caída no cojo el ritmo y voy mal así que le grito “ Fernando dale!” … les veo desaparecer cuesta abajo. (Se agradece Fer)
Al llegar abajo (me quedan 2 vueltas) pienso que, con tanta emoción me he ganado un trago de Isostar . Echo mano al botellín ¡No está! . Se me vienen imágenes de la caida, el botellín rodando por el suelo …. Tengo sed!
Al pasar por la cuesta donde esta toda la afición armadilla les pido agua … alguien me grita a lo lejos “ Que no se pueeeeeeeeeeede” (jajaja me parto, me da la impresión de que es el mismo que me gritó lo del neopreno)
Así que sigo, por supuesto más solo que la una, y me hago las otras 2 vueltas rezando porque en la transición tengan avituallamiento líquido. Por fin llego … y comienza el momento Mr Bean (Según david que lo vió, lo que le iba era la música de Benny Hill)
Entro a toda pastilla y un juez me grita “bájate de la biciiiiiiiiiiiiiii!” me bajo, salgo corriendo, de repente me paro … joer, donde va la mia! Voy por un pasillo, después me doy la vuelta y voy por el otro creo que por fin voy bien uffff me voy a quitar el casco:
- Piiiiiiiiiiiiiiiii número 158 tarjeta amarilla!!
- No se puede quitar el casco hasta que deje la bici!
- ¿Lo qué?
- (Apuntando mi número)
- ¿Puedo seguir? (Yo no sabía si me habían expulsado, si le iban a mandar una carta a mis padres …)
- Sí
(llego)
Están mis zapatillas! Yuhu! (De nuevo no las tenía todas conmigo) me pongo las zapas, me las ato, me pongo la cinta del dorsal y … ahora cómo me pongo el dorsal (me vienen imágenes del tío de Bikila diciéndome… Joven Padawan, llévate un aparatito de esos perforadores de hojas para hacer los agujeros que necesitas para colocar el dorsal)
Pues creo que va a ser con el dedo, maestro … el papel es verdaderamente tenaz así que tengo que acabar mordiéndolo y haciéndole un pequeño agujero, lo del segundo agujero ya lo trataremos en otra ocasión.
Paso por delante de la hinchada armadilla (me alegro muchísimo de verlos) y salgo corriendo. Quiero agua!! Y alli está el avituallamiento 5 o 6 chicos con botellitas de agua … me bebo una y media y sigo.
Me encuentro a Isidro Pescador, un compañero del trabajo( fondista superclase) va mal pero de sobra se que va a acabar por sus santos h … y como en el circuito vas y vuelves por la misma avenida puedes ir viendo a la gente. Al primero que me cruzo es a Fenando (A Angel Polo me lo había cruzado antes pero al parecer no le ví porque estaba con la zapatilla que se me había desatado … se descojonaba) grito a Fer que es un crack y que lleva un tiempo estupendo. Ya de vuelta me cruzo con Sergio y Gustavo (Van Juntos!! Armadillos Oe!) y después a Oscar. Al acabar la primera vuelta (que a mi me ha parecido de 5km) le pregunto a uno que cuantas vueltas son :
-4 (sin mirarme)
-4??
-(No dice nada)
Le paso, pensando que me estaba vacilando hasta que me vuelvo a cruzar con Fernando, que me confirma que son 4. Las piernas empiezan a darme avisos. El poco entrenamiento que llevo en las piernas tenía que notarse en algún momento y es ahora. Bajo el ritmo y me pongo en “modo seguro” cadencia inferior y 170 ppm A ese ritmo se que puedo aguantar muchos muchos kilómetros, así que para mi, ya sólo es cuestión de tiempo. Justo entonces me encuentro a Dani, va roto, tiene un tirón, está cargadísimo, no se si va a poder acabar. Le digo que me alegro muchísimo de verle y sigo, me cruzo una u otra vez con Gustavo (va como un tiro, sin rastros de sufrimiento, sobradísimo y recortándonos tiempo a todos en cada vuelta), con Sergio (qué pundonor tiene este tío, yo soy fan) con Oscar (el tío sonríe, lleva más dentro de lo que dice) con Dani ( qué grande! Tiene muchísimo mérito aguantar así cuando lo único que tienes por delante es una lucha contra ti mismo) y por supuesto con Fernando (el mejor Armadillo en todas las distancias: Hablan los números)
Al empezar la última vuelta veo entrar a Angel Polo en meta “grandísimo Ángel!!!” está ya en los tiempos de “los buenos”
La última vuelta fue para mi, como esos últimos kilómetros del Tour en los campos Elyseos, un paseo para disfrutar! Me daba igual todo! Y llegué!!!!!!
2:35h y segundo Armadillo en meta …sorprendentemente bien!!
PD- Agradecimiento especial para todo el mundo que me ha metido en esto del triatlón y a los que vinisteis a animar … tiene mucho mérito levantarse a esas horas para vernos (A NOSOTROS)
domingo, 25 de mayo de 2008
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miércoles, 21 de mayo de 2008
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