jueves, 23 de octubre de 2014

III Half Cabo de Gata

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Primer y único triatlón de la temporada. Este año he hecho una pausa en lo que a triatlones se refiere para centrarme en trails y salidas largas en bici, pero apetecía hacer una escapada con la gente del club, y al final la única opción interesante era atravesar España para disputar el half de Cabo de Gata (Almería). Distancias 1.900 - 79 - 19 (¿¿por qué esa moda de recortar las distancias??)

Estupendo fin de semana en la mejor de las compañías, con Sergio, Fer Herva, Alberto y Pablo de compañeros de competición y apartamento. Un lujo una escapada así. Alberto y Fer iban a debutar, y eso se palpaba en las conversaciones previas. Afortunadamente tenemos a Sergio, con 2 IM y 12 halfs para resolver todas las dudas. :P



Mañana de sol y viento en San José, y ya estamos otra vez con los nervios típicos en la salida de un half, y van 7. Felipe Gutiérrez de speaker, metiendo prisas...un clásico :) El mar tiene algo de olas, pero el circuito es fácil a dos vueltas, y apenas hay 400 participantes. Salgo atrás con el resto de armadillos, me tiro a la izquierda buscando huir del jaleo, y disfruto la natación sin muchas pretensiones. Me encantan las nataciones en mar, siempre hay mucho hueco. Tomo las boyas abiertas para esquivar palos y nado bastante suelto para haber metido apenas 30.000m de natación desde enero. Sí, ha sido un año sabático sin tocar la piscina O:)

Salgo en 37:25, y aún hay bastantes bicicletas. Parcial 214. Alberto y Sergio están en la T1 de picnic dándose cremita y poniéndose las zapas, así que los dejo con sus cosas y salgo al circuito con la Cube sin acople, y sin perfil delante, acojonadillo con el viento. Al final, fue una buena decisión...lo del perfil, porque lo del acople ya me vale, a ver si empiezo a entrenar la postura, que va siendo hora. Sergio me pasa en los primeros metros, pero le adelanto de nuevo, nos deseamos suerte y al turrón.

La bici se hace dura por el viento. 40km ida hasta Aguamarga con Eolo dando de frente, y vuelta con viento favorable. Paso a gente poco a poco, me adelanta alguna cabra, y al poco rato tengo que parar. Se me están cayendo las cámaras de debajo del sillín. Algún contratiempo más y afronto las dos subidas principales de la carrera: Mirador de la Amatista (precioso) y las Hortichuelas. Aquí ya paso a un par de docenas de cabras, que suben atrancadas en el km final al 9%. Tras coronar viene una parte pestosa, de falsos llanos con viento lateral-contrario, en la que aprieto bastante y me voy dando relevos legales con un chico del Xtr3m de Majadahonda, al que dejo en las subidas y me pasa como un obús cuando la aerodinámica cuenta.



Decir que el drafting por lo general se respeta bastante en este tri. No se me pegó a rueda nadie en todo el segmento. El lado malo fue ver una vez más lo guarra que es la gente, que se dedica a tirar envoltorios de geles a lo largo de todo el recorrido...lo de siempre, pero es que me resulta incomprensible que a alguien le molesten un par de gramos de envoltorio como para ir soltando mierda por un Parque Natural de forma gratuita.

Bajando hacia Aguamarga me entretengo contando los que llevo delante, y paso el punto de giro en el puesto 100. De vuelta me cruzo con Sergio, Alberto, Fer...y Pablo, que algo le ha pasado porque va muy atrás (el pobre pinchó nada más arrancar).



La vuelta me sale mal. Debería estar volando, pero apenas paso gente, incluso me alcanzan 4-5 cabras. Me bajo en la T2 tras 2h36m, parcial 67.

T2 bastante lenta, con cambio de calcetines incluído, y empieza la chicha de este triatlón.



Carrera muuuuy dura. Empieza con un bucle urbano lleno de cuestas, que me encanta. Cojo ritmo enseguida entorno a 4'30" y empiezo a pasar cadáveres, alguno con calambres. Tras el km 5 o así, se deja el pueblo y encaramos por una pista de zahorra/tierra/guijarros el camino de las playas de Genoveses y Monsul. 




El calor aprieta  y se han equivocado situando un avituallamiento, por lo que del km 3 al 7 no hay forma de refrescarse. Paso un mal rato y a partir de ahí me planteo la carrera como series de 2km entre avituallamiento y avituallamiento, donde me bebo litros de agua y coca cola, porque el isotónico está malísimo.




Llego al punto de giro y sigo pasando gente. Al volver el viento da de cara, lo que conlleva dos cosas. Ritmo más lento, pero menos sofoco con el calor. Sigo apretando y alcanzando triatletas mientras me cruzo con Sergio, al que veo bastante petado sufriendo el "hueco" de avituallamientos del 3 al 7, y a Fer, que va despacio pero con buena cara. Menudo debut se metió el animalito. Vaya crack. Con Alberto no me cruzo, y cuando veo a Pablo estirando, me encuentro en medio de un sprint con 6 triatletas a los que estoy alcanzando en el último km. Paso a 4 de ellos antes de entrar en la alfombra y acabo en el puesto 47, 4h 49m, con el parcial 26 de la carrera a pie y un tiempo de 1:31:40 en el segmento, lo que da idea de la dureza del mismo. 

Tardo media hora en recuperarme del esfuerzo, lo justo para que vayan llegando Sergio, que al final ha sacado una buena carrera a pesar de llegar algo gruñón, los debutantes Fer y Alberto que ya son finishers en un triatlón nada fácil y Pablo, que le echa un par de narices y acaba a pesar de sus problemas físicos y mecánicos.

Enhorabuena chavales, ¡y muchas gracias por un fin de semana tan fantástico!

Se acaba la temporada, pero en 2015 si las lesiones respetan, toca volver a tope con el triatlón. ;)



 

lunes, 22 de septiembre de 2014

II Ancares 3 Trails

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Aunque esto está bastante muerto, me apetecía escribir algo de la Ancares 3 Trails de este fin de semana.

En primer lugar, un topicazo que en este caso tiene aún más razón de ser. Muchas gracias a Sonia por la compañía en una prueba que, por su distribución de 3 etapas en 2 días, resulta cansadísima y aburrida para los acompañantes. También a Cati, Arantxa, Claudio, Paula, Noa y Ana, muchas gracias por todo.

La Ancares 3 Trails, disputada en Pereda de Ancares (Candín, León), es un Trail por etapas que totaliza 75km y 4.000m de desnivel positivo. Además de a la prueba global, te puedes apuntar a una o a dos de las etapas. Pero como diría Sergio...nunca te apuntes a "la hermana menor", así que había que ir a por el paquete entero.

Mi amigo Miguel, leonés afincado en Coruña y asiduo a los trails gallegos, me animó a acompañarle, ya que tenía ganas de sacarse la espina del abandono del año pasado en el maratón, bajo unas condiciones climatológicas terribles. Las crónicas del 2013, con un 40% de abandonos y gente muy curtida hablando del "maratón de montaña más duro de España" acojonaban un poco, pero bueno, conozco bien la zona y tenía muy claras las vías de escape en caso de tener que abandonar.

Las crónicas y tiempos de corte también echaron para atrás a mucha gente este año, con sólo 110 inscritos al desafío 3 Trails, la mitad que en 2013. La verdad es que es una pena la reducción drástica de participantes porque la carrera es absolutamente espectacular, y en mi opinión hay que dar manga ancha todo lo posible en este tipo de pruebas. En España el deporte popular es mucho menos "popular" que en el resto de países, y estas cosas no ayudan a fomentar la participación. Una cosa es gente inconsciente que acude mal preparada y otra distinta es gente muy fondista, que va muy lento o hace casi todo el camino andando. Dentro de unos límites razonables, yo creo que a todos beneficia la inclusión de este tipo de deportistas.



 El sábado por la mañana se disputaba la primera etapa, 21km con más de 900m de desnivel positivo según mi GPS. A pesar de su dureza, no era nada técnica, así que en principio su perfil me iba de maravilla. Además luce el sol y hace fresco, condiciones ideales para correr. Nada más salir hay 5km cómodos que pican hacia abajo. Busco por inercia posiciones habituales en el segundo o tercer grupo...y me encuentro pasando el km3 a ritmo de 3'50" y no voy ni entre los 30 primeros. ¡Cómo está el nivel aquí! Enseguida viene una larga subida a un cortafuegos y voy adelantando gente, aunque intento no pasarme lo más mínimo. 



Tras coronar el punto más alto viene una bajada suave por pista, donde gano otro par de puestos, y luego algún tramo algo más empinado aunque no muy técnico, donde me adelanta un montón de gente, una constante todo el fin de semana. La carrera es muy rápida, no demasiado bonita, e ideal para no medirse bien con tanta zona de darle zapatilla. A partir del km 14 pongo el modo "ahorro" y decido hacer todas las subidas caminando, por ligeras que sean. Pierdo un par de posiciones y acabo en 1'55", puesto 26. Lo único negativo, una herida en un dedo del roce con la zapatilla. Como sólo tengo unas de monte, las estaba guardando para el maratón y corrí con las de asfalto.

Comida y hora de la siesta. Aquí paso el peor momento de todo el fin de semana. Lo que es la mente...no soy capaz de dormir, noto el cansancio de la carrera y la herida tiene mala pinta. Estoy casi convencido de que es imposible superar lo que queda por delante. Meto las patas en agua helada y me hago una cura.

Sin tiempo para mucho más, llega el anochecer y toca un trail nocturno de 12km y 500 de desnivel positivo. Aquí empiezo con los debuts, nunca he corrido una prueba nocturna, y nunca he corrido con frontal. 

Foto de Guillermo Pedrero


A pesar del pesimismo con el que empiezo, enseguida noto como las piernas van perfectas. No he dormido, pero sí he recuperado, y me noto muy ágil. Aún así me lo tomo con mucha calma. La carrera es preciosa, primero por el típico camino estrecho a la vera de un río, luego subiendo por una pista en un bosque cerrado, para acabar corriendo por una falda de la montaña como las luces de Pereda al fondo del valle. Espectacular. Regulo, corro con cuidado de no tocer un tobillo en alguna piedra, y en la bajada final me pasa otro montón de gente. Finalizo el 43, pero con una sonrisa enorme. Me lo he pasado de maravilla y estoy convencido de poder acabar. Miguel hace esta etapa acompañando a Cati, que baja un montón su tiempo del año anterior, y se lleva la victoria en veteranas. Enhorabuena!

5 horas de sueño, y tras desayuno ligero y largos preparativos, llega el plato fuerte. Mi primer maratón de montaña, con 2.700m de desnivel positivo por delante. Son las 7 de la mañana cuando se da la salida, de noche y con frontal, y salgo al ritmo de Miguel, que va como un tiro en la subida inicial. Se hace de día, abandonamos la pista de la braña de Pereda, y me pongo delante para servirle de referencia por el sendero, aunque la verdad es que el recorrido estaba perfectamente marcado. Cuando llegamos a una parte técnica, en la cresta hasta el Cuiña, perdemos unas cuentas posiciones pero sigo pensando que vamos a muy buen ritmo. 


Las vistas son espectaculares al amanecer, el tiempo es ideal, sol y frío, y la "sorpresa" de la subida a Dos Hermanitos por una canal de rocas, hasta se agradece, porque bordear la cima por la izquierda resulta menos técnico pero más penoso, al tener que avanzar de lado y sin sendero marcado.

Foto de Blas Rodríguez

Coronamos el Cuiña en poco más de 2h, por lo que el fuera de control de Suarbol, en el km16, ya no peligra (3h30m). La bajada también es preciosa, bastante corrible, aunque por sendero y camino, con mucho piorno al principio y algo de roca después. Vamos comiendo en la bajada, y nos lo tomamos con bastante calma, a un trote ligero que no castigue los cuádriceps demasiado. Casi sin darnos cuenta, llegamos a Suárbol donde hoy un avituallamiento y están las chicas esperándonos. Pasado el control de tiempo con más de 45 minutos de margen, hay que olvidarse del crono y centrarse en guardar fuerzas para lo que queda.

De Suárbol a Balouta se sube por pista y camino hasta la carretera de Pan do Zarco, por la que ya he subido dos veces este año en bicicleta. Me distancio un poco de Miguel por inercia, pero veo que sigue cerca a buen ritmo. La bajada a Balouta es muy bonita, y aunque no es muy técnica, no consigo correr apenas, voy sin ritmo perdiendo a prácticamente todos los que he superado en la subida anterior, y la herida del pie empieza a doler de verdad. Quizás sea el peor momento del día. Por fin llego a Balouta, donde hay un avituallamiento sólido y líquido precioso, en el interior de una palloza, tan típica de Ancares. Estamos en el km26.



Aquí me doy un festín, 2 sandwiches de nocilla, 2 plátanos, 1 pastel, frutos secos...de paso me cambio los calcetines mientras le digo a Sonia que voy genial de patas, aunque con el dedo un poco machacado. Me pone cara de "sarna con gusto no pica", así que me levanto y salgo de nuevo con Miguel, que ya ha llegado.

Por delante queda una larga subida al Miravalles, y el calor empieza a apretar. La ascensión al principio no tiene mayor dificultad, y subimos charlando. Cuando vamos por mitad de la subida, Miguel empieza a flojear, así que tiro un poco a mi ritmo, pero el tío viene ahí al lado, por lo que aprovecho pequeñas paradas para ir bebiendo para esperarle y animarle.

Foto de Blas Rodríguez

A poco más de 200m de desnivel para hacer cima, la carrera nos mete por una pradera con muchísimo desnivel. Aquí Miguel se queda definitivamente pero me hace señas de que va bien, por lo que subo ya a mi ritmo hasta la cima, adelantando algunas posiciones. 





Corono y pregunto cuánto falta para el siguiente avituallamiento. "2km" me dicen, así que me siento a contemplar el paisaje en el vértice geodésico y me bebo la mitad del bidón que me quedaba. Este año he subido al Miravalles desde el puerto, y me parecía que la bajada hacia Tejedo era por camino. Error. 

La bajada es bastante técnica. En algún paso incluso hay que echar las manos al suelo para bajar entre las rocas. Veo un rebaño de rebecos y disfruto el primer tramo de bajada en total soledad. Cuando pienso que ya tiene que llegar el avituallamiento, llego a un camino con mucha roca suelta entre sombras por la que avanzo muy lento. Estoy seco, pero con fuerzas, así que intento apurar lo máximo posible para llegar pronto. Por fin alcanzo el avituallamiento de la Braña de Tejedo.

A partir de aquí quedan 9km que disfruto a tope. Es una bajada suave por una pista, me quedan muchas fuerzas y me lanzo a buen ritmo. Alcanzo a Claudio y a Paula que han subido al Miravalles a ver pasar la carrera, les aviso de que Miguel viene muy bien y sigo bajando sin pararme demasiado. El tramo final de Tejedo a meta son 4km casi llanos, que se hacen eternos, pero voy disfrutando...como no disfrutaba desde el Titán. Son esos momentos mágicos de ir en soledad disfrutando del esfuerzo cuando las piernas responden perfectamente, donde el deporte de fondo te aporta felicidad y paz interior.


Cruzo la meta en 7h, puesto 40 en el maratón y puesto 28 en la clasificación general. ¿El premio? Una gorra de finisher y un plato de paella... ¿quién necesita más? ;)



Finalmente, aquí va mi homenaje a una grata sorpresa de este trail. Su nombre es Tyson, es un perro que cuando su dueño enfermó gravemente se quedó en la calle, y el pueblo de Sorbeira ha adoptado. Le encanta seguir a los turistas cuando van a caminar por la montaña. El muy crack se hizo ¡las 3 pruebas! En la nocturna hizo un tramo de subida conmigo. ¡Un grande Tyson!



viernes, 20 de septiembre de 2013

I Triatlón Bola del Mundo (1.500-37-10)

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Tercer y último tri de una temporada en la que al triatlón le ha tocado compartir protagonismo con otros retos. 

Tras los halfs de Elche y Ecotrimad la concurrencia armadilla obligaba a cerrar temporada en el Triatlón de la Bola del Mundo. Nos juntamos Pablo, Sergio, Nano y yo en el olímpico, y Fer Herva, que en su segundo triatlón iba a atacar la distancia sprint en la Bola del Mundo, casi nada. A los demás nos tocaba nadar 1.500m en el embalse de Navacerrada, para a continuación, en 37km, dar dos vueltas por Cerceda - Mataelpino, subir a la Bola del Mundo y desde allí afrontar un trail de 10km con 600m de desnivel positivo por la Cuerda Larga. La meta estaba situada junto al bar de la Bola.

Las sensaciones eran peores nadando y corriendo que en Ecotrimad, pero mucho mejores en bicicleta, así que la táctica era aprovechar el sector de ciclismo para llegar con las piernas lo más frescas posibles a un sector de carrera de montaña, por encima de 2.200m, duro y técnico, que me va como anillo al dedo.


Poco después del amanecer y con ciertas prisas y desorganización en el box (no me dieron bolsa de basura para guardar el neopreno), me veo en el embalse junto a Sergio. Son dos vueltas de 750m “cortos” a un triángulo de dos boyas enormes con salida del agua antes de empezar la segunda vuelta. Vamos, un circuito sin ninguna dificultad. Sin embargo desde la primera brazada me noto fatal, embutido en el neopreno que hace meses que no me pongo, y completamente desorientado. En la segunda vuelta la cosa mejora un poco pero salgo cabreadísimo conmigo mismo en la peor natación que hago desde el campeonato de España del año pasado. Nano, Pablo y Sergio ya están a punto de salir con la bici cuando llego al box, y creo que desde Medina de Rioseco en 2011 Sergio no me había ganado una natación. 29:08 y parcial 94 de 130 finalizados.



T1 aceptable y salgo fuerte por el pueblo de Navacerrada arriba, pensando en que llevo unos 2-3 minutos de retraso frente a lo previsto y en un triatlón con drafting eso es una tumba, en forma de ruedas perdidas. 







Paso a Nano y a Pablo en el pueblo y me lanzo dirección Cerceda recogiendo gente que se pone a mi rueda. Ya cerca de la rotonda del punto de giro veo a Sergio, y le doy un par de gritos para que esté atento y se una al grupillo que estoy formando. 

En la rotonda un Guardia Civil me despista, me meto por donde no es, y pierdo los segundillos que podía haber ganado en el tramo de bajada. En fin…en la subida a Mataelpino veo que Sergio se queda, así que yo sigo a mi ritmo ya con algún relevo en los tramos de subida. Cuando empieza la segunda vuelta entra al relevo un triatleta cuyo dorsal pone Pedro José, que va bastante fuerte cuesta arriba, así que cojo su rueda cuando la carretera se empina, le doy relevo cuando afloja, y seguimos pasando gente.

Comienza el puerto y en los primeros km mi compañero sube a muy buen ritmo, de modo que sigo su rueda, no del todo cómodo. Empiezo a pensar que me he pasado en la primera vuelta de bici. A mitad de puerto me encuentro mejor, hacemos grupillo de 3-4-5 y el ritmo baja. Uno del grupo “ataca” tomando una curva por el carril contrario. Aunque el tráfico en teoría está cortado al 100%, hemos visto pasar coches, así que siguiendo por el carril derecho aumento un poco el ritmo y tardo como 1km en alcanzarlo, para hacer con él el resto de la subida hasta el Puerto, aunque al grupo de Pedro José apenas le sacamos unos segundos. 

Al coronar el Puerto de Navacerrada está Sonia animando (¡gracias!) justo antes de empezar los 2,5km de subida a la Bola, con pendiente media superior al 10% y rampas del 20%. Meto el 34x32 de la vieja Orbea e intento aislarme de sus crujidos en el eje a cada pedalada. Enseguida mi compañero de viaje se queda atrás y veo que voy abriendo hueco con los perseguidores y adelantando a triatletas con un desarrollo del todo inadecuado para la Bola. A la guerra se va con balas, y a la Bola si no eres un crack hay que ir con un 34x28 mínimo. 


Buscando siempre agilidad y cadencia, llego al tramo más duro, espectacular, con un montón de espectadores y familiares animando a todos los triatletas. Uno de los momentazos del año. Aquí me adelanta un chaval jovencito a muy buen ritmo, el primero que me pasa en toda la bici. 



El sóleo izquierdo se me carga un poco al ir sentado y me obliga a subir de pie lo que queda de ascensión, pero nada más bajarme de la bici ya veo que he guardado mucho, incluso demasiado, y que la carrera a pie tiene que darse bien. Parcial de ciclismo 1:44:29, parcial 20º.

T2 rápida con cambio de calcetines incluido, gorra, un gel y a correr. Hace frío en tritraje, pero casi no sopla viento y luce el sol. La carrera a pie consiste en ascender un primer tramo dejando la Bola a la derecha, bajar un poco, subir al punto de giro del sprint, bajar a otro collado, y ascender a Cabeza de Hierro, para a continuación deshacer el camino. 600m de desnivel en 10km, tela.

Aprieto fuerte en los tramos llanos y subo caminando las cuestas empinadas, mientras voy adelantando a bastante gente, sobre todo cuesta abajo. Es curioso que en los trails en Galicia siempre subo con los grupos delanteros pero al bajar me quitan las pegatinas. Aquí sin embargo, veo que la gente tiene muchos más problemas en las bajadas. No son tramos muy técnicos, pero hay que ir con cuidado, y la experiencia corriendo en montaña ayuda.



Cuando llego al punto de giro intento contar la gente con la que me cruzo, veo que voy para top 20 si sigo ganando puestos, así que intento exprimirme a pesar de que en estos circuitos es fácil relajarse al caminar en las subidas y bajar con cuidado. Me cruzo primero con Sergio, y luego con Nano y Pablo, que van casi juntos. En la última subida veo que no llevo a nadie por delante ni por detrás, me relajo un poco y cruzo la meta bastante contento con un tiempo de 3:26:15 en la posición 17ª de 130 finalizados, 4º en mi grupo de edad, a un pasito de lo que hubiese sido mi primer pódium en triatlón. El parcial de carrera, un sorprendente 8º puesto, con 1:08:02, lo que da idea de la dureza del diez mil.



La verdad es que ha sido un triatlón bonito, distinto. Frente a la tendencia actual de “cuanto más llana la bici, mejor, porque más gente se apunta”, la organización de Iván apuesta por la dureza como seña de identidad. Si consiguen corregir algunos problemillas de organización, el Tri Bola del Mundo se convertirá en un triatlón de referencia. Seguramente repita el año que viene.


 
Enhorabuena a Sergio (carrerón, sobre todo en bici), a Nano y a Pablo, que entraron en meta dándose un emotivo abrazo, pero sobre todo a Fer Herva, que en su segundo triatlón se metió en este “embolado” y acabó más fresco que una lechuga.
 
 

lunes, 5 de agosto de 2013

Challenge Vitoria 2013, mi segundo Ironman!!

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Como ya he comentado en alguna ocasión, no soy muy dado a escribir cronicas de mis carreras, pero esta más que un triatlon, era una confirmación, y creo que merece la pena comentarlo. He de hacer mención lo primero a mi mujer y a mis niños, que son los que sufren de verdad estas locuras de su padre, algún día espero que lo entiendan jeje. Porque después de hacer dos ironman etoy convencido de que es una locura, es más, sigo teniendo la sensación extraña de no creermelo y eso que como he comentado lo que quería era confirmar que soy capaz, que no fue un sueño, pero me temo que sigo igual... De primeras el día anterior, cuando fuimos a ver el embalse y dejar la bici la sensación que tuve fue ¿y hasta alli tengo que nadar?? anda ya!! Después de una noche de muchos nervios, como siempre, sono el depertador a las 5 de la mañana, que manía de madrugar!! Bajo a desayunar y me encuentro un montón de caras medio dormidas, esto es un deja vu de esos... En fin, tengo el estomago cerrado, mal asunto. Subo, me cambio y al autobus, más caras tensas y dormidas, menudo panorama!! Para terminar de rematar la previa, nos bajan del autobus como a un kilometro de la zona de boxes y nos vuelven a subir porque se han equivocado... en fin, mucha tranquilidad no es que tengamos. Ya en boxes me voy calmando, pero sigo con el estomago cerrado, veo en el móvil que dan viento, ojala se equivoquen! no sopla nada en ese momento, a ver si sigue asi!! Por fin estamos ya en la salida, ya estoy totalmente tranquilo, esto ya solo depende de mi. Empiezo a nadar y veo que voy muy bien, voy cogiendo pies como siempre, aunque creo que voy por debajo de mi ritmo, pero el objetivo es guardar fuerzas. Asi sigo hasta el giro de vuelta, llevamos ya casi tres kilometros y de repente hay corriente lateral, me cuesta seguir el ritmo del de adelante, pero sobre todo porque creo que se está desviando, y efectivamente levanto la cabeza y lo está haciendo, total que a nadar en diagonal para volver a la ruta buena, y solo... me cuesta, pero es más mental que físico. Tengo un rato de dudas que resuelvo rápido pensando en que estoy nadando mal, me centro en la tecnica y me siento mejor. Así acabo, solo, centrado en mi tecnica y muy contento. Al final veo al despistado que tiene que venir desde el quinto pino y acabo antes que él, no me he equivocado, asi es que muy contento. Como siempre me tomo mi tiempo en la transición, como diria mi padre visteme despacio que tengo prisa jeje. En la bici como de costumbre, me cuesta soltar las piernas, intento comer pero me cuesta, y me va pasando cantidad de gente, otro clásico. Al rato me pasa Felipe, como una bala!! me anima verle y parece que las piernas empiezan a responder. La bici fueron 180 kilometros de infierno!! el circuito tenía dos tramos claramente diferenciados, la ida con muchos repechos cortos pero alguno bastante duro y la vuelta a Vitoria que se hacía por las vías de servicio de la autovía, estupendo para volar si no hubiera sido por el viento!! Se cumplió la ley de murphy y el viento soplaba y muy fuerte donde no debía, que agonia de rectas a tope y sin avanzar. Mentalmente se me hizo muy duro, sobre todo en la segunda vuelta. Entre eso y que no me entraba comida solida, solo geles, la bici se me hizo muy larga. Al final me rehice un poco y hasta pasé a algunos en la última vuelta, pero no lo disfruté nada de nada. Bajarme de la bici fue una liberación, y encima me dieron una alegría cuando me dijeron que se la dejara que se encargaban ellos, en esos momentos pensé "al demonio!! como si la quemais!!" estaba hasta los mismisimos de pedalear contra el viento. Así que me puse a correr más feliz que una perdiz y la verdad es que muy bien y muy fuerte, demasiado... La primera vuelta me fue de lujo, pero, no me habian dicho que no había cuestas? pués menos mal y encima un sol de justicia, vaya día!! Voy tan bien que paso de comer y claro me da la pajara enseguida y me acuerdo de Perico!! la madre que lo parío que razón tiene este tio!! un par de geles y las fuerzas vienen, ayudado por los animos de mi hermano y su novia, que me dan un plus cuando peor estaba. A partir de aquí sigo tomando geles y me voy recuperando, voy a terminar!! Encima en la última vuelta me da el subidón, estan ya los niños y Bea, que alegría!! la cara de emoción de Paula es como una inyección de adrenalina, Marcos el pobre mira como extrañado cuando le llamo, jeje como sin saber que hace su padre ahí, pués eso, el loco!! La última vuelta la hago muy bien, relajado porque el tiempo ya es lo de menos, pero a buen ritmo, paso a bastante gente de hecho. Entro en meta y encima me están esperando con los niños, gracias Jorge!! que sensación única... Marcos casi me rompe el brazo pero no me duele nada!!. Total subidón total y sensación de nuevo extraña, de irreal, a ver si algún día se me pasa...

martes, 30 de julio de 2013

VALMAYOR….AL ALBA

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 Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba!!!



Al alba nos presentamos en Valmayor, cuando el sol empezaba a calentar a las machotas, allá en El Escorial. Y como los triatletas somos unos machotes (y machotas) no tenemos ningún problema en desayunar a las 6.20 un domingo, meternos una pechá de kilómetros y al pantano sin calentar. Desde el ECOTRIMAD no he podido hacer mucho, pero me sale una natación muy buena, salgo contento. La verdad es que se nadaba de lujo y me motiva nadar en sitios diferentes a la Casa de Campo. Salgo y Jesús me da ánimos, gran animador y mejor fotógrafo.

 


La bici es un circuito a 3 vueltas, con 2 subiditas y sus bajadas. Nada más empezar noto los gemelos cargados, como “vacíos”, así que decido hacer un Froome: gel antes de que venga el tío del mazo!!! El desayuno está más que consumido, hace ya 2 horas y media de aquello. La verdad es que me vino de lujo el gel y la bici la hice dignamente. Pillé el grupo de Mónica en primera bajada larga de primera vuelta y lo perdí en la subida de la segunda. Luego me entero que chicos y chicas no pueden ir juntos, así que unos cuantos tíos nos aprovechamos del trabajo de las esforzadas mujeres (ahora que me critiquen por no conocer el reglamento: “el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento”). En mi defensa diré que me di cuenta que había mujeres cuando dieron la vuelta y me las crucé, hasta entonces ni las había visto. En la tercera vuelta me pilla Sergio al final de la primera mini subida, me anima para engancharme y hacemos 2 minutos juntos, hasta que el tío pilla al grupo, lo sobrepasa y les quita las pegatinas. Aquí tenéis a los tres armadillos dándolo todo.



  

Yo acabo la bici contento, aunque correr por la “zona de compensación” con las zapatillas de bici puestas me deja algo jodido de gemelos otra vez. Sí, ya sé que debería dejar las zapas de bici en las calas, pero no lo veo todavía. Estiro un poquito y a correr!!!
 
Voy a menos de 5’/km y sin molestias, para mi un logro teniendo en cuenta entrenamiento y demás. Me pasa un montón de gente y no paso a nadie, pero bueno, acabo más feliz que nada. Un gusto compartirlo con Sergio, Óscar, Jesús y Mónica. 

Nos vemos en el siguiente!!!