viernes, 13 de julio de 2012

Ironman de Roth 2012 - Marquitos el Gato

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Hace tiempo que no escribo tontunas relacionadas con las también tontunas
que en los últimos años me ha dado por hacer, pero esta última se lo merece.

Joder, ¡¡Es que soy un puto ironman!!

No os voy a aburrir hablando de: esfuerzos, sufrimientos, técnicas de braceo
en el agua, desarrollos en la bicicleta o de ritmos en el maratón. Más que nada
porque en principio me la trae al fresco y en "segundicio" porque nunca aprendí
a nadar (bendito neopreno), no tengo medidor de cadencias/frecuencias para
la bici y tampoco he usado un pulsómetro en la vida. Que no suene a chulería,
sencillamente es que esto de los ritmos y otras historias me cansa cada vez
más y es que, además, ni siquiera sé como hacerlo.

Lo que voy a hacer es hablaros de lo que me pasa a mí en estas cosas, de
en lo que pienso y entretengo la cabeza, al menos en esta ocasión, durante
catorce horas de paseo por Baviera. Así que allá que voy.

Un día normal en mi vida suele comenzar a las siete y cuarto de la mañana.
Me lavo, hago el desayuno, me visto, recojo la habitación, doy de comer a los
periquitos, friego los platos de la cena, acompaño a Beatriz al metro si es que
duerme en casa y a continuación me voy al trabajo. Este periplo mañanero,
común para la mayoría de los mortales, viene a durar una hora y cuarto.

Un día normal para alguien que pretende ser "ironman" comienza a las cuatro
y cuarto, así que ya algo de diferencia empieza a haber. Un "ironman" en ese
tiempo está a remojo nadando en un canal interminable y aún, en mi caso, le
queda todavía un cuarto de hora de tragar agua para volver a pisar tierra.

Un "ironman" que se precie no duerme la noche anterior, por supuesto. Hay
que visualizar la carrera. Pensar en si todo está en su sitio, si las mochilas
cuentan con todo el adobo necesario para el largo viaje, si los dorsales ajustan
con sus cintas, si el chip fija bien, , si el neopreno no se ha rajado, si la bici está
entera, si el gorro de nadar no me hinca las sienes, si la bomba, si la....... Así
que el Marcos, esa noche... pues no durmió.

Yo ya me creía un "ironman" antes de hacer aquello y por tanto ya me
comportaba como tal. Todo el guión que tenía imaginado para entretenerme
durante las catorce horas que tardé en transitar desde el huerto de los Olivos
hasta el monte del Calvario, lo repasé desde las diez y media de la noche en
que me metí a la cama hasta más o menos las tres de esa misma mañana
o más bien noche. Dormí alrededor de una hora y media, así que durante la
prueba me quedé vacío de pensamientos, que no de palabra, obra u omisión.
Pues que hablé, obré.... sin guarrerías y omití, porque no obré.

Me tumbé en la cama y cerré los ojos para intentar dormir, pero ya la primera
imagen que me vino a la cabeza fue el canal de nado así que allí se acabaron
las buenas intenciones. Ya empecé a imaginar y a recordar todo aquello que
iba a explotar durante el día de la prueba. Hay guiones que no puedo hacerlos
esperar.

Ví el canal con los ojos cerrados y pensé para no agobiarme mientras nadaba,
en los días de playa cuando era pequeño. Total es hora y media nadando y
esta se resuelve recordando aquellos partidos de fútbol playero con mi padre y
hermanos. Era sencillo, ya formábamos dos equipos entre todos. Cinco contra
cinco. Mi padre con los pequeños y un mayor y el resto para el otro equipo.
Eso era el primer día de playa porque a mi padre ese día ya le daba un tirón en
el gemelo que le duraba todo el verano. Ejercía mi padre de central tipo Goyo
Benito. "Yo te la paso, tú me la devuelves y vuelvo a triangular". No entendía
con seis años que coño quería decir aquello. El caso es que yo sólo recibía
y devolvía. Cosas de ser el pequeño. Creo que fingía la lesión a propósito,
porque a partir de ese día se sentaba a leer el periódico y a contar nueve
cabezas yendo en grupo al agua. "Papá ¿juegas a las palas? es que aún me
duele el gemelo". Ese era el verano en la playa del señor Miguel.

También con los ojos cerrados e intentando dormir (que no hay manera) ví
a mi hermano Tito presentándose al concurso de castillos organizado en
la playa y patrocinado por Coca-cola. Ese era el único motivo por el que se
presentaba. La Coca-cola. Mientras duraba el evento daban todas las coca-
colas que quisieras tragar. El tío se llevó un caldero y una pala y en tres
minutos hizo su "supercastillo" mientras el resto de chavales se esforzaban en
hacer virguerías con la arena. Muchos llevaban planos, elementos decorativos,
herramientas especializadas,... Mi hermano no. Él hizo una mierda de almenas
sobre los cilindros que salían de aquel cubo y eso sí, llevó unos trozos de papel
dorado que colocó en cada una de esos cilindros y simuló ser las ventanas.
Todos los niños trabajando en su castillo y mi hermano sentado delante de
aquella cosa bebiendo coca-colas como un gorrino. Cuando acabo el concurso
y le salía la coca-cola por las orejas, nos decía que no teníamos, ni nosotros ni
el jurado, idea ninguna de lo que era el arte.

Ya debo de ir girando la boya de vuelta, que por cierto, literalmente me la comí
con todo el cabezón. Así que vamos a entretenernos en la playa otro rato hasta
salir del agua. Es hora de que mi madre baje desde casa de la abuela con la
comida. No, no son unos filetes empanados y unas tortillas. Tampoco unos
bocadillos de embutido. No, mi madre baja en el autobús hasta la playa con y a
saber: la olla exprés repleta de judías pintas, los platos y vasos de duralex y los
cubiertos de alpaca de la abuela.
A mí estas cosas ahora me parecen raras pero entonces como que era lo que
se hacía. Nueve energúmenos comiendo en plato de cristal y a la cuchara en
plena playa con el cubo de plástico en la cabeza para preservarnos del sol.
Esto como que daba igual porque al segundo día teníamos todos la espalda
hecha girones y tirándonos de los pellejos el uno al otro.

¡¡Parece que ya salgo del agua!! Son las once y media de la noche, llevo una
hora intentando dormir y esto va para largo.

Ahora cojo la bici y me quedan ciento ochenta kilómetros. Así no hay forma de
pegar ojo. Me traslado al año setenta y cuatro, año en el que hice mi primera
comunión ¡¡más guapo que iba!! Me vengo a este año porque mis padrinos
me trajeron desde Santander y como regalo de comunión mi primera bici. Bici
que también fue la primera que entró en mi casa y bici en la que más de un

hermano mío ya talludito aprendió a mantener el equilibrio. Ahí empezaron
los problemas. Era una BH roja plegable (la del ironman es también BH)
con trasportín, puños blancos, banderitas a los costados de las ruedas y su
correspondiente dinamo. Una bici que se precie no le ha de faltar la dinamo.
Tanta ilusión tenía por verla que me salté el ensayo general y me fui corriendo
a casa porque sabía que habían llegado mis padrinos. Renuncié a Satanás, a
sus obras, a sus pompas y a sus cultos y me fui corriendo a casa.

¡¡Cómo brillaba!! brillo que tardó en quitársele un par de días junto con: los
guardabarros, el trasportín, sus banderitas laterales, su freno delantero y su
dinamo. Ya no era una bici apreciada. No tenía dinamo.
Yo no sabía montar en bici y los "ruedines" aún no se llevaban, así que a
cambio de recibir clases intensivas por parte de algún hermano, tenía que
aceptar proposiciones que no podía rechazar. "Mira, yo te llevo un rato (venían
a ser cien metros) y luego tú me dejas la bici". Así que yo recibía mi clase
práctica, me quedaba en una esquina esperando a recibir la siguiente y
mientras tanto pasaban las horas y mis hermanos encima de mi bici por delante
de mis narices. "Quino ¡qué me toca ya, jo... que la bici es mía!" Vaya, me ha
parecido ver que la bici hoy está rayada, mañana sin guardabarros y pasado
sin dinamo. Unas ostias que se metían mis hermanos con ella. He decir que yo
también.
Aprendí a llevar la bici recta y sin caerme, pero sólo recta. Llegaba al final
de la calle y me dejaba chocar contra la pared de enfrente. Traía por la calle
de la amargura a la mujer que estaba sentada al fresco en la calle mirando
perpleja como me ostiaba. "Hijo, sólo tienes que frenar un poco o girar el
manillar", "Señora, girar aún no sé, pero si la bici tuviera freno ya lo apretaría,
pero es que mis hermanos se lo han cargado".
Total que hice la comunión ya casi sin bici y con varias ostias. Aparte de las
de la bici recibí: la consagrada, la del catequista y la de mi madre porque es
que si mis compañeros hacían perfecta la coreografía, yo al saltarme el ensayo
general por ver mi bici, actuaba por libre.
Esa bici dio mucho juego porque por ejemplo destrozó muchas zapatillas
gracias a la técnica de frenar la rueda delantera con la suela de las deportivas.
Mi madre decía que como es que gastábamos todos las zapatillas por el mismo
sitio. Nosotros decíamos que igual estábamos todos mal hechos. ¿No somos
todos iguales que papá? Mira a ver por donde gasta él los suyos.
En ella nos caímos todos y hubo una vez que llevar a mi hermana al hospitalillo
porque se clavo el manillar en toda la ingle. También yo acabé en el mismo
sitio con un clavo de un tablón en medio del pie. Esas cosas de saltar con la
bici montones de arena de obra con restos de tablas y demás ginkanas de
hace cuarenta años.

Ya son las dos de la mañana y sigo despierto pero ya me he bajado de la bici,
así que sólo me falta un maratón. Para aquí tengo preparado montones de
carreras hechas ya. Visualizo Mapomas, Roma, Berlín, París, Valencia, Sevilla,
San Sebastián,... tengo donde elegir y eso es lo malo porque me acaban dando
las tres de la mañana y me tengo que levantar de la cama a las cuatro y media.
Así que me pongo en pie después de una hora y media durmiendo y el resto
soñando despierto. Estoy agotado, no puedo enfrentarme a uno de verdad, así
que intento seguir con la cabeza en esa especie de estado mental placentero

en donde me he metido.
Son las cinco menos cuarto y ya es de día. Estos alemanes son la leche.
Hasta ponen el sol antes que nadie. Ya a las seis menos cuarto está la gente
sentada con sus sillas de playa en los puentes para vernos nadar. Nosotros
pasamos dos horas tumbados en los boxes intentando descansar hasta oír
nuestra llamada para tirarnos al agua. Yo sigo metido en mis cosillas, mientras
al lado oigo respiraciones profundas del Teto y despistes continuos de Chema.
Empiezo a tener miedo que no tensión. Miedo a pensar si yo debo estar allí,
si voy a poder con esta salvajada y si no será demasiada chulería (aún siendo
de Usera) el haber venido a probar que coño es esto. Miedo al no haber
descansado, a enfrentarme a horas y horas deambulando con sensaciones
que nunca he experimentado durante tanto tiempo seguido. En ese momento
traduce el Teto al "speaker" que está rezando por todos nosotros y acaba
diciendo "que dios nos proteja". Lo que me faltaba.

Llega el momento de irse Chema. Nos abrazamos y deseamos suerte.
A los diez minutos nos llaman a nosotros. Es nuestro momento y el de
definitivamente abrocharme el neopreno.... "Marcos no puedo que te cojo la
chicha". A menudo he ido yo a encargar esta misión. Le tiembla el pulso y me
veo con el homóplato cogido por la cremallera y expuesto a la climatología. Al
fin consigue abrocharlo, nos despedimos como si a la guerra fuéramos, nos
tiramos al agua y después de catorce horas, los tres volvemos a abrazarnos de
nuevo.

Por medio han pasado aplausos, besos a voluntarios, abrazos a alemanas y
alemanes que te aplauden sin parar mientras escuchas tu nombre en boca de
mucha gente ¡¡Marcos, español, ánimo, Mallorca!!... y dale con Mallorca. Pases
en bolas delante de voluntarias que te van dando la ropa siguiente mientras te
quitas la anterior... ¡¡guifmi a quis plis!!

Pero sobre todo ha pasado o he pasado esa meta. Ese pasillo estrecho y
único para tí, previo a entrar al estadio. Allí beso mi cadena, mi cruz y mis
medallas. Son mis ángeles. Me acuerdo una y mil veces más de mi madre,
que da vueltas todos los días en mi cabeza y hoy cómo no también. El estadio
está lleno a las diez menos cuarto de la noche (y yo sin dormir) con las luces
dando vueltas sobre mi cabeza como si fuera una estrella de rock, mientras mi
imagen se proyecta en la pantalla gigante ¡¡¡Bufff!!! ¡¡¡MARCOS DIEZ GOMEZ,
ESPAÑAAAAA!!! No sé si pararme o apretar más. No sé si reir, llorar o saltar.
No sé si entrar en meta y volver a salir, para dar otra de honor porque no he
saboreado del todo bien esta primera.
Muchas veces has pensado en cómo será esa meta y por mucho que idealices
esa entrada creo que a todos nos pasa que es luego mucho más emocionante
de lo que imaginas. Lloré y me abracé a la mujer que te recibe en meta de la
organización y te dice "congratulations, ¿are you guay del paraguay?" Mira,
tan guay del paraguay que te voy a dar un beso en español y me voy a tomar
una cerveza de a medio. Dicho y hecho. Beso a la morena alemana y alemana
rubia, con su espuma y todo, para el gaznate. Luego al podólogo a curar mis
ampollitas y otra vez a llorar. Luego el beso más bonito a las chicas.
Ellas sí que han hecho un "ironman" y son las que de verdad merecen que dios
las proteja.

lunes, 9 de julio de 2012

Triatlón de Bueu: el dichoso nº 1

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Da un poco de vergüenza escribir la crónica de un Sprint mientras algunos compañeros cuentan cómo se han convertido en hombres de hierro, pero no está el ranking armadillo como para perdonarle un punto a Jesús. ;-)
El domingo pasado participé en el Triatlón Popular de Bueu, en la provincia de Pontevedra. 160 participantes, natación corta en el mar, bici durísima, carrera llana, ambiente popular y organización “casera”.
Cuando voy a recoger el dorsal, resulta que los han adjudicado por orden alfabético de club…y como no somos las zarigüeyas, sino los armadillos, me han adjudicado el nº 1…”¡qué presión, eh?” dice la chica de los dorsales…”aquí llega el nº1”, dice el oficial de la entrada de la transición…


Sonia se muere de risa, y pasamos un buen rato a pesar de cierta sensación de vergüenza. Lo bueno de tener el dorsal nº1 es que tengo la bici en el mejor sitio, y que va a ser fácil de vigilar, ya que en los triatlones en Galicia lo de los boxes cerrados o cuidar que nadie robe el material directamente no existe.
Nos ponemos el neopreno y vamos nadando hasta la salida en el otro lado de la playa. Han cambiado el circuito, y se trata de hacer 150m hasta la primera boya, nadar en paralelo a la costa 300m y salir a la playa de nuevo para dirigirse hacia las bicicletas. Bocinazo y sálvese quién pueda. 160 personas con la primera boya tan cerca es sinónimo de un sinfín de leches en el agua. Cuando me dan la tercera recuerdo al gracioso de Sergio que dice que prefiere nadar entre gente que solo…esto no es nadar, es el hundimiento del Titanic…la primera boya es un embudo, y al salir de la misma me abro unos cinco metros mar adentro para evitar el grupo a costa de hacer algún metro de más. Salgo del agua sin pena ni gloria, puesto 64º, en tiempos de hacer 14min el 750m…vamos, sigo completamente estancado respecto al año pasado.



Transición más bien lenta, y vamos al tomate de este triatlón…son tres vueltas en bici que consisten básicamente en subir 3km al 6% para bajarlos a continuación. En la primera vuelta subo tranquilo adelantando a un montón de gente que va casi parada y con la pregunta de siempre en la cabeza…o muy mal va la gente en bici o muy mal nado yo, o más bien las dos cosas a la vez. Mi “estrategia” es guardar fuerzas para intentar seguir a Boga, un triatleta que en Allariz salió detrás del agua y me pasó a muy buen ritmo. Sin embargo, me adelanta como un auténtico obús en una zona dura y no puedo hacer ni amago de seguirle.
Voy contando los ciclistas que me cruzo y llego al punto de giro en el puesto 44. Justo en ese momento me alcanzan otros dos ciclistas pero no me dan un relevo en toda la bajada, y eso que voy con el 50x11, algo insuficiente para los tramos de dar pedales al 4%-5% cuesta abajo. Al empezar la segunda vuelta me pongo a su rueda y seguimos pasando gente, cada vez menos. Mis compañeros de grupo van más fuertes que yo, y no me gusta nada su ritmo a tirones, pero intento aguantar toda la vuelta aunque me pase un poco de pulsaciones. El del Cidade de Lugo da un tirón antes de coronar que me descuelga, pero consigo conectar al iniciar la bajada.
En el inicio de la tercera vuelta veo que hemos abierto mucho hueco atrás, unos 30-40 segundos. A mitad de subida tengo que dejarlos ir y subo bastante más lento en tierra de nadie. Al coronar alcanzo a un grupo de tres y al menos estos sí colaboran cuesta abajo. Tras esquivar a un coche parado en medio de un cruce por culpa de un policía local muy dejado en sus funciones (por decir algo suave), llego a la T2, dejo la bici, pongo calcetines, zapas y salgo a correr. Parcial de bici 31º.
Giro el portaldorsal…lo vuelvo a girar…y no está el dorsal. Se ha roto con el agua y se ha caído. Pensando en que puedo estar descalificado salgo a correr un poco desconcertado, pero enseguida veo que hay más gente sin dorsal o que lo llevan en la mano…igual el material del mismo no era el más adecuado. Sonia me dice que si me quité el dorsal porque me daba vergüenza correr con el 1, pero no hubiese servido de nada, ya que en cada giro los jueces me preguntan el dorsal…”soy el nº1”…”el 1, apúntame el 1…” Menudo cachondeo. Las sensaciones corriendo muy buenas, enseguida pongo un ritmo más o menos a 3:50, no me adelanta nadie y creo que aún me queda un cambio.  Al acabar la última vuelta no veo la meta, las voluntarias se hacen un lío con las pulseras lo que me obliga a parar para que me den una…y de repente me dice un juez que no hay meta, que el triatlón acaba allí donde dan las pulseras. Yo creo que podían haber pintado al menos una línea en el suelo…en fin. Parcial de carrera 28º, puesto final 32º de 134 finalizados.

Triatlón corto, con algunos fallos de organización, pero bastante divertido. Repetiré. No está al nivel del de Allariz, pero me ha gustado más que los que suelen montar en el circuito gallego.


Respecto a mi actuación, a pie estoy corriendo mejor que nunca, sigo estancadísimo en la natación y me falta un punto o dos en la bici…que espero coger en las próximas semanas. Aún queda mucha temporada. Próxima parada, clasificatorio de Pontevedra.



jueves, 5 de julio de 2012

Ironman Niza 2012-Crónica Gustavo

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Muchos meses de entrenamiento, casi 7. Muchos días levantándome a las 06:00 AM para ir a nadar,  doblando entrenamientos, saliendo sábados y domingos a hacer rodajes de 4, 5,6 horas y después carrera.   Semanas con entrenos de muchas horas, llegando a un pico de 20 horas en la que vi más a mi bici que a mi mujer Estefanía que es una Santa.
De repente nos plantamos en la última semana casi ya sin entrenos y todo el pescado vendido.  Fuimos en coche para  Niza, lleve también la bici de Sergio.  Reconozco que transporté las bicis durante los 1300 km con la delicadeza como si fueran una cesta de huevos gigante.  No sé para vosotros pero yo una de las mayores preocupaciones que tengo cuando voy a competir es que la bici me deje tirado, en mi confío plenamente,  pero en los accesorios externos no.
El jueves ya estábamos allí.  Tenía ganas de que llegara Sergio para empezar a charlar y decir tonterías como siempre, que ya sabéis que relajan mucho.  Lo bueno de tener a Sergio al lado es que aparte de que simplifica todo y te da mucha moral, creo que es de los pocos que se lee hasta el último detalle de la User Guide del atleta y no deja un resquicio a la incertidumbre.  La cantidad de cosas que hay que preparar y la logística estresan un poco.
No os voy a aburrir con los previos y me situó ya en la playa.  La entrada, rodeados de gente, te das cuenta de la magnitud de lo que vas a hacer. 06:00 AM y un ambientazo increíble. Teníamos cajones para colocarnos en función del tiempo que tuvieras planificado hacer.  Se supone que va a ir al mismo ritmo que el resto de la gente del cajón y por tanto la natación será más fluida, pues bueno, creo que es el único triatlón de mi vida en el que me he estado dando leches con gente todo el trayecto. 
Nos colocamos en el cajón de la 1h 15’, tirando un poco a conservador y también por disfrutar juntos de la experiencia.  Ponen música Dance a tope en la playa,  se me humedecen los ojos de la emoción, estoy supermotivado y me da por bailar un poco para quitarme presión.  Miro hacia abajo y me encuentro a Sergio sentado y mirando al suelo concentrado y con cara de preocupación.  En ese momento me doy cuenta de que voy a estar  al menos 11 horas sin parar y me digo que con todo lo que he sufrido entrenando y la gente que me va estar siguiendo online desde España no puedo fallar y que lo voy a dar todo. No es momento de tener miedo.
A las 06:25 salen los profesionales todo chulos desde el agua. Sergio y yo nos damos un abrazo y nos deseamos suerte. A nosotros nos toca correr un poquito desde la playa a las 06:25 clavándonos todas las piedras en los pies. Todas las playas de esa zona no tienen arena. En los entrenamientos no había hecho nada específico sobre piedras en punta.
Empiezo a nadar, tranquilo y no estoy nervioso, empiezo a coger ritmo, bien. El agua es de un azul transparente precioso y es de las pocas veces que he conseguido ver  los pies del que tenía delante, igualito que en la casa de campo.
El amanecer, el color del agua y el contexto lo convierten en un momento que no se si volveré a sentir.
 Son 3800 m, 6 boyas, una de ellas casi ni se ve a lo lejos en el mar, pero he decidido no verlo de esa manera. Para mi es una natación de entre 1h 10 - 1h 20  igual que la que he hecho muchas veces en la piscina. Me da igual el tiempo y lo lejos que nos vayamos de la costa, tengo que nadar como en la piscina, el tiempo tiene que correr y yo tengo que disfrutar.
Al llegar a la primera boya, en una braza larga, noto como la alianza de boda se resbala de mi dedo,  miro, y la veo caer en el agua azul. No la puedo coger.  He nadado mil veces con ella y nunca había tenido ni un amago de salirse. En la antigua Roma después de una gran batalla se sacrificaban animales para dar las gracias a los Dioses.  Yo, en medio de esta batalla, regalé está ofrenda a Neptuno, o por lo menos quiero verlo así.  El resto del tiempo nadando estuve cabreado y un poco triste por haber perdido la alianza, pero también me ayudó a que se me pasarán los metros sin darme cuenta.
Golpes, codazos, patadas, corrección de posiciones, gente que se queda parada, gente  nadando a braza, gente parada colocándose las gafas. Lo de siempre.
Al igual que a sergio desde la último boya hasta la playa se me hizo eterno. Era mejor no levantar la cabeza, todo se veía pequeñísimo.   Al pasar por la playa en la primera vuelta (2400) miré el reloj para ver cómo iba y sorpresa, estaba parado, aunque con las leches que nos íbamos dando no me extraño nada. Le pregunte a uno que iba a lado ( que dio la casualidad que era español) y 44 minutos, estaba nadando en tiempo y me sentía muy bien.   Al salir del agua había que pasar por una especia de pasarela y nuevamente a sufrir con las piedras en los pies, joder, para eso pago este dineral, ponme una alfombra persa coño!!
A por la segunda vuelta!! Me tiré de nuevo con confianza,  nadé como no he nadado nunca e hice los 1400 restantes en aproximadamente 25 minutos.  ¿Quizá estoy aprendiendo a nadar?
Hice la transición en casi 8 minutos, tranquilo y con ganas de coger la bici. No vi a Estefanía en ese momento, ella a mi si,  y me fastidió mucho porque quería quitarme el peso de decirle que había perdido la alianza.
Me llevé de comida un montón de barritas y sándwiches de jamón igual que había hecho en los entrenos y que me habían sentado muy bien.  Me había propuesto comer algo cada media hora, y hasta las 2 horas lo cumplí, pero a partir de ese momento y coincidiendo con el puerto se me cerró completamente el estómago y empecé a sufrir.  Los 100 primeros km de carrera creo que los hice en apróximadamente 4 horas  y eso teniendo en cuenta el bloqueo que llevaba  y el cansancio  acumulado fue el peor momento para mí. No vi peligrar el ironman, pero sinceramente pensé que en la bici me iba a las 07:30 y que terminaría pasando las 13 horas petando en la Maratón.
Las especial needs (km 70) las cogí por no dejarlas allí ,  que la comida no  se tira me ha enseñado mi madre. No me entraba nada.
En el 100 más o menos decidí bajar un poco el ritmo y seguir, seguir y seguir.  En algún km me cruce con Sergio y sentí ganas de decirle, ¡Oye porque no nos paramos 10 minutos y comentamos un poco la jugada!! 
De repente,  a partir del 120 y ya con casi 2000 metros de desnivel acumulado en las piernas,  cuando el terreno empezaba a ser más favorable  note como una especia de interruptor se activaba en mi cuerpo y empecé a sentirme mucho mejor. Probé a comer un trozo de barrita y me entró bien, me gustó y me apeteció comer más.  Desde el km 120 al 180 creo que me comí como unas 5 barritas de Power Bar y un plátano e iba a más.  Hacía mucho calor y en cada avituallamiento, que era cada 20 km aproximadamente, siempre cogía una botella de agua y otra de bebida isotónica.  La mita de la de agua me la echaba por encima y el resto del líquido me lo bebía.  No se la cantidad de botes que me pude llegar a beber.
Los últimos km  con la bici se me hicieron muy pesados por el viento, porque era llaneando y a mí no me gusta y porque siempre andaba por ahí un juez para arriba y para abajo mirando con lupa y  tocando las narices en sitios donde no había ni espacio para 3.
Entrando en Niza me di cuenta de hasta donde llegaba la carrera.  Hasta el aeropuerto. Había mucha gente ya corriendo y me dije “ Gustavo creo que llegas un poco tarde a esta fiesta”, pero bueno, rápidamente  me quite ese pensamiento de la cabeza y me centré en hacer la transición bien y hacer lo que más me gusta, correr.
Al final terminé la bici como había pensado. Mi idea antes de empezar era hacer 06:30 y terminé en 06:25 m.  
Escuché a Estefanía, por fin.  Lo primero que le dije es “cariño, he perdido la alianza en el agua” y ella me dijo “Da igual, no pienses en eso ahora. Bájate de la bici y corre, corre. Esto es lo tuyo.”.  Me puse a llorar poniéndome las zapatillas y no tenía ni idea de cómo iba a reaccionar mi cuerpo. Estaba más cascado de lo que pensaba.  Todos los entrenamientos que hice los fines de semana en ese momento funcionaron y cuando salí a correr os prometo que no me dolía nada,  iba rápido, muy rápido para todo lo que llevaba antes.
Hice la primera vuelta en 44 minutos y la segunda en unos 45.  Me animaba, me gritaba y me subía mucho la moral y la motivación ver qué pasaba a todos con facilidad.  Hasta empezar la tercera vuelta por un momento pensé que podría hacer la maratón en 3h 10.
Al igual que en el agua no me iba fijando en los km, simplemente tenía que correr y según mis cálculos como mucho 3h:30.  Los km asustan el tiempo no. 
En la tercera vuelta empecé a notar que iba más cascado. Ya me paraba a beber y a mojarme en los avituallamientos y tuve que tomarme un par de geles y medio plátano. 
Un poco más, un poco más y la tercera vuelta estaba completada. Cada vez que veía a Estefanía y a Laura con la bandera de España me daba el subidón. Me crucé a Sergio un par de veces y le vi bien, ¡Sabía que lo conseguirías! ¡Nunca defraudas amigo!
La última vuelta fue un poco agónica, pero creo que más por lo que iba a conseguir que por lo cansado y destrozado que iba.   
Paciencia, paciencia, quedan 5km, paciencia, 4km, paciencia , 3, 2, 1…….100 m y me desvío a la meta.
Veo el cartel diciendo en lo que me voy a convertir Finisher Ironman.  Sólo veo la meta. De repente oigo a Estefanía detrás de mí, donde el público, gritándome, me paro, me doy la vuelta, deshago 10 metros y me abrazo a ella para llorar y darle las gracias. Ella también llora y los dos estamos felices de ver cumplido un sueño.
Avanzo los 20 metros que me quedan para llegar, subo la pendiente y disfruto, soy finisher 11h 14 minutos.  Miro la medalla como si fuera lo más bonito del mundo, miro al cielo  y me acuerdo de muchas personas .  
Dedicado a mi madre porque me ha enseñado a no abandonar nunca y sólo pensarlo me hace avergonzarme.
A mi hermano, porque le encantaría hacer deporte y no puede, y en realidad yo soy dos en uno porque me cede sus fuerzas.
También para mi padre y abuelo que desde algún sitio me protegen y me ayudan, y el viento son sus manos en mi espalda.
Por supuesto para Estefanía, que me permite compartir mi vida con ella. Me anima, me apoya, me acompaña, me comprende, más de lo que nunca he soñado. Sin ella esto sería totalmente imposible.
No quiero olvidarme de todos mis familiares y amigos, que han estado ahí y a los que he dedicado mis pensamientos y mis lágrimas en muchos entrenamientos y carreras. Son una parte fundamental.
Mi secreto no tiene nada que ver conmigo, está en todos los que me rodean.

martes, 3 de julio de 2012

Ironman Niza 2012 - Crónica de Serbio

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Son las 6:40 pm del 24 de junio de 2012 y me encuentro en la recta de llegada del Ironman de Niza. Tengo lágrimas en los ojos, acabo de abarazarme con Laura y estoy absolutamente enloquecido, saltando y brincando como poseído por el diablo....¡voy a ser FINISHER otra vez!

Llegar hasta aquí no ha sido fácil pero no os voy a contar lo que ha costado esta vez, al fin y al cabo cada uno tiene su vida y sus condicionantes y, como siempre digo, yo hago esto porque soy un afortunado y porque me encanta, disfruto con ello. No quiero aburriros con kms nadados, pedaleados o corridos, con volúmenes semanales, con vatios, calorias, medias y demás mandangas. Los que me conocéis bien ya sabéis lo que ha supuesto preparar esta carrera, ya me he encargado yo de daros el tostón durante todos estos meses.


Prefiero centrarme en lo que ha sido este día. Apróximadamente 12h y 10minutos antes me encuento en la orilla pedregosa de la playa de Niza, junto al Paseo de los Ingleses, con mi buen amigo Gustavo, compañero en estas lides. Ahí estamos los dos, comprobando como los profesionales, que han salido 5 minutos antes, se van alejando hacia la primera boya. Intento estar tranquilo, serenarme, intento incluso sonreir pero la verdad es que estoy completamente aterrado. En fin, que sea lo que tenga que ser. Están a punto de dar las 6:30 de la mañana, ya ha amanecido el mar está en calma, es un auténtico plato. Venga Sergio, vamos a echarle pelotas y a disfrutar de un maravilloso día de triatlón, vamos a pasarlo bien un ratito.


Y en esas estaba yo cuando veo que la gente se empieza a meter en el agua, han dado la salida y no me he enterado. Un abrazo a Gustavo y ¡vamos allá! La natación consiste en un par de bucles de 2400m y 1400m entre los que hay una pequeña salida "a la australiana" de unos 20m por la playa. A principio, como era de esperar, hay golpes a tutiplén. intentad imaginaros el que 2500 personas se metan a la vez al agua en un ancho de 70m y empiecen a nadar como posesos. Yo creo que aquí aunque no quieras nadar acabas avanzando porque la marabunta te va llevando.


La primera boya está a unos 500m y prefiero ir en grupo aunque reciba más leches. Sé que soy raro pero el ir con gente me da cierta sensación de seguridad, sobre todo en el mar, medio hostil donde los haya. Bueno, el caso es que poco a poco vamos cogiendo el ritmo, además de pies, manos, cabezas y lo que se ponga por el medio. Es lo que hay.

Tras la primera Intento concentrarme en mantener una técnica razonable, hablar de buena técnica nadando y Sergio Ballesteros es un oxímoron. Primera boya pasada y vamos a por la siguiente, otros 500 metritos. La temperatura del agua es perfecta para nadar con neopreno y estoy haciendo un Ironman. Sergio disfruta coño, ¡disfruta! Al llegar a la boya empiezo a oir pitidos y hay como un parón. Resulta que la peña se iba mar adentro y los de las canoas están indicando que hay que girar a la derecha. Esto es así, la gente sigue al de delante y si el de delante se va a Córcega, para allá que enfilamos todos. En fin, pasamos el ecuador de la primera vuelta, primer objetivo cumplido y enfilamos hacia la costa. Joder, levanto la cabeza y los edificions se ven como miniaturas de playmobil...¡nos hemos ido a tomar por saco! Venga, vamos, poco a poco, hacia la costa, recto hacia la costa. De repente estoy solo pero creo que estoy yendo recto...o no...¡vete tú a saber! Venga, vamos a dar 100 brazadas y levantas la cabeza, y así seguimos, 100, cabeza arriba, 100, cabeza arriba, 100, cabeza arriba....madre mía, si esto cada vez está más lejos.

Me da la sensación de que la corriente nos intenta llevar mar adentro y se hace más difícil nadar hacia la costa. Bueno, ya estamos cerquita, un poquito más y llegamos. Cuando faltan 100m me vuelvo a agrupar con unos 10 o 15 tíos y hala, más leches que tocan. Por fin consigo salir del agua y miro el reloj: 47m, ¡genial! según las mejores previsiones. Venga, otra vez al agua ahora a por la vuelta corta.


Esta la hago más relajado, más a mi bola. Ya no hay tanto agobio y se puede nadar más agusto. Además la boya de giro se ve a la primera, ¡vamos Sergio que esto está hecho! Aún así los 700m finales se me hacen larguíiiiiiiiiiiiiiiisimo, madre mía, a ver cuando acaba esto. Paso la boya del límite permitido de nado, ya solo quedan 300m, venga vamos, un poquito más y.....¡llegamos! Salgo del agua y para mi sorpresa no estoy demasiado mareado.

Miro el reloj y marca 1h15m, fenomenal, 5 minutillos mejor que en Regensburg y eso que el mar se me da fatal. En fin, parece que por pura cabezonería a base de echar metros y metros en piscina el cuerpo va haciéndose al medio y que voy aprendiendo a nadar. Pero dejemos estas disquisiciones para otro momento. Me voy quitando el neopreno mientras subo la rampa y voy buscando a Laura. Sí, ¡ahí está! "¿Cuánto me saca Gustavo?" le pregunto. "5 minutos" me responde. Bueno, creo que ya no nos vamos a ver hasta el maratón. Suerte compañero.


Agarro la bolsa con los bártulos de la T1 e intento ponérmelo todo lo más rápido posible: dos piezas, calcetines, muñequera de España, gafas, guantes y casco. Cojo las zapatillas de bici y vamos a buscar la susodicha previo paso por el servicio. Junto a la valla está esperándome Laura para darme unos cuantos ánimos que siempre se agradecen.


Los primeros kms de bici son por Niza, completamente llanos. Intento ir acoplado y pillar una buena velocidad en torno a los 35km/h pero sin desgastarme mucho. Hay mucha gente en el circuito y se nota a todo el mundo muy nervioso. También hay bastantes jueces controlando el drafting (chupe de rueda) y uno de ellos le saca una tarjeta amarilla a uno que se me pegaba al culo. Y aquí llega lo peor del día.

Nada más torcer hacia el interior voy a adelantar a un triatleta y llega otro por detrás sin que podamos esquivar el choque. Intento mantener el equilibrio pero no hay nada que hacer y asumo que me voy al suelo. En la fracción de segundo siguiente solo me venía a la cabeza una palabra: ABANDONO. Instintivamente coloco el cuerpo para amortiguar el golpe en la medida de lo posible y caigo resbalando en la carretera sobre la parte izquierda del cuerpo golpeándome rodilla, codo, hombro y cabeza. Afortunadamente fue resbalón más que golpe seco así que el casco no tuvo que trabajar demasiado. Nada más caer escucho un derrape, una moto de la organización consigue para a escasos centimetros. Puffffffff, de la que me he librado. Me levanto rápidamente, creo que no tengo nada grave y lo primero que hago es ir a ver la bici, espero que no le haya pasado nada y pueda seguir. Mientras el motorista me pregunta constantemente si estoy bien, hago un primer chequeo de la flaca. Parece que solo se le ha caido la cadena. La coloco todo lo deprisa que puedo mientras el otro triatleta implicado empieza a gritarme como un energúmeno improperios en francés, afortunadamente parece que tampoco tiene nada importante. Yo creo que ha sido culpa de ambos y bueno, estoy en un estado como de shock, ni siquiera le contesto. El motorista dice que ha avisado al médico de carrera pero le digo que estoy bien y que le espere él si quiere, que yo sigo para alante. El otro triatleta se tranquiliza y acabamos dándonos la mano, pidiéndonos perdón mutuamente y deseándonos suerte. El motorista flipa un poco cuando salimos escopetados pero es lo que hay, no voy a esperar a que me pongan tiritas. Esto es chapa y pintura y poco más. Las primeras pedaladas después del accidente las hago con incertidumbre. Sobre todo me duele la rodilla pero creo que solo es una contusión. La peor parte está en el hombro que me lo he despellejado y me va a estar dando el sol todo el rato. Bueno, como dicen por ahí, esto no es bambi. Afortunadamente voy a poder seguir así que vamos a tomarnos todo esto con mentalidad positiva..¡¡a sonreir!!

A partir de aquí ya pica todo hacia arriba y sobre el km 20 hay una rampa de unos 500m al 12% con máximos del 19% que hace bastante pupa. Luego bajadita y continuos toboganes hasta el km 50 en el que empieza el puerto más duro. Son 20kms al 5% que se hacen eternos. Se trata de estar una horita sin parar de subir con algún que otro km durillo al 7-8%. Voy subiendo tranquilo, sin cebarme que esto es muy largo. Este es un puerto de los que se me dan bien, con porcentajes moderados y para subir a buen ritmo. Paso a muchísima gente y siempre intercambio alguna palabra de ánimo con los españoles a los que adelanto o que me adelantan. Por fin coronamos a unos 1100m de altura y puedo coger la bolsa de necesidades especiales que dan en el km 70. Me he preparado un par de sandwiches de jamón y queso que me meto dentro del maillot.

Veo una ambulancia y le pregunto si tienen alguna crema para quemaduras o para el sol ya que llevo el hombro en carne viva y me da miedo que vaya a peor. Me toca un empanado que debía estar de voluntario que pone una cara com si le hubiese pedido unas gambas al ajillo. Pues nada, sin mariconadas de cremitas, hay que seguir. La temperatura va subiendo, ya está cerca de los 30ºC, y hay que estar hidratándose constantemente. Llevo un bidón con geles y otro con agua que repongo en cada avituallamiento, los cuales se encuentran a intervalos de unos 20kms. En el otro bidón llevo disueltos 4 geles y me dura hasta el km 100. a partir de ahí, isotónica. La idea era guardar los sandwiches para cuando esté harto de barrritas y geles pero como no voy cómodo con ellos decido comérmelos durante la bajada. En cuanto a la comida me impongo el comerme una barrita cada 35-40kms pero la verdad es que cuesta bastante y alguna arcada hay de por medio. No sé si en el IM sufren más las piernas o el aparato digestivo.

Bueno, poco a poco van pasando los kms y llegados al km 90 ya nos ponemos a descontar. Falta un último puerto y luego ya es todo llano y bajada. Pues nada, allá vamos. Ya llevamos más de 1800m de desnivel positivo y las piernas ya no responden como antes, no voy apajarado pero sí que me noto más tostadete. Tras coronar se llega a un tramo llano de unos 5kms de ida y vuelta en el que me encuentro con Gustavo. En el punto de giro compruebo que me lleva entre 5 y 6kms de distancia, ¡menudo carrerón está haciendo! Ahora toca bajar durante 40kms. Los que habéis montado en bici conmigo sabéis que el descenso no es precisamente una de mis virtudes y que bajando me pasan hasta las abuelitas. No os imagináis lo que frustra el que triatletas a los que te ha costado un mundo adelantar subiendo te pasen bajando simplemente por trazar mejor las curvas, sin ningún esfuerzo. Pero lo peor de bajar tanto tiempo es que te duelen las manos, brazos y cervicales de tanto estar en tensión y frenando.

Finalmente llegamos de nuevo al falso llano que ahora es de bajada. Más o menos me queda como una horita para llegar a meta. Quizás en este tramo podría haber intentado ir algo más rápido pero entre que ya voy bastante cascado y que estoy realmente acojonado con la posible petada en el maratón debido al calor, prefiero ser conservador, quizás en exceso, y me lo tomo con calma. Sin mayores contratiempos llegamos a la costa y enfilamos hacia la izquierda rumbo a Niza. Los últimos kilómetros se hacen junto al recorrido del maratón y ya empiezas a empatizar cuando percibes los rostros de sufrimiento de la gente que corre. En la zona de desmontaje veo una bandera de España y ¡¡¡¡sí!!!! allí están Laura y Estefanía. Subidón.


Les comento que me he caido y que no sé lo que va a pasar en el maratón, la incertidumbre es máxima. El parcial de bici me ha salido en 6h39m, bastante mediocre teniendo en cuenta que en teoría es mi mejor sector. Mirándolo con perspectiva quizás debería haber arriesgado un poco más pero nunca se sabe en un IM. Bueno, hago la transición todo lo rápido que puedo, con un paso por el servicio. No sabía si parar pero así ya me lo quito de encima y a ver si hay suerte y la vejiga me aguanta toda la maratón.


Veo que hay un guiri echándose crema solar y le pido. Me echo un buen chorro sobre el hombro....joder cómo escuece. No sé si será buena idea echar crema sobre una herida abierta pero es que el sol me está abrasando vivo. Ahora es cuando viene lo bueno, ahora es cuando toca disfrutar de verdad. Vamos Sergio, sal ahí y vamos a pasarlo bien.


El circuito del martatón es sumamente sencillo. Cuatro vueltas de ida y vuelta totalmente llanas por el paseo marítimo de 10,5kms. Se trata de llegar hasta el aeropuerto y volver, así de simple. Nada más empezar me meto dos geles y me guardo otros dos en los bolsillos del maillot. El ritmo es bueno y adelant a mucha gente aunque claro, muchos de ellos me sacan algunas vuelta. En el km5 vero que voy a menos de 5m/km, ¡¡volando! Tranquilo que tarde o temprano llegará la petada. Ya de vuelta veo a Laura y a Estefanía, simre animando, incombustibles, y me cruzo con Gustavo, al que veo lanzado y que seguro que va a reventar el maratón.


Paso por contrameta y primera pulserita. Vamos, ya solo quedan 3 vueltas y además parece que unas tenues nubecillas quieren plantar cara al sol. Se trata de correr, de no andar. Voy mentalizado para correr entre una avituallamiento y otro, separados unos 2kms de distancia. En los avituallamientos voy andando y aprovecho para beber agua y de vez en cuando coca cola, naranja o isotónico. El estómago parece que está respondiendo de maravilla y que voy digiriendo sin problemas todo lo que ingiero. Tengo muy claro que aquí hay que tirar de coco, es muy fácil dejarse contagiar por la gente que se para y acabar haciendo lo mismo. Pero no, hay que correr, se lo debo a Laura, se lo debo a las niñas, a todo el tiempo que les he robado para preparar esto. Corre, corre, no te pares, corre.


Sobre el km 20 veo de nuevo a Laura y le digo que voy jodido, las fuerzas se me están yendo y cada vez me cuesta más correr. Me miente y me dice que me ve bien y que siga, que no pare. Venga, vamos, segunda pulserita. Queda una puñetera media maratón y esto está hecho. Pasado un avituallamiento tengo la tentación de seguir andando cuando escucho que una francesa empieza a gritarme: "Sergio, ¡courage, courage!" Yo no sé mucho francés pero esto me suena al típico ¡Échale huevos! Pues para cojones los míos y vamos a demostrarles a estos frances el courage que tenemos los españolitos. Hala, a correr. La verdad es que es una pasada como anima la gente. Todo el paseo es un espectáculo multicolor con banderas de todos los países y se hace bastante ameno, así da gusto. Yo voy hablando con los españoles siempre que tengo oportunidad, siempre intentando animarles, ya vayan mejor o peor que yo.


Llegamos otra vez al aeropuerto, km 25 y vuelta de nuevo. Pese a que ha bajado el ritmo, sigo haciendo parciales bastante decentes. Calculo que si sigo así podría estar cerca de las 12h, ¡inimaginable al empezar! Con más pena qe gloria llego de nuevo al punto en el que está Laura. Ahora ya sí que veo que el final está cerca. Venga, la última pulserita. Me faltan poco más de 10km y el objetivo de las 12h se desvanece pero aún puedo hacer un buen tiempo. Vamos, vamos, vamos...

Última vuelta. Esta hay que disfrutarla de verdad. Cada vez que llego a un avituallamiento les doy las gracias a todos los voluntarios, les enseño orgulloso mis pulseras y les digo "la derniere tour, la derniere tour" y me despido de ellos. Me acuerdo de todos los que estáis pendientes de mí desde España, los que estáis siguiendo todo este sarao por internet. Soy muy consciente de lo pesado que soy y de que muchas veces puedo llegar a ser monotemático. Sé que unos lo entendéis o compartís más que otros pero en cualquier caso sé que todos vosotros, todos mis AMIGOS estáis orgullosos de que afronte y pueda estar cerca de acabar otro Ironman. Esto también es un poco vuestro. Me acuerdo de mis padres que no entienden como el chico que odiaba cualquier tipo de actividad física se ha convertido en un chalado del deporte y no puede vivir sin él. Me acuerdo de mi hermano al que sé que en el fondo le doy envidia,...a ver cuando te atreves con uno crack. Pero sobre todo me acuerdo de mis hijas, de Nerea y de Icíar. Ellas no están aquí para disfrutar conmigo de estos últimos metros, esta vez no ha podido ser. Sé que es difícil de entender que os robe tanto tiempo por entrenar, por preparar esta locura. Sólo espero que cuando seáis mayores leáis esto y que comprendáis que el Ironman y todo lo que conlleva me hace llegar a ser mejor persona, mejor padre.

Último avituallamiento y último kilómetro para meta. Éxtasis, locura. Voy dando la mano a toda la gente, saltando, contentísimo. Por fin, me meto en el pasillo de meta y...veo la bandera de España. Me paro a darle un besazo a Laura. Tú sí que eres la auténtica responsable de que haya llegado hasta aquí. Tú sí que te sacrificas porque yo pueda cumplir este pequeño sueño. GRACIAS.


Entrada en meta en 12h10m con el maratón en 4h2m, ¡¡¡brutal!!!. Muy, muy contento. Pese a ser un circuito más duro he rebajado 41m mi anterior marca. Rápidamente me encuentro con Gustavo, él sí que ha hecho un auténtico carrerón acabando en 11h14m, ¡te lo mereces crack!


¿Y ahora qué? Pues a descansar un poquito aunque ya hay algún que otro proyecto entre manos. Como le dije a Laura, esto es tan bueno, es tan grande, que no puedo pasar sin esto. Ella me respondió a lo gallego, con una pregunta: "¿No hay dos sin tres?"

miércoles, 16 de mayo de 2012

Ecotrimad, ..... raras sensaciones

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    Pues se acabó la primera prueba de la temporada, el Ecotrimad. Al final las sensaciones que tengo no son muy buenas, aunque creo que hice todo lo que más o menos podia, corriendo con cabeza e intentando controlar todos los problemas que surgieron.
    Este año iba muy corto de entreno, sobre todo en carrera y bici, aunque confiado en mi "memoria" y pensando que lo podria hacer bien en las dos cosas.
    Ya en Buitrago veo a los Zapatero, este año han llegado prontito, y luego nos juntamos los cuatro armadillos esperando a entrar en la camara de llamadas, yo me veo muy tranqui, a los demas no tanto pero todos con ganas de hacerlo bien, o al menos de acabar......

Van saliendo los grupos y al final nos toca meternos en el agua, empiezo tranquilo, y hacia la mitad del priemr largo voy en paralelo con 1, en el viraje de la boya se me va un poco e intento pegarme, pero veo que no soy capaz, y me relajo un poco, aqui veo que empiezo a hacer un poco de eses, me centro y me dirijo a la segunda boya, la tercera, aqui me pasa alguno de la gente de relevos que salieron 5 minutos despues, en una de estas no se si en una boya o al pasarme uno, tengo que dar una patada de braza, y me da un calambre en la pierna, sigo nadando pero con las piernas algo acalambradas, llego al final y empiezo la transicion , en el agua 43' 53", en mi línea..........
La transición es muy larga, cuando llego , al igual que Sergio, es la primera vez que me sale el traje bien pisandolo (el neopreno nuevo se nota), salgo corriendo y cuando me subo a la bici se me vuelve a subir el biceps femoral,...., joder que dia me espera!!!! La bici empiezo tranquilo intentando que los calambres no lleguen a más. Me mentalizo en tomarme los geles y comer alguna barrita, la bici pasa sin ir a tope, pero intentando ir acoplado todo lo que puedo. Aqui viene el problema de no haber agua, en los avituallamientos solo hay isotonica, y es lo que me tengo que tomar, pero me va poniendo el estomago cargadito. En la segunda vuelta voy pasando a los compis, y completo la bici, sin forzar a tope y con 2h 34', no voy comodo de estomago, y empiezo a correr con muy malas sensaciones, mal de estomago, y para colmo en la primera subida del 3 se me vuelve a subir el biceps femoral...., voy a sufrir como un perro, pero es lo que hay...... sigo corriendo con muchisimos problemas, la media es muy dura, mucho calor y muchisimas cuestas, el la subida del km 6 se me vuelve a subir el biceps, dios.... bajo el ritmo muchisimo y no quiero pararme, sigo poco a poco, al pasar por meta por fin hay algo de agua, un voluntario me vierte una bolsa entera por encima de la cabeza, y es parte de mi salvación, me siento un poco mejor, al poco en otra subida durisima hay un paisano con una manguera en la calle, otra vez me da la vida y parece que algo de piernas, voy forzando un poquito para coger ritmo aunque cuidando mucho las piernas para que no vuelva a subirse, termina la subida y empiezo la segunda vuelta,..., mejor cada vez voy cogiendo un poco de mayor ritmo, y empiezo a pasar a la gente que me pasaba antes, un chaval se me pega y vamos juntos un buen rato, cuando el estomago me apretaba y tenia que bajar de ritmo se me iba, pero cuando me "recuperaba" volvia a cogerle, así vamos juntos pero en la segunda subida despues del pueblo apreto un poquito y el chaval se me queda, ya no volvi a verlo más, no se como acabaría, los últimos kilometros los hago bien, siempre que el estomago me deja, pero tampoco es que lo haga muy fuerte, creo que podría haberme estrujado un poco más. Al final 1h 49', lejos de lo que hubiera querido, aunque la media era muy dura, y por lo menos me queda el haber superado lo mal que estaba y haber corrido al menos los últimos 10 km con mejores sensaciones.

El total 5:15:15, y lo dicho sensaciones raras......

Felicitar a los otros tres armadillos que estuvieron en el Eco, que se que dieron todo por acabar, o hasta retirarse, pero bueno hay muchas más competiciones... y a los del Aviaman darle tambien la enhorabuena, por lo que decis la bici tuvo que ser durita...... yo en el eco el año que viene habrá que traerse la cabra

Nos vemos

carlosmaratones

martes, 15 de mayo de 2012

Aviamán: la crónica de Serbio

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A las 6:45 de la mañana del 13 de marzo de 2012 Manu, Fer y un servidor nos plantamos en los boxes ubicados en la localidad orensana de Castrelo do Miño. Alli nos juntamos con los poco más de 80 valientes dispuestos a afrontar este triatlón de media distancia, que pinta duro, muy duro.


Colocamos todos los bártulos, un par de visitas a roca y sin tiempo para mucho más ya nos embutimos el traje de neopreno y nos encaminamos a la salida. En teoría la salida se daría desde el agua pero nada, se lo pasaron por el forro y cuando nos quisimos dar cuenta ya se había dado la salida, los primeros nos sacaban 40metros y nosotros todavía de charleta como si nada.

En fin, allá vamos. Esperaba el agua fría...y lo estaba. Pero bueno, en un par de minutos se vuelve soportable. Al principio tengo la sensación de que nado bien, al menos voy rodeado de gente, lo que ya es un éxito (ya sabéis lo bien que se me da esto). En el tramo hasta la primera boya me fijo que llevo a Manu todo el rato a mi derecha pero al girar le pierdo. Seguimos a buen ritmo y completamos la primera vuelta, miro el reloj al salir y veo 17'30'', demasiado bien, vamos que no son 1000m ni de coña. 


La segunda vuelta la hago más o menos al mismo ritmo aunque ya voy bastante más solo. Casi al final veo que me adelanta un triatleta y ¡coño, si es Manu! Intento apretar para disputarle el parcial armadillo pero nada, me gana por unos pocos segundos. Salgo marcando 35'30'' y todavía quedan unas cuantas bicis en boxes. Mi peor segmento ya ha pasado.

Una transición rápida, por fin consigo que me salga lo de quitarme el neopreno pisoteándolo en plan pro, ja, ja y afronto el segmento ciclista como primer armadillo.

Los primeros 15kms son más o menos llanos y aquí me pasa hasta el apuntador. Con la perspectiva que te dan los días pasados me doy cuenta de que fui demasiado conservador en la bici, iba acojonado con la dureza de la prueba y fui demasiado reservón todo el rato, debería haber arriesgado un poco más pero bueno, nunca se sabe. Manu me pasa rápidamente y me dice que regule...¡será capullo! vaya táctica ruin para pararme y que no le dispute la carrera. Llegados a Leiro comienza el primer puertaco de la carrera, son unos 6kms con continuas rampas de dos dígitos. Nada más llegar la primera rampa, me pongo de pie y ¡zas! se me sale la cadena y me pego una leche tremenda cayéndome hacia delante...¡tiene cojones que me caiga subiendo!, me recuerda a lo que le pasó a Zapatero en el famoso triatlón de la CdC. Y encima me pasan 3 o 4 triatletas que lo flipan bastante. Para colmo de males se me ha desviado el freno y tengo que parar al poco rato a ajustarlo. Bueno, hay que seguir con buena cara.


Ya acabo el puerto y toca bajar. No acaba de salir el sol, el termómetro me marca 12ºC, llevo solo el tritraje y empiezo a pasar frío. Antes de empezar el segundo puerto, el más duro paro tranquilamente a vaciar la vejiga y me pasan otros 3 o 4...y yo todavía no he adelantado a nadie.Nada más montarme otra vez en la bici oigo un grito..."¡¡¡¡Armadillos!!!!"...ahí está Fer, fresco como una rosa. Me alegro mogollón de verle, está haciendo un triatlón buenísimo y si no me espabilo me va a costar ganarle. El caso es que subimos de charleta a un ritmo cómodo, disfrutando de los maravillosos paisajes que nos ofrecía el puerto y de la niebla en cuanto nos metimos en ella. Así, sin mucha más novedad llegamos a la famosa rampa del 21%, que la hago sentado por miedo a que se me salga otra vez la cadena. Con el piñón del 28 que le he puesto me subo lo que haga falta. 


Como voy bien decido apretar un poco antes de acabar el puerto. Mis dotes bajando son comparables a los de bailar tango así que pienso que cuanto más le pueda sacar a Fer en la cima, eso que tengo ganado en la bajada. Las vistas desde la cima del mar de nubes son increíbles, me siento muy afortunado por estar disfrutando de algo así. Como estaba previsto, Fer me pasa al poco de coronar junto con otros dos o tres a los que habíamos adelantado en la ascensión. Intento concentrarme en seguirles pero poco a poco se me van y acabo perdiéndoles de vista. Menos mal que el último puertecillo comienza enseguida y aquí puedo adelantar puestos otra vez.

Corono y ya todo bajada hasta la T2. Allí está esperándome Laura junto con las niñas. Le comento que todo va bien y creo que la transición sale bastante decente. Pregunto que cuanto me saca Manu, no para cogerle sino para evitar que me doble corriendo. 18minutos, más o menos según lo esperado. Bueno, vamos a correr.

Se trata de dar 4 vueltas a un circuito muy entretenido y llano, con tramos de hierba, loseta, puentes, que se hace muy ameno y divertido. Me meto un gel nada más empezar y me encuentro muy entero..claro, normal, en la bici he ido tocándome los huevos...


Me lo estoy pasando pipa corriendo y voy adelantando a mucha gente, muchos de ellos me sacan alguna vuelta peo también recupero algún puesto. La verdad es que no miro mucho el reloj pero ya en la última vuelta veo que puedo bajar de 1h30' y a ello me pongo. Al final hago un parcial de 1h29', bastante seguro de que el circuito medía menos de 20km, más bien 19, diría yo.

Entro en meta con Icíar en brazos y con Nerea llorando en los de Laura., lo que ya se empieza a convertir en una costumbre :-)

Un placer haber disfrutado de este maravilloso triatlón y un enorme placer haberlo hecho junto a mis amigos:
-Manu; se marcó un carrerón, corriendo sin ninguna molestia y ya tiene otra vez el maldito virus del triatlón metido en el cuerpo.
-Fer: de vuelta tras un año y pico, y ¡por la puerta grande! Enhorabuena crack, menudo pedazo de triatlón te marcaste.

Próxima parada: Niza...y esto sí que va a ser otra historia

domingo, 13 de mayo de 2012

Aviaman

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Exitoso día de triatlón el que vivimos hoy los Armadillos en el Aviaman, pero en mi caso, además...un triatlón realmente extraño, con una buena natación, una gran carrera y una bici lamentable...vamos, el mundo al revés.

Me presento con muchas dudas (Nano y Sergio le llaman lloros...) ya que he pasado un invierno muy malo, primero lesionado del psoas y luego con una recaída de la puñetera condromalacia que me ha tenido dos meses sin correr. Lo cierto es que llego muy corto para abrir la temporada con un medio ironman: 37.000m de piscina, 2.000km de bici y 215km de carrera, de los cuales sólo 50 en los últimos dos meses. Al menos llego "fresco", estoy nadando poco pero con buenas sensaciones, y en la bici me veo fuerte. El plan es nadar tranquilo, no forzar en la bici y que en la carrera pase lo que tenga que pasar. Lo importante es no cebarse con los demás. Tengo asumido que en estos triatlones en Galicia la gente anda mucho, y que voy a quedar de la mitad para atrás en todos los segmentos.

A las 5 y media de la mañana salgo de casa con Sonia y Flecha, recogemos en el hotel a Nano y Sergio y llegamos justitos a la salida para prepararlo todo, calentar 100m y echarse a nadar.



El embalse de Castrelo do Miño está bastante sucio, y la rampa para meterse al agua resbala un montón. Nos ponemos de últimos por inercia y, a pesar de que han dicho que la salida es desde el agua, llegan las 7.30 y hay que empezar, de modo que salimos prácticamente de últimos:

El del traje 2XU soy yo...arrancando desde  la "pole position"
Nada más empezar a nadar empiezo a remontar un montón de puestos...bueno, al menos 10 o 20 puestos. Una natación bastante limpia en la que luego me entero de que Sergio ha ido a mi izquierda casi toda la primera vuelta. Hay que salir del agua para empezar la segunda, y salgo justo detrás de él. Sin tener ni idea de lo que está pasando, parece ser que lo adelanto al final de la segunda vuelta, y por 10 segundos me llevo el minipunto armadillo:

No me pillas, Sergio :P

Salgo del agua en 35:22, parcial 49 de 70...eso para mí es bueno, pero no eran 2.000m ni de coña. A lo sumo serían 1.900m, quizás alguno menos. Eso sí, las boyas de las calles de piragüismo ayudaban para no hacer metros de más.

La T1 me sale lamentable...lógico porque estoy más mareado que un pato. Además no hay moqueta, lleno los calcetines de arena, tierra y de todo, y así salgo a la bici. Tiempo T2: 3'55". Salgo justo detrás de Sergio y justo delante de Nano.


La bici lo tiene todo para ser, como en todos los triatlones hasta la fecha, mi mejor sector. Conozco el recorrido, es muy duro y de ir regulando. Sin embargo me va a salir bastante mal. Para empezar hay un tramo rompepiernas hasta Leiro en el que no voy nada cómodo, tengo mucho frío en los pies, que van empapados. Además llevo cien metros por delante a un grupo de 6 que no se han enterado que el drafting está prohibido y se alejan poco a poco.

En Leiro giro a la izquierda y comienza Pena Corneira, el primer puerto, con 3km con continuas rampas por encima del 10% y una parte final que suaviza mucho. Aquí subo tranquilo, y tengo buenas sensaciones, pero en cuanto corono noto dormido el pie izquierdo. Intento mover los dedos dentro de la zapatilla y de repente noto calambres en cuádriceps y gemelo. Estupendo...no llevo ni 25km y ya estoy con historias raras que no me han pasado en la vida. Paso un mal rato, hasta que subiendo el Alto de Sifón consigo calentar bien los músculos y parece que pasan los calambres. Me adelanta Arturo, un conocido de Santiago, que va bastante fuerte y otros tres o cuatro más. Bajada hacia Abelenda y empieza la subida a la Serra do Suído, al alto de Outeiro Malato. Me lo tomo con calma y sufro lo justo en las rampas del 20%, para coronar en una bonita estampa sobre un mar de niebla. Pero el pie sigue completamente dormido y ya ni lo noto. Llego al avituallamiento y paro tres minutos a calentarlo con las manos para que recupere el color, y me pasan los pocos triatletas a los que adelanté en la subida.

Tras reemprender la marcha me encuentro niebla en la bajada y me lo tomo con mucha calma, que además bajar no es lo mío. La última subida, a Pena Corneira por el lado fácil, se me vuelve a hacer incómoda por la sensación en el pie. Por fin llego a la T2, con un parcial bastante lamentable, puesto 53 a 23,8km/h. ¡Peor puesto en bicicleta que en natación! A quién se le cuente no se lo cree...

Caliento de nuevo el pie, estiro un poco, pongo las plantillas, cojo dos geles...y me pongo a correr sin mucho convencimiento.


 La carrera es llana, muy llana, pero bonita, con una mezcla curiosa de tierra, arena, asfalto, losetas, empedrado y un par de puentes. El caso es que me noto genial y en el km2 cojo ritmo por debajo de 4:50/km. ¿Cuánto voy a aguantar? Pues no lo se, pero de fuerzas parece que voy bien. 


Paso el km10 en 47 min, y creo que sólo me ha adelantado uno, al margen de los que me doblan. La tercera y la cuarta vueltas me salen casi al mismo ritmo, y el sufrimiento viene más por un par de ampollas que me salen en los pies que por la falta de fuerzas. 


Cruzo la meta con un parcial de 1:34:12, puesto 44. Completamente inesperado, y además llego bastante entero. Llevaba desde 2009 sin hacer un medio ironman y sin correr 20km y mi cara al cruzar la meta lo dice todo.

En la clasificación final puesto 46, con 5h 31m 06 seg. Por detrás entra Sergio, que ha volado en la carrera tras reservarse mucho en la bici, y Nano, que también llega muy entero en lo que es prácticamente su primer triatlón en los últimos dos años. Un placer compartir estos momentos con vosotros. Y gracias una vez más a Sonia, sufrida animadora, madrugadora y además, esta vez, fotógrafa.

El regreso a la media distancia ha tenido un final feliz, ojalá esto sea sólo el principio de una gran temporada....

Cto ESPAÑA DUATLON ÁGUILAS 2012

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Hola de nuevo!!! Con este relato del campeonato de España de Duatlon 2012 distancia olímpica, termino con los duatlones este año.

 La prueba comenzaba a las 18h y el día se presentaba raro, cielo gris, algo de humedad, aire... En la cámara de llamadas nos colocaron en las típicas filas, con la mala suerte de que me toco en la ultima y además de los últimos :-/ así que tuve que ir abriéndome hueco hasta llegar un poco mas cerca de la línea de salida.

Pistoletazo!!! y todos a tumba abierta!!! Me dijo Monica que en los 100 primeros metros ya era de los últimos :-OOOOO El caso es que viendo el ritmo infernal de los que había por delante de mi, decidí buscar mi ritmo.... Y en eso que observo a dos del Ecosport que iban como súper controlando su ritmo de carrera, se iban dando relevos y continuamente mirando el reloj, al ver que iban a un ritmo parecido al mío me dije "con estos y en la bici hacemos grupeta"... así transcurrieron los 10km repartidos en cuatro vueltas y con muuuuuchos bucles ya que el circuito discurría prácticamente entre un parking y una vuelta alrededor de un polideportivo (la verdad, encanto cero patatero)
Fuimos recuperando muchos puestos y al llegar a la T1 pensaba, "por favor que no se me vayan estos tíos en la transición" éramos cinco... hice la T1 tan bien que hasta tuve que esperar junto con otro chico a que llegara el resto de la mini-grupeta :-)

Nada mas llegar estos, otros dos y yo estábamos por la labor de abrir hueco por detrás y dar caza a los de delante peeeero.... ya se sabe que aquí cada uno lleva su estrategia (ni que fuésemos pro y nos jugásemos plazas para mundiales y esas cosas...) pero es totalmente licito.
Con estas, que a pesar incluso de dar un fuerte tirón con dos no hubo manera y a los 3/4 de la primera vuelta de bici (eran cinco vueltas bastante llanas salvo por un par de repechines y eran de rotonda a rotondas pasando por rotondas :o) fuimos absorbidos por un petolon de unos 15 que mas tarde se convirtio en un PEAZO PELOTÓN !!! seriamos unos 30 yo que sé... éramos mogollón!!! En la segunda vuelta hubo un momento que al estar a cola me las vi y me las desee para coger la estela del MEGA-PELOTÓN, así que para las siguietes trate de situarme mejor, llegando en la 4 y 5 vueltas a ponerme en cabeza y hasta liderando el grupo, mas chulo que un 8 jejeje, es que en los repechines se ralentizaba y aprovechaba para coger puestos.

 Llego a la T2, encuentro mi sitio bien y sin problemas (pedazo sprint el que hubo en el ultimo giro de 180 antes de la T2) salgo a correr sin intención de ir endemoniado pero el ritmo era alto y veo que la tripa se me empieza a poner como de Hormigón .... baje el ritmo conseguí estabilizarme y .... A CORRER #atopefull otra vez

 Llegué con fuerzas como para hacer ese característico sprint del que he hecho gala en los dus este año jajajaja

Muy contento con mi participación y sobre todo sacándome la espina y bien gorda del año pasado en donde no andaba ni patras!!! desde el 1er km.

Las clasificaciones aquí. http://www.triatlon.org/competiciones_12/sites/duatlonesp_segovia/resultados/GGEE_MASC.pdf

 P.D: mientras escribo esta entrada pienso que tal les habrá ido a mis compis en el Ecotrimad y Aviaman y tres cantos

Un saludo ¡¡¡ YA ES TIEMPO DE TRI !!!!

martes, 3 de abril de 2012

DUATLÓN DE RIVAS 2012 - CTO DE MADRID

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Muy buenas Armadillos!!!

Duelo en OK Corral!!! La leyenda de Wyatt Earp!!! cualquier clásico de un Western es lo más parecido a lo vivido en Rivas.
Entre el Re-Sol, la sequedad en el ambiente y el calor que hacía, cuando me cerré la cremallera del tritraje pensé, estoy más cachas??? nooooooo..... ya me conocéis ;-)
Todavía no se han inventado las gafas con lentes para la luz que habia :-ooo una cosa más rara.....

A las 15h del sábado 31 de marzo de 2012 se daba la salida masculina.

Al final no hubo dos categorías: élite y grupos de edad, lo que significa que todos juntos!!!

Como era de esperar y más aún mezclados con los de categoría élite, la salida fué a todo trapo; yo me coloqué bajo el arco de salida con un par :-) y he de decir que en la salida no hubo pisotones, manotazos o empujones así que fenomenal en ese sentido ;-)

Ritmo muy alto como siempre durante los primeros minutos de carrera, me adelantaban más de los que yo adelantaba... pero a medida que avanzaba la cerrera todo el mundo se vá poniendo en su sitio. Eso mismo me pasó a mí cuando vi asomar ese flato tan característico, sin llegar a doler pero que te oprime y entonces dices: "eeeeh dónde vas tan rápido???? baja un poco!! controla!!!" así que baje un pelín pero poquito porque estábamos 4 en fila y por delante nuestro un grupillo como de 7 u 8, había que llegar a la T-1 lo más cerca posible de ellos para formar grupo de bici...

Por cierto, nos hicieron pasar por una zona de piedras la mar de chula!!! era como meterte en una cantera de esas en la que acumulan los pedruscos para luego llevarlos por ahí a rellenar carreteras o yo que sé!!! al menos era en llano pero se hacía difícil correr :-D

Lo dicho, al salir de la T-1 los 4 que os decía y yo nos ponemos a dar pedales como locos, parecíamos los Picapiedra en el Tronco-móvil jeje pero en fila y sin poder chupar aún rueda entre nosotros por que todos queríamos llegar al grupo de delante... por lo que la 1a vuelta de las 4 que había que dar fué de aupa!!!
El circuito de bici de Rivas lo conocía del año pasado, es muy rápido pero hay que pasar rotondas y tiene su riesgo cuando vas en un pelotoncillo numeroso :-/

Al contactar con el grupo todo cambió, pude atarme las zapas, buchito de agua y coger un poco de aire. El grupo iba bastante rápido y en ocasiones pensé que los perdía (que susto!!)

Al llegar al área de transición hubo un flipao que por caga prisas casi la lía... pidiendo paso como un loco!!! casi se pasa la linea de desmontaje, se equivoca de pasillo y cruza la bici en medio de los pasillos... en fin, que parecía que venía el Gómez-Noya jugándose el Mundial y luego... madre mía que petardo!!! tuve suerte por que no me molestó mucho pero yo flipaba :-)

La última carrera la hice fuerte pero con cautela; fué una carrera muy rara, de repente te adelantaba uno bastante rápido y a los 10seg. casi se paraba :-O ó adelantabas a uno y luego te adelantaba él... no sé muy raro. Mantuve la calma y traté de seguir a los que consideraba que me podían servir de estímulo (iba tocado de furzas) al final me centré en un corredor que me había adelantado y cada vez me sacaba más y cuando me quise dar cuenta ya estaba llegando a meta!!! así que los últimos 200m a sprint!! que le voy a hacer.. le estoy cogiendo el gusto :-P

Terminé muy contento con la carrera y en el puesto 32.

En la foto con una desertora ;-D ... que hizo medalla de chocolate!!!

Saludos